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Lilian Thuram: "Contra el racismo, hay que educar"

(FIFA.com)
French captain and defender Lilian Thuram gives a press conference
© AFP

A sus 35 años cumplidos, Lilian Thuram sigue rebosante de energía. El central se ha pasado brevemente por la FIFA para tratar con el organismo rector del fútbol mundial dos temas que le preocupan: la lucha contra la drepanocitosis, una enfermedad genética grave, y la lucha contra el racismo.

El defensa blaugrana, que ha sido 130 veces internacional con Francia y cuyo palmarés con la selección y como profesional contiene todos los principales títulos salvo el de la Liga de Campeones, es un hombre que piensa en los demás, como lo ha demostrado en numerosas ocasiones al pronunciarse sobre distintos problemas sociales.

"Tutu", un apasionado de la historia, está convencido de que todo pasa por la educación y no carece de ideas ni opiniones. Actualmente concentrado en la pugna de su equipo, el FC Barcelona, por el título de la liga española que se decidirá este sábado 16 de junio, el capitán de la selección gala en ausencia de Patrick Vieira ha encontrado un hueco en su agenda para confiar el secreto de su eterna juventud a FIFA.com: todo es cuestión de ganas.

Señor Thuram, explíquenos, si es tan amable, su presencia en Zúrich.
He venido a la FIFA para tratar un tema que me importa, la drepanocitosis. Es una enfermedad genética muy extendida, especialmente en África. Se traduce en una mala circulación de los glóbulos rojos. Los síntomas son dolores recurrentes y una degradación del tejido óseo que afectan particularmente a las articulaciones. El tratamiento consiste en operaciones o transfusiones, pero en África los medios escasean. Como resultado, la esperanza de vida de los niños afectados es muy limitada allí. Es una enfermedad que se puede tratar pero no curar.

¿Por qué esta enfermedad y no otra? Nos imaginamos que usted debe de recibir muchas llamadas de auxilio parecidas a lo largo del día...
Es una historia que se deriva de un encuentro y de un contexto particular. La señora Edwige Ebakisse-Badassou, Presidenta de la Organización Internacional de Lucha contra la Drepanocitosis, me explicó cómo era esta enfermedad. Es muy poco conocida y difícil de diagnosticar.

En África es una enfermedad que produce vergüenza. Sin embargo, es la enfermedad genética más extendida en el mundo, aunque siga siendo ignorada. Se encuentra en todas partes: en toda la costa mediterránea, en América, en África. Por eso quiero tratar con la FIFA la manera en la que juntos podríamos ayudar a los enfermos. Lo primero que hay que hacer es sacar a la luz esta enfermedad, hablar de ella, destinar fondos para promover la investigación en este campo e instalar ambulatorios donde sea necesario. Tengo esperanzas en que encontraremos la forma de conseguirlo.

Pero usted está igual de comprometido en la lucha contra el racismo, ¿no es cierto?
Sí, porque es un combate crucial. También he venido aquí para presentar al Presidente de la FIFA un proyecto de fundación contra el racismo que estoy poniendo en marcha. Existe la tendencia a demonizar a los racistas, especialmente en los estadios. Es cierto que hay que denunciar, criticar y sancionar los actos racistas. Pero sobre todo hay que explicar este fenómeno y educar a la gente. La educación dará fruto a largo plazo, estoy convencido de ello. No podemos limitarnos a decir que ser racista está mal, hay que ir más lejos. Es una plaga que no es innata. La hemos creado nosotros al hacer distinciones de raza, cuando lo que hay es una única especie humana. El trabajo de educación es fundamental, y de ahí la idea de esta fundación.

Usted es un hombre muy activo en la defensa de diversas causas. ¿Se puede ver ahí la dirección que tomará su vida cuando termine su carrera como futbolista?
El compromiso es importante para mí y no está ligado al final de mi carrera. Es algo que yo siempre he sentido. Es verdad que, si después del fútbol puedo contribuir al avance de una causa, lo haré, naturalmente. Ser jugador de fútbol me da una notoriedad considerable que quiero aprovechar. Deseo sensibilizar a la sociedad acerca de un cierto número de problemas y hacerla avanzar de manera positiva.

