Cada duelo entre Boca Juniors y River Plate es más que un derbi. De hecho, el partido ha adquirido el estatus de Superclásico. Hasta un diario británico lo calificó tiempo atrás como uno de los cincuenta eventos deportivos dignos de ser vistos antes de pasar a una mejor vida...

FIFA.com echa un vistazo a algunas particularidades de este duelo.

Los orígenes
La rivalidad tiene un origen claro: el barrio. River Plate nació en La Boca, en las afueras de la Capital Federal, el 25 de mayo de 1901, como fusión de dos instituciones que practicaban el deporte rey. Boca Juniors vio la luz allí también pero cuatro años después, el 3 de abril de 1905, producto del deseo de un grupo de inmigrantes de crear su propio club del fútbol.

Para algunos historiadores, su primer enfrentamiento fue el 2 de agosto de 1908 en la cancha que tenía Boca en la dársena Sur, y lo ganó el local 2-0. Sin embargo, el primer partido oficial se jugó el 24 de agosto de 1913 en cancha de Racing, con victoria de River por 2-1.

Lo real es que empezaron a diferenciarse rápidamente. En lo deportivo, el poderío económico le permitió a River dominar el comienzo de la era profesional y recibir el apodo de Millonarios. En lo social, los boquenses estaban cada vez más arraigados en La Boca, al contrario de los riverplanteses, que iban de un lugar a otro sin afianzarse en ninguno.

Para cuando River se mudó al más aristocrático barrio de Núñez, la semilla del superclásico ya había germinado...

Algunas cifras
Al día de publicarse este artículo (noviembre de 2014), River y Boca jugaron entre sí 193 veces, con 70 victorias Xeneizes (265 goles), 63 Millonarias (252) y 60 empates. Por torneos internacionales, Boca ganó 10 contra ocho de River sobre 24 partidos. Solo en el amateurismo el historial le sonríe al Millo, con cinco triunfos y tres derrotas en 13 juegos.

El máximo artillero es Ángel Labruna de River con 16 goles, mientras que ese honor en Boca le corresponde a Paulo Valentín con 10. El que más jugó es Reinaldo Merlo: 42 vistiendo la banda roja. Con la azul y oro, Silvio Marzolini disputó 37.

Un par de curiosidades. Hugo Gatti jugó en total 38 clásicos, nueve defendiendo el arco de River y el resto como arquero de Boca, donde terminó siendo idolatrado. Norberto Menéndez, por su parte, ganó tres títulos con el Millonario en la década del '50 y luego otros tres con los Xeneizes en la del '60.

Leyendas, anécdotas y frases del pasado
El primer enfrentamiento del profesionalismo fue el 19 de septiembre de 1931 y terminó en escándalo: River abandonó luego de que el árbitro le expulsara tres jugadores por protestar el empate rival, que luego ganaría los puntos. El Millo debió esperar hasta 1933 festejar por primera vez pero valió la pena: se impuso 3-1 y Boca perdió el torneo a manos de San Lorenzo.

La máxima goleada de River llegó por cortesía de aquel gran equipo apodado La Máquina, que con goles de José Moreno, Labruna, Adolfo Pedernera y Aristóbulo Deambrossi (2) se impuso 5-1 en 1941. Boca le devolvió la gentileza con el mismo resultado en 1959 y 1982, esta último en el Monumental y con Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca entre los goleadores, dos que tiempo después cruzarían de vereda.

Tanto River como Boca dieron vueltas olímpicas en la cancha del otro. Boca lo hizo en 1969, al empatar 2-2 en la última fecha del Metropolitano, a la que River llegaba con posibilidades de quitarle el título. El Millo se desquitó en 1986, cuando jugó en la Bombonera ya siendo campeón y celebró antes partido. Ese clásico se recuerda como el de la pelota naranja, que debió usarse por a la cantidad de papeles que habían tirado las hinchadas. River venció 2-0 con goles de Norberto Alonso.

A pesar de tantos partidos decisivos, River y Boca disputaron una sola final, la del Torneo Nacional de 1976, que ganó Boca 1-0 con de Rubén Suñé, quien sorprendió en un tiro libre a Ubaldo Fillol.

En clásicos por Copa Libertadores, Boca tiene gratos recuerdos. En 2000, tras perder el encuentro de ida por los cuartos de final, el Xeneize avanzó luego de golear en la revancha a River camino al título (3-0). Martín Palermo, que venía de una lesión, anotó el tercero. En 2004, en el duelo de vuelta por las semifinales que se jugó sin hinchas visitantes en el Monumental, el Millo se impuso agónicamente por 2-1, pero Boca se clasificó finalista en los penales. En el medio, el River de Ramón Díaz cortó una racha de ocho años sin ganar de visitante con un inolvidable 3-0 en el Torneo Clausura 2002. Mucho antes, en 1986, River eliminó a Boca en la primera ronda de la Libertadores al igualar 0-0 en La Bombonera y ganar 1-0 como local.

Diego Maradona, quien eligió un superclásico para ponerle fin a su carrera en 1997, lo definió a su manera. "Yo jugué un Barcelona - Real Madrid, que es muy importante porque tiene dos ciudades enormes detrás, pero Boca - River es distinto. ¡Es como dormir con Julia Roberts!".

El presente
El 2014 vio a un River superior a Boca: no sólo fue campeón del Torneo Final con la dirección técnica de Ramón Díaz y venciendo a su clásico rival en La Bombonera, sino que en el segundo semestre del año lo eliminó de la Copa Sudamericana en un trepidante ida y vuelta de semifinales que paralizó a Argentina. El Millonario, conducido por Marcelo Gallardo, terminó siendo campeón continental.

El 2015 los ha mostrado en niveles diferentes. Después de lograr reforzar muy bien el equipo, Rodolfo Arruabarrena terminó de imprimirle su sello a los de La Ribera y llevaban un año impoluto, tras pasar la primera ronda de la Copa Libertadores como el mejor de todos. Sin embargo, se cruzaron con River en octavos y no sólo fueron eliminados por su clásico rival, sino que este luego se consagró luego campeón.

Boca tuvo una pequeña el domingo 13 de septiembre, al imponerse como visitante por 1-0 con gol del uruguayo Nicolás Lodeiro para mantenerse en la pelea por el título argentino.