Oro, ese color especial
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Los números no mienten. Argentina, con seis victorias consecutivas, 11 goles a favor y apenas 2 en contra, es justo campeón olímpico por segunda vez en cuatro años. Sin embargo, la consagración alcanzada este sábado 23 de agosto ante Nigeria dejó un sabor especial a varios de los integrantes del plantel argentino como Juan Román Riquelme, Javier Mascherano, Sergio Agüero y Lionel Messi. En exclusiva, apenas finalizado el partido, todos ellos dieron sus motivos a FIFA.com.

Agüero y Messi, inseparables
Sin dudas, Lionel Messi y Sergio Agüero poseen un don especial. Los dos jugadores se iniciaron juntos en los seleccionados juveniles, comparten habitación en la concentración e, incluso, se buscan permanentemente dentro del campo de juego. Por eso, a nadie sorprendió verlos tan unidos a la hora de festejar con el oro colgando en sus cuellos.

Para el Kun, autor de dos goles ante Brasil en semifinal, la consagración tuvo un sabor particular: "La verdad es que tengo una sensación hermosa. Gané el Mundial Sub-20 el año pasado, ahora esto y al lado de amigos como Leo... no tengo palabras para expresarlo". La respuesta parece la lógica para alguien que acaba de ganar un título, aunque provoca un giro particular en el final. Pues Diego Maradona, nada menos que su suegro, lo acaba de felicitar. "Este título es muy especial, sobre todo teniendo a Diego acá cerca. Me felicitó y me dijo que hice un gran torneo, no puedo pedir más nada".

A su lado pasa Messi, el jugador más desequilibrante del equipo en la competencia. Para él, la medalla representa muchas cosas luego de todos los rumores que lo involucraban fuera del torneo hace apenas un mes, a días del saque inicial. Ya campeón, el jugador del FC Barcelona tenía lo suyo para agregar: "Se dijeron muchas cosas que me molestaron antes de venir a China, eso está claro. Por eso esta medalla tiene un sabor especial", indica. "Creo que Argentina ganó el oro porque armó un grupo impresionante y muy unido. Eso se demostró en la cancha".

Riquelme y Mascherano, emociones y récords
Pero no sólo los más chicos tienen su lugar en esta conquista. A los 30 años, Juan Román Riquelme cerró un torneo perfecto con la capitanía, un gol ante Brasil y un oro olímpico. Consultado por FIFA.com, el mediocampista aseguró estar "muy feliz porque esta era la última oportunidad que tenía de jugar un Juego Olímpico. Quizás la final no fue entretenida, pero estos partidos hay que ganarlos y punto. Ahora me llevo esta medalla puesta en el avión, ¡no quiero que nadie me la saque!".

Su sonrisa conforma una imagen perfecta con la medalla, un ramo de flores y la bandera argentina colgando de su cuello. ¿Alguna dedicatoria especial? "Sí, para todo este grupo de trabajo que se concentró por más de un mes, estuvo lejos de su familia y nunca perdió de vista el objetivo. Tener el oro es sensacional".

Por último cabe destacar el caso de Javier Mascherano, el incansable volante central que se convirtió en el primer atleta argentino en conseguir dos medallas de oro en un Juego Olímpico -sin contar a Juan Nelson, del polo-, tras la anterior conquistada en Atenas 2004. "Esto es inexplicable", nos confiesa con tono afónico.

"Cuando gané la medalla en Atenas todavía no tenía a mi hija, así que ahora pienso disfrutarla con ella. De ahora en más, pase lo que pase con mi carrera futbolística, nadie me quitará el orgullo de haber conseguido esto y en un deporte tan complejo como el fútbol. ¿Por qué ganamos? Porque fuimos ofensivos y propusimos siempre. Además eliminamos a Brasil en semifinales. Fue un torneo perfecto". ¿Queda alguna duda?