Pérez, en busca de un sueño

Panamanian Blas Perez (R) is marked by Maximo Gamez from Nicaragua (L)
© AFP

Panamá ha empezado su revancha. Hace cuatro años, la selección canalera se dibujaba como una de las grandes favoritas de la zona Norte, Centroamérica y el Caribe para obtener un boleto rumbo a Sudáfrica 2010. Sin embargo, en una de las grandes sorpresas de toda la ronda clasificatoria, fue inesperadamente eliminada a las primeras de cambio por un valiente El Salvador.

Con el aún amargo recuerdo de ese descalabro, los dirigidos por Julio César Dely Valdés estaban decididos a quitarse el mal sabor de boca lo antes posible. Y vaya que lo hicieron: con dominantes actuaciones, la semana pasada, Panamá se convirtió en el primer equipo en conseguir su pase a la segunda ronda de grupos de la CONCACAF. Comandada por un ataque de lujo, encabezado por Luis Tejada y Blas Pérez, marcó 12 goles en 3 partidos, y precisamente este último confesó a FIFA.com sus emociones por el buen trayecto de su equipo.

Responsabilidad colectivaLa primera pregunta es más que evidente, ¿representa un alivio haber podido dejar atrás la mala experiencia de hace cuatro años? He aquí la respuesta del delantero: “Lo que vivimos en la eliminatoria anterior para nosotros fue un total fracaso, y ya logramos olvidar esa etapa. Hemos madurado mucho, estamos ganándonos un respeto en el área, vamos por buen camino y hemos obtenido grandes resultados. La prueba está en esta primera fase, aunque ahora viene lo más difícil y estamos preparándonos para eso”, confesó el atacante.

A sus 30 años, Pérez es ya uno de los jugadores con más experiencia del equipo y una voz más que autorizada para comparar a la actual Panamá con ediciones anteriores. “Han subido algunos jóvenes que están haciendo un gran trabajo fuera del país y gracias a ellos se ha mezclado juventud y experiencia”, reveló complacido, antes de afirmar que “el cambio de técnico nos ayudó también. Julio ha trabajado con nosotros hace un par de años y ya manejo de grupo. Además, es un ídolo, para nosotros es como un padre y un amigo. Eso te da muchísima confianza”.

Ya entrados en comparaciones, el actual atacante del Indios de Ciudad Juárez de la liga mexicana hace una confesión: “En la anterior eliminatoria teníamos grades individualidades, jugadores quizá de mucho más renombre, más experiencia, pero había cosas que no se manejaban igual que ahora. En este caso hay más humildad, más unión, es un lindo grupo. Ahora es una hermandad, todos estamos remando para el mismo lugar. Hasta el momento nos ha salido bien y vamos a seguir adelante con el objetivo del Mundial”, reveló.

Un objetivo claro
Así, las cosas marchan bien en Panamá. Y el objetivo es claro, conseguir que la selección canalera dispute una Copa Mundial de la FIFA por primera vez en su historia: “Creo que los jugadores son los indicados, y también se ha mejorado mucho en el aspecto administrativo. Estamos trabajando en conjunto con la Federación y la iniciativa privada. Estamos conscientes de lo que hace falta. Varios rondamos ya los 30 años y ha llegado nuestro momento. Yo sé que si no es ahora, difícilmente podré disputar uno, así que estoy más enfocado que nunca”, aceptó con humildad.

Eso sí, el objetivo está más que claro. Si la actual selección panameña no consigue el boleto a Brasil 2014, “sería un fracaso, sin duda alguna”, afirma rotundamente Blas. “No tenemos ni que pensar en eso, sigue este cuadrangular en la fase de grupos, y después el Hexagonal. Pasamos muy malas experiencias y está la espina ahí. Tenemos esa deuda con nuestra afición de poder llegar al Mundial. Paso a paso vamos ahí recorriendo este camino”.

Porque, además, no sólo se trata de darle una alegría al pueblo panameño, sino de cementar la pasión futbolística, que aún es muy reciente en el país centroamericano. “Todavía hay una disputa con el beisbol y el boxeo para definir al deporte más popular. En el país nos gustan los tres, aunque ha cogido más auge, porque nos ha ido bien recientemente, la gente sabe que hay un gran potencial y confía muchísimo en nosotros. Estamos creciendo de a poquito y la gente siempre está pendiente de lo que estamos haciendo”.

Para despedirse, Blas cuenta su propia experiencia, representativa como pocas de la experiencia panameña. “Mi papá siempre quiso que yo fuera beisbolista, pero a mí no me atraía mucho. Yo era uno de esos muchachos que jugaba todos los deportes, el que estaba de moda lo jugaba, me incliné al futbol a los 14 o 15 años, cuando me di cuenta que tenía un buen futuro por delante. Desde entonces he trabajado y los resultados aquí están. Ahora mi sueño es estar en un Mundial, y estoy seguro que, con mis compañeros, lo voy a conseguir”.

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