Pero por el momento, su carrera no ha terminado. Cuéntenos su temporada en el Barcelona.
He vivido un año bonito. En primer lugar, a mis 34 años he sido recibido de manera muy positiva en este prestigioso club. Eso demuestra la confianza que tenían en mí. Al principio jugué poco, pero considero que era normal: yo llegaba a un club que había ganado dos ligas seguidas y una Liga de Campeones, y cuyos efectivos estaban bien compenetrados. Poco a poco he ido ganando minutos de juego, y es agradable porque, después de todo, es lo que buscamos todos los jugadores. No me arrepiento, nunca he llegado a pensar que este año no debería haber jugado. Y luego este final de temporada es emocionante. Todo se va a decidir en el último partido.

Lionel Messi ha dicho que hubo cierto abatimiento en los vestuarios el sábado pasado (Nota de la redacción: El Barcelona concedió un empate contra el Espanyol de Barcelona, que permite al Real Madrid ser dueño de su destino en la última jornada). ¿Cómo se sintió usted?
Por supuesto que estábamos abatidos, lo raro habría sido no estarlo. Teníamos la oportunidad de ponernos en cabeza y, a dos minutos del final, concedimos un gol. Dicho eso, vamos a ponerlo todo en nuestra última baza, eso es evidente. El Real Madrid tiene una ventaja psicológica, es cierto. Pero no es más que una ventaja psicológica.

Se le ha visto muy brioso en los últimos partidos de la selección francesa. ¿Qué le motiva a seguir corriendo?
Siempre estoy fresco porque me gusta lo que hago, es así de sencillo. No se me quita de la cabeza que tengo una suerte inaudita: ejercer un oficio que en realidad no es un oficio. Gozo con el placer de estar ahí, de jugar. Mientras aguanten mis facultades físicas, voy a darlo todo. El día que se acaben, pararé. Por eso, mi objetivo con los Bleus es muy básico: disfrutar en cada partido y mantener el nivel. Sé que será cada vez más difícil, porque ya tengo 35 años.

*¿Cuál es su objetivo? ¿La Eurocopa 2008? * No tengo planes ambiciosos. No sé si iré a la Eurocopa. Sólo espero que, cuando llegue la hora, alguien me venga a ver para decirme: "Gracias, Lilian, ahora tienes que dejar tu sitio". Entonces me marcharé con una sonrisa en los labios. Es el ciclo normal: cuando llegué a los Bleus tomé el lugar de otros más viejos que yo, y dentro de poco otros más jóvenes me enseñarán la puerta de salida.

¿Cómo vive usted la integración de las jóvenes promesas en la selección nacional?
La llegada de jóvenes talentos al equipo de Francia es buena. Dicho eso, no me sorprende, porque anteriormente he visto llegar a otras generaciones de futbolistas como Thierry Henry, David Trezeguet, Nicolas Anelka y compañía. Pero hay una competitividad excelente, y eso demuestra que las reservas francesas están bien abastecidas por el momento. Ahora deseo que estos muchachos permanezcan mucho tiempo en la selección y hagan una estupenda carrera, porque verdaderamente merece la pena.

¿Pero no siente usted envidia de estos jugadores, tan jóvenes y ya consagrados?
Los viejos siempre cuestionan la mentalidad de los más jóvenes, siempre es así ( se ríe). De hecho, en toda generación, están los que tienen verdaderas ganas y los otros. Pero a los jóvenes que ha incorporado recientemente Raymond Domenech, me parece que ganas no les faltan: Lassana Diarra, Abou Diaby, Samir Nasri, Karim Benzema son algunos ejemplos. De todas formas, su precocidad en la selección se debe a que tienen talento, pero también mucho apetito. Lo más importante para ellos es saber cuánto va a durar eso.

*¿Y podemos esperar a Lilian Thuram vestido de *Bleu en la Copa Mundial de 2010? ** No es realista. Pero a menudo pienso en ese torneo. Mantengo fuertes vínculos con África. Me digo a mí mismo que no podré jugarlo, porque físicamente no estaré a la altura, es evidente, pero es una pena. No obstante, espero poder participar de alguna otra manera, ya veremos de cuál.

En su opinión, ¿qué impacto puede tener la celebración de la prueba reina del deporte mundial en África?
Haber asignado a África la celebración de esta prueba reina es crucial para este continente, que siempre ha padecido una mala imagen. Desde hace siglos, existe la tendencia en el mundo a creer que África es una región sin historia, sin cultura, sin civilización, sin riqueza. Y esta falsa imagen contribuye al racismo. De ahí la importancia de cambiar este estado de cosas. Espero sinceramente que esta Copa Mundial nos permita a todos descubrir África en general y Sudáfrica en particular. Hay que tumbar los prejuicios.

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