Si bien el joven Yannick Boli nació el 13 de enero de 1988 en Saint Maur des Fossés, en el extrarradio parisino, el futbolista que lleva dentro vio la luz en Amiens, el pasado 6 de mayo. Aquella tarde, con una cabalgada que arrancó en el centro del campo, devolvió la sonrisa al rostro de los seguidores del París Saint-Germain, al clasificar a los capitalinos para la final de la Copa de Francia.

Después de aquello, el conjunto que viste de rojo y azul ha logrado in extremis (el pasado fin de semana) la permanencia en primera división, y Yannick siempre ha figurado en la alineación parisiense. Pero él no quiere conformarse con eso.

"Ese gol quedará grabado en mi memoria para siempre", reconoció el joven delantero en exclusiva para FIFA.com. "El PSG es el club de mis sueños; me incorporé a él con 11 años. El hecho de jugar hoy en el primer equipo, con los profesionales, me llena de orgullo. Ahora mismo no está nada hecho, hay que trabajar mucho todavía para consolidarse en la alineación".

Máxime si tenemos en cuenta que Yannick es el único en el club de su generación (campeones de Francia sub-18 en 2006) que todavía no ha firmado un contrato profesional. Picado en su orgullo por dicha afrenta al comienzo de la temporada, se prometió a sí mismo redoblar los esfuerzos para acabar de convencer a sus directivos.

El chaval, con el apoyo importante de sus tíos Roger (ex delantero del Lens y actualmente su representante) y Basile (internacional con Francia y defensa mítico del Olympique de Marsella), no ha dejado de trabajar en todo momento para recuperar el tiempo perdido.

"Ellos me dan muchos consejos, tanto sobre mi manera de jugar como sobre mi vida en general. Mis padres también me están encima y me incitan a no conformarme nunca con lo que sé hacer. Al llevar un apellido tan conocido, siempre hay que trabajar más que los demás. Tengo objetivos muy definidos en la cabeza y haré todo lo posible por cumplirlos", aseguró.

Estoy orgulloso de mis orígenes africanos. He seguido mucho a los Elefantes estos últimos años, y tengo la sensación de que hay un proyecto interesante. Por tanto, no lo dudé a la hora de optar por la camiseta de este país
Boli y su elección de jugar con Costa de Marfil.

Y el primero de esos objetivos es disputar el Torneo Olímpico de Fútbol masculino Pekín 2008 en el mes de agosto. "Tengo la suerte de poseer la doble nacionalidad franco-marfileña. ".

Tras recibir la primera llamada de la selección olímpica el pasado marzo, Boli estaba deseando desplazarse con el equipo, pero no pudo hacer su gran debut por problemas de salud.

Posteriormente, fue convocado por Gérard Gili para la concentración de preparación prevista del 20 al 30 de mayo. Esta vez, Yannick tenía miedo de llegar con retraso o de tener que perderse la final de la Copa de Francia, que se disputa este sábado 24.

"He recibido una carta muy amable de la Asociación Marfileña, en la que me decían que me dejaban preparar este partido", explicó el jugador. "A partir del domingo ya estaré de vacaciones, y podré ir a visitar a la selección y al seleccionador. Ahí ya veré si sigue esperando algo de mí. Por mi parte, no me da miedo acortar mi periodo de descanso para participar en esta competición. Será un orgullo inmenso. Tenemos algo grandioso que compartir todos juntos. Disputar los Juegos Olímpicos es una ocasión que, por lo general, sólo se presenta una vez en la vida. ¡Y haré todo lo posible por formar parte de esa aventura!".

Resulta difícil imaginar que Gili vaya a prescindir de un jugador tan motivado. Yannick, con los ojos fijos en el horizonte chino, ya se ha informado sobre el calendario que seguirá Costa de Marfil: "Estuve siguiendo el sorteo. Sé que jugaremos contra Argentina, Australia y Serbia en la primera fase. No conozco gran cosa de los australianos y los serbios, pero los argentinos... ¡son un hueso duro de roer!".

Aun así, sin perder su tranquilidad despreocupada, añadió que "en un partido puede pasar cualquier cosa. Podemos dar la sorpresa".

Estoy convencido de haber crecido un poco más rápido que los demás jóvenes de mi edad. Cuando cada fin de semana te preparas para luchar por la salvación del equipo al que amas, aprendes más todavía
Boli y la dura temporada del PSG.

Y ya sabe muy bien lo que son las dificultades. Tras verse envuelto en una campaña angustiosa con el PSG, Boli tiene la sensación de haber adquirido una experiencia que le será muy útil enseguida. " . Sobre todo en París, con toda esta presión".

Ahora que el conjunto capitalino ya se encuentra fuera de peligro, Yannick puede concentrarse en el futuro. "Si el entrenador me da la oportunidad de jugar el sábado, aunque sea cinco minutos, haré todo lo posible por levantar el trofeo. Después, espero estar en los Juegos Olímpicos y llegar lo más lejos posible. Por último, sueño con pasar a profesional e ir acumulando minutos de juego el año que viene. ¡En París, por supuesto!", concluyó.