En Costa Rica, la trillada frase “el clásico nacional paraliza al país” es todo menos trillada. Con casi 90% de la afición repartida entre Saprissa y Liga Alajuelense, durante los noventa minutos que dura el encuentro entre Morados y Manudos, la vida en tierras ticas se detiene para ver un capítulo más de una histórica rivalidad.

Con 29 títulos cada uno, este 2014 se antoja como el escenario especial para romper esta igualdad que a ninguno de los dos equipos deja cómodos. FIFA.com repasa la larga trayectoria de esta añeja serie.

Los orígenes
El inicio de la historia de la Liga Deportiva Alajuelense se remonta al año de 1919, cuando siete jugadores del Once de Abril decidieron fundar un nuevo equipo de fútbol. Dos años más tarde, al profesionalizarse el balompié en Costa Rica, los manudos, sobrenombre que toman del gentilicio de los habitantes de Alajuela, iniciarían un camino que hasta la fecha los ha mantenido en Primera División. 

En una humilde zapatería, 16 años después, surgió un proyecto que se pensó originalmente para fomentar el fútbol juvenil. El rojo y el azul fueron los colores elegidos para el nuevo equipo, pero la mezcla de ambos en un error de la maquila juntó los dos tonos y resultó ser el tradicional morado del Saprissa, nombrado así en honor al patrocinio económico de Don Ricardo Saprissa. 

Descarados y sin mucho respeto por el entonces cuatro veces campeón Alajuelense, los jóvenes morados jugaron por primera vez contra los manudos el 12 de octubre de 1949 en el antiguo Estadio Nacional. Con el antecedente de ser campeones invictos en tercera y segunda división, el Saprissa llegó al máximo circuito con la actitud propia de los que quieren ser grandes. El primer partido donde se encontraron quedó 6-5 a favor de Alajuelense, siendo ese festival de goles el testigo de una lucha que hasta la actualidad se mantiene más viva que nunca.

Algunas cifras
En estos 63 años, ambos equipos se han enfrentado en 327 ocasiones. Saprissa lleva la ventaja histórica con 129 triunfos (431 goles a favor) sobre 101 de su eterno rival (376), dejando 98 empates en el trayecto. En títulos, sin embargo, la condición es igualitaria: ambos equipos han levantado la Copa nacional en 29 ocasiones. 

Los hombres gol son Errol Daniels, con 12 goles anotados bajo la casaca rojinegra al Saprissa, y Evaristo Coronado, con 15 tantos morados firmados en la meta del Alajuelense.

Leyendas anécdotas y frases del pasado
Después de aquel épico primer enfrentamiento donde hubo 11 goles, los encuentros entre Saprissa y Alajuelense cautivaron a los espectadores por la tensión que producían los marcadores con pocas anotaciones, una característica de sus juegos. En una época donde los partidos terminaban con muchos tantos, la tensión que mantenía a los espectadores al filo de la butaca convirtió a ellos en el clásico que despertaba pasiones a lo largo y ancho de Costa Rica. 

“Hasta tal punto ha llegado el ya popularísimo Saprissa, que su paso por nuestras calles interrumpe el tránsito de vehículos y obliga a los guardias a disolver a los grupos de curiosos”, opinó en alguna ocasión Ricardo Saprissa. 

Cuenta la leyenda que en una ocasión a Don Ricardo le robaron su automóvil. Al hacerse público este incidente, el ladrón apenado devolvió el automóvil con una nota pegada en la que pedía perdón. “No sabía que era de usted”, confesó. 

Para 1966, cuando disputaron entre ellos su primera final, Saprissa ya había reducido a tres la desventaja en títulos que tenía la nueve veces campeona Liga. En el primer duelo los manudos se impusieron por la mínima diferencia. La vuelta, sin embargo, fue con la característica emoción de estos partidos: a falta de cinco minutos, el cuadro morado movió los cartones y, cuando todo parecía un empate global, en el último minuto un gol de Edgar Núñez le dio el décimo campeonato al Alajuelense. 

La primera final que pudo ganar el Saprissa llegó recién en el torneo 1993/1994, cuando logró, a costa de su máximo rival, levantar su título número 19. Con esto rompió una racha de cuatro campeonatos dejados en manos del Alajuelense. 

Misma cantidad de campeonatos, misma pasión desatada. Costa Rica se divide en dos y los colores se respetan como algo sagrado que bajo ninguna circunstancia se rompe. Sin embargo, hay un caso especial, el de Rolando Fonseca, quien a lo largo de la historia de este clásico anotó 9 goles con el Saprissa… ¡y 10 con el Alajuelense! Esto lo convierte en el máximo goleador de los clásicos.

“El querido y el odiado. Fui leal a la institución en la que estuve. También soy el único jugador que he ido a las mismas instituciones dos veces. La gente me dice en la calle, ¿usted qué es, saprissista o liguista? Hay algo encontrado, soy saprissista de corazón, nací y crecí ahí, pero en Alajuelense me trataron muy lindo”. 

Son más de seis décadas desde que inició la controversia entre ambos bandos. Morado o Rojinegro, el fútbol de Costa Rica casi siempre ha estado dominado por uno de estos dos equipos. En los sesenta y los setenta, Saprissa cosechó la asombrosa cifra de 12 campeonatos. En los noventa, sin embargo, el Alajuelense retomó ese mando que tuvo cuando inició el fútbol profesional, donde obtuvo cinco campeonatos, sumándole otros 5 entre 2000 y 2005. 

Actualmente
Más que nunca, en los últimos años los clásicos han alternado al vencedor cuando el árbitro pita el final del encuentro. En desventaja en el número de trofeos cosechado, la Liga dio alcance al Saprissa con los campeonatos logrados de 2010 a 2013, pero los Morados ampliaron de nuevo su ventaja (33 a 29) en el último lustro. Hay ganas de derbi tico... ¡Que ruede ya la pelota!