Corona y billete para Alemania
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Con la coronación del campeón de Europa femenino sub-17, han quedado asignados los últimos billetes para la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA en Azerbaiyán. En paralelo a la Eurocopa de la UEFA 2012, el 29 de junio se celebró en la ciudad suiza de Nyon la final del Campeonato Europeo Femenino Sub-17 entre Francia y Alemania, que las germanas inclinaron a su favor por 4-3 en la tanda de penales. La guardameta Merle Frohms se convirtió en la heroína de la jornada al detener dos lanzamientos desde los 11 metros.

De los 42 países que empezaron la carrera, sólo quedaron Suiza, Francia, Dinamarca y Alemania para pelear por el acceso a la final de la prueba reina europea y, al mismo tiempo, por la correspondiente plaza en la Copa Mundial de la categoría. En semifinales, Francia arrolló a Suiza por 5-1, y Alemania despachó a Dinamarca por 2-0.

En un ambiente de 31°C, Francia y Alemania libraron a continuación un duelo caliente en todo el sentido de la expresión, y en el que no hubo manera de deshacer las tablas en el primer tiempo. En la segunda parte, Kadidiatou Diani adelantó a las francesas al transformar un tiro libre en el minuto 70. Pero el equipo de la seleccionadora alemana Anouschka Bernhard no se amilanó, y 10 minutos más tarde consiguió restablecer el equilibrio en el resultado. Tras un golpe franco lanzado por Vivien Beil, su compañera Pauline Bremer remató el balón a la red. El tiempo reglamentario finalizó con un 1-1 en el electrónico, y