Torneo Olímpico de Fútbol femenino

Pauw: "Queremos causar sensación"

Vera Pauw (TSG)
© FIFA.com

Vera Pauw es una líder nata. Durante su carrera de jugadora, se convirtió en la primera futbolista holandesa que ejerció profesionalmente su oficio en el extranjero. Tras colgar las botas, fue la primera holandesa que se sacó el diploma de entrenadora profesional de fútbol con la KNVB, y dirigió el Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Japón 2012.

También contribuyó a la fundación de la Eredivisie Vrouwen en su país natal, supervisó el desarrollo técnico del fútbol femenino en Escocia y Rusia, y actualmente transmite sus conocimientos a las asociaciones miembros del mundo entero en calidad de Instructora de la FIFA. Su sobresaliente currículo se ha ampliado recientemente con la clasificación de Sudáfrica para el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino en Río 2016, y con la revolución que ha iniciado la entrenadora en las bases del fútbol nacional.

“Queremos desarrollar el fútbol en todos sus aspectos”, ha declarado Pauw a FIFA.comen una entrevista en exclusiva. “A todas las futbolistas que desean jugar se les debería ofrecer la oportunidad de hacerlo. Perseguimos el objetivo de alcanzar una actividad de altísima calidad para las futbolistas, ya sean niñas, jóvenes o adultas, en Sudáfrica. Cada área de desarrollo emplea herramientas y objetivos muy claros en una secuencia lógica. Todo esto debería conducir a un proceso de avances deportivos del mismo tipo que el que hemos establecido en otros países”.

Por su vasta experiencia en el fútbol femenino, donde ha ocupado diversos cargos técnicos de relevancia desde que se retiró de los terrenos de juego en 1998, Pauw es una entrenadora respetada en todo el mundo. La seleccionadora desea que Sudáfrica reciba idéntica admiración en todo el fútbol femenino y tiene grandes ideas sobre cómo conseguirlo.

“Queremos una estructura que cubra la trayectoria de las jugadoras desde la categoría de edad de seis años hasta las Banyana Banyana, en incluso después de su retirada de los terrenos de juego”, explica Pauw. “Una estructura que mantenga la implicación de las exjugadoras convirtiéndolas en entrenadoras, árbitras o gestoras. Y necesitamos urgentemente una liga nacional, que es absolutamente imprescindible si te tomas en serio la formación de las futbolistas de más talento”.

Causar sensación desde el partido inaugural
De momento, la seleccionadora se encuentra concentrada en un objetivo mucho más concreto: los Juegos Olímpicos de Río 2016, que están ya a la vuelta de la esquina. En Brasil, Sudáfrica disputará el partido inaugural del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino contra Suecia en el Estadio Olímpico.

“Clasificarnos a domicilio [con una victoria sobre Guinea Ecuatorial], ante 40.000 espectadores, supuso un logro impresionante que nadie esperaba”, asegura Pauw con una amplia sonrisa. “Las jugadoras se lo merecen por todo lo que han tenido que pasar. El objetivo [en Río] es causar sensación. Para nosotros es fundamental que nuestras jugadoras se den a conocer, que se las reconozca por sus habilidades y que Sudáfrica contribuya con su aportación al fútbol femenino internacional”.

“La determinación de nuestras jugadoras nos ha aupado a este nivel”, prosigue Pauw. “Han renunciado a todo por el equipo. El sentimiento de grupo que compartimos es único. Para el desarrollo del fútbol femenino en Sudáfrica resultará decisiva esta clasificación para Río. Este es nuestro momento, este es nuestro año”.

El optimismo de Pauw por el éxito inmediato, unido al deseo de progresar en Río para poner los cimientos de las futuras generaciones de Banyana Banyana, expone a la perfección la visión de la entrenadora holandesa para el fútbol femenino en un país extremadamente multicultural. Está convencida de que tiene a su disposición las herramientas necesarias para hacer realidad su sueño de triunfos.

“En Sudáfrica, las jugadoras necesitan más libertad, además de aprender las exigencias del fútbol de alta competición”, explica Pauw. “Esperamos un alto nivel de comunicación en un equipo en el que existen tantas culturas diferentes, y eso complicará un tanto las cosas. Sin embargo, estas jugadoras tienen la voluntad de buscar las similitudes entre ellas. Eso nos hace fuertes. Juntas somos fuertes”.

La confianza que exhibe Pauw al hablar del fútbol femenino en un país que todavía no ha participado nunca en la fase final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, se observa también en los altos cargos de la Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA).

“Nuestra administración persigue la idea de marcar la diferencia”, asegura Pauw. “Por ejemplo, todos los equipos femeninos tienen mujeres entrenadoras. No se admite discusión sobre este punto, la decisión ya está tomada. Gracias a esto, Sudáfrica puede crecer hasta convertirse en una gran nación en el fútbol femenino africano. Los niños del continente, niños y niñas, aprenden a jugar al fútbol en las calles”.

"Como asociación, debemos crear la coyuntura para que todos los niños progresen desde el fútbol callejero hasta convertirse en futbolistas internacionales de primera fila. Tardaremos unos diez años en establecer todas estas estructuras, pero contamos con una asociación preparada para conseguirlo. Las mujeres en el fútbol, ya sean jugadoras o mujeres en cargos directivos, reciben más respeto en Sudáfrica que en ningún otro lugar del mundo. Nuestras jugadoras son heroínas en sus comunidades”.

El futuro no importa
Pauw se convertiría también en una heroína en Sudáfrica si consigue llevar a las *Banyana Banyana *a una medalla en Río. En la edición de su debut, en Londres 2012, las sudafricanas cosecharon un solo punto y terminaron en el último puesto de un grupo muy complicado, en el que figuraban Suecia, Canadá y Japón. También en esta ocasión han quedado encuadradas en una sección difícil, donde se medirán de nuevo con Suecia, con la RP China y con la anfitriona, Brasil. ¿Cuál será el futuro de Pauw después del torneo?

“Nunca he planificado mi carrera profesional”, asegura Pauw. “Cuando hago un trabajo, me mueve la responsabilidad de hacerlo lo mejor posible. Nunca miro más allá. Ya dije la semana anterior a nuestro último partido, contra Guinea Ecuatorial, que mi agenda terminaba el día del partido. Ahora mi agenda termina después del Torneo Olímpico. No tengo ni idea de lo que pasará después; ni siquiera quiero pensar en ello, porque me distraería”.

Con la concentración y la determinación de Pauw, las Banyana Banyana serán sin duda un equipo a tener muy en cuenta en Río si sus representantes sobre el terreno de juego consiguen igualar el liderazgo y la motivación que demuestran fuera de él.

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