Un siglo de Gre-Nais

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Los seguidores de Grêmio e Internacional rara vez se ponen de acuerdo. Se señala al ex campeón Renato Gaúcho como jugador más grande de la historia del fútbol de Porto Alegre; éste declara categóricamente que ese honor corresponde a Falcão. Un hincha cree que la cantera de la que han surgido en los últimos años Ronaldinho, Anderson, Lucas, Carlos Eduardo y Douglas Costa no tiene parangón en la región; otro se opone con vehemencia, mencionando revelaciones como Daniel Carvalho, Rafael Sóbis, Nilmar, Alexandre Pato y Taison. Los Gremistas sostienen que la destacada combinación de azul, negro y blanco de su camiseta hace que sea más hermosa; los Colorados prefieren su rojo clásico.

Sin embargo, hay una cosa en la que ambas aficiones coinciden: el Gre-Nal es el duelo de rivalidad más importante de Brasil. A diferencia de los Estados de São Paulo y Río de Janeiro, que cuentan con cuatro grandes clubes cada uno, este clásico divide por completo a Río Grande do Sul. Y también cumplirá los cien años el sábado.

Los orígenes
Cuando Henrique, José y Luiz Poppe, entusiastas del deporte rey, se mudaron de São Paulo a Porto Alegre a principios del siglo XX, descubrieron que los equipos que allí había estaban integrados exclusivamente por descendientes de alemanes. Así pues, los hermanos fundaron en abril de 1909 el Internacional, y como era de esperar retaron al Grêmio para que se enfrentase a ellos en el partido de su estreno.

O Tricolor aceptó, con la condición de poder alinear un once compuesto por reservas, que fue rechazada. El Inter lo lamentaría, ya que el 18 de julio, ante un numeroso y apasionado público, de unas 2.000 personas, el delantero alemán del Grêmio Edgar Booth contribuyó con cinco goles al triunfo por 10-0 de los suyos, que sigue siendo a día de hoy el mayor tanteo de la historia del clásico gaúcho.

El Grêmio ganó los seis primeros Gre-Nais, antes de que el Internacional pusiese fin a esta racha mediante una victoria por 4-1 lograda en 1915. Kluwe, el primer ídolo de la Nação Vermelha, no participó en aquel encuentro, y en la temporada siguiente, a la temprana edad de 26 años, colgó las botas con un profundo pesar: el de no haber cumplido su promesa de estar entre los vencedores del choque. No obstante, el Inter, lastrado por las lesiones, ofreció al centrocampista la oportunidad de regresar para medirse con O Imortal en 1919. Haciendo caso omiso de las recomendaciones de los médicos, aceptó, y fue la estrella de la contienda, viendo puerta en el 2-0 definitivo. "Me irritaba no haberle ganado al Grêmio. Ahora puedo retirarme sintiéndome realizado", diría posteriormente Kluwe.

Algunas cifras
El Gre-Nal *se ha disputado en 376 ocasiones, 141 de las cuales se decantaron del lado del Internacional, por 118 del Grêmio. Carlitos posee el mejor registro de partidos y goles del clásico, 40 dianas en 63 encuentros en las filas de *O Colorado entre 1938 y 1951.

El Grêmio cuenta en su palmarés con una Copa Toyota, dos Copas Libertadores, dos títulos del Brasileirão y cuatro Copas do Brasil. El Internacional ha alzado una vez la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, se ha proclamado tres veces campeón del Brasileirão y también ha ganado una Copa do Brasil. El conjunto de Beira-Rio se hizo 39 veces con el oro estatal, cuatro más que sus adversarios del Olímpico, quienes conquistaron 26 campeonatos de la ciudad, un torneo ya extinto, por 24 de su acérrimo rival. El Grêmio encabeza la clasificación de clubes brasileños de la CBF, mientras que el Internacional ocupa el octavo puesto.

Leyendas, anécdotas y frases del pasado
Tesourinha, Villalba y Carlitos catapultaron al Internacional a su victoria más amplia en el Gre-Nal, un 7-0, en septiembre de 1948. Seis años después, ese mismo mes, todo indicaba que el Grêmio iba a llevarse el encuentro en su nuevo Estádio Olímpico. Pero Larry, autor de dos goles en su debut con el Inter, tan sólo dos meses antes, siendo la inspiración del triunfo por 3-1 de O Tricolor, se negó a seguir el guión y vio puerta cuatro veces. Su equipo se impuso 6-2.

La final del Campeonato Gaúcho de 1977 es inolvidable por dos motivos: el solitario tanto firmado por André Catimba en el minuto 87, que impidió al Internacional extender su récord de ocho títulos estatales consecutivos, y la extraña celebración que le siguió. El delantero intentó dar una voltereta, pero tuvo una mala caída y se lesionó en la cadera. "Me dolió mucho, aunque valió la pena marcar el gol de la victoria en el Gre-Nal", recordaría más adelante.

Cuando ambos equipos se cruzaron en febrero de 1989, había en juego una plaza en la final del Campeonato Brasileiro y en la Copa Libertadores. Alrededor de 80.000 espectadores abarrotaron el Beira-Rio para asistir al Gre-Nal do Século (Gre-Nal del siglo), y al descanso la mayoría de ellos estaban desolados, ya que el Internacional perdía 0-1 y se había quedado sin Casemiro, expulsado. Pero Nilson se erigió en héroe de los suyos al regreso de los vestuarios, y a pesar de jugar los primeros 45 minutos con una lesión que se agravó, marcó dos goles que supusieron el 2-1 definitivo para los locales, con la consiguiente recompensa.

Diez años más tarde el protagonista fue otro jugador vestido de azul, blanco y negro: Ronaldinho, que brilló intensamente. Desesperado ante la visión del genial muchacho de 19 años causando estragos, el entrenador del Internacional, Paulo Autuori, encomendó su marcaje al más indómito de sus hombres, Dunga, capitán de la selección campeona de la Copa Mundial de la FIFA. Pese a todo, Ronaldinho humilló al veterano centrocampista mediante un despliegue de trucos, como el pasmoso "elástico", y anotó un sensacional y solitario gol que dio el triunfo al Grêmio.

Actualmente
El Internacional ha ganado el clásico diez veces desde 2004, y el Grêmio únicamente tres. Durante este período, los dos clubes se han cruzado en una final del Campeonato Gaúcho -el primer título que se decidía en un Gre-Nal *en siete años-, la de 2006, cuando un tanto del empate obra de Pedro Júnior en el minuto 78 otorgó el oro a los inquilinos del Olímpico, merced al valor doble de los goles a domicilio. No obstante, el *Inter se desquitó valiéndose de esa misma regla para eliminar al Grêmio de la Copa Sudamericana del año pasado, que terminó adjudicándose.

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