Suleiman Jabir siempre ha amado el fútbol. Su primer entrenador fue su padre, en la época en la que jugaba en el equipo local, el Super Stars. Después fichó por uno de los equipos más importantes de Zanzíbar, el Small Simba (en swahili, "simba" significa 'león'). En la actualidad, el propio Suleiman es entrenador y ejerce como asistente del seleccionador nacional, pero además, también dirige el proyecto del Aldeas Infantiles SOS en Zanzíbar.

La carrera deportiva de Suleiman refleja el papel que el deporte, en especial el fútbol, desempeña en África. Suleiman se graduó en magisterio, pero, como tenía una gran inclinación hacia el deporte, lo enviaron a Suecia en 1989, donde estudió educación física en varias instituciones. Una vez de vuelta en su país natal, consiguió un puesto como profesor de inglés y educación física y, al mismo tiempo, aceptó trabajos a tiempo parcial como profesor de deportes en la escuela de magisterio y en la Asociación de Discapacitados de Zanzíbar. También ocupó un cargo en el departamento de Deporte y Cultura del Ministerio de Educación de Zanzíbar.

Suleiman escala puestos
En 1994, Suleiman se trasladó a Londres para estudiar Economía y Relaciones Internacionales. Cuando acabó los estudios, fue nombrado entrenador del Aston Villa FC, que entonces estaba en segunda división, aunque no tardó en subir a primera. En 2003 volvió a Zanzíbar. Desde entonces, su vida ha estado tan ligada al deporte de su país que incluso ayudó a diseñar la política nacional en materia deportiva.

En 2003, Jacques Rogge, Presidente del Comité Olímpico Internacional, concedió a Suleiman un título en Administración Deportiva. En 2004, el Comité Olímpico de Tanzania le otorgó un reconocimiento por su contribución al éxito del movimiento olímpico en el país.

El año pasado, recibió de manos del presidente de la Confederación Africana de Fútbol un diploma superior como instructor de entrenadores de fútbol regional. Desde entonces, Suleiman ocupa el cargo de entrenador de la selección sub-20 y, en septiembre de 2005, fue nombrado asistente del seleccionador nacional de Zanzíbar. Como tal, en octubre de 2005 disputó con su selección la Copa CECAFA en Kigali, donde Zanzíbar se impuso a la anfitriona Ruanda por 1-0, antes de vencer a Eritrea por 3-0 y a Burundi por 2-1. Zanzíbar empató a 1-1 frente a Tanzania, pero perdió ante Etiopía en las semifinales. Al final, acabó tercera tras derrotar a Uganda en los penales por 5-4.

Cualquiera podría pensar que éste fue el momento más importante en la trayectoria futbolística de Suleiman, pero no es así. Eso sucedió hace mucho tiempo, en 1983, según nos cuenta el propio ex-jugador: "Yo tuve un destacado papel en el ascenso de los Simbas a la primera división de Zanzíbar y en la consecución del campeonato de liga".

Su momento estelar como entrenador fue en la temporada 2003/2004, como técnico del Sharp Boys' (un equipo de la zona rural de Zanzíbar), al que logró conducir, por primera vez en su historia, hasta la Super Ocho. La Super Ocho es una competición que se disputa entre las dos islas que componen Zanzíbar: Zanzíbar y Pemba. Los cuatro primeros equipos clasificados entre los 16 que aporta cada isla disputan un torneo para elegir al representante de Zanzíbar en la Liga de Campeones de la CAF y en la Copa Confederaciones de África. "Cuatro de mis jugadores", afirma, "fueron convocados para la selección nacional sub-19 que ganó la Copa Karume de África central y del este".

Planes para introducir el fútbol femenino
Aparte de Zanzíbar, las selecciones favoritas de Suleiman son Camerún (en África), Alemania (en Europa) y Brasil (en todo el mundo). "Como entrenador, siempre he apoyado a los equipos que muestran determinación, estilo, juego limpio, creatividad y disciplina", afirma.

Suleiman entró a formar parte de Aldeas Infantiles SOS en diciembre de 2003. Entre sus planes está introducir el fútbol femenino en la Aldea, que ya cuenta con un buen equipo masculino, además de otros deportes, como el hockey y el baloncesto.

"Cuando comencé a trabajar con Aldeas Infantiles SOS, tuve la visión", afirma con una sonrisa, "de organizar una gran variedad de competiciones deportivas para Aldeas Infantiles SOS en el este de África. Así podríamos identificar el talento entre nuestros niños. Como organización, nos esforzamos por conseguir la excelencia educativa para nuestros niños, aunque algunos no destacan en el ámbito académico, pero el deporte puede ayudarlos a prosperar, como atletas, oficiales, administrativos, entrenadores, etc…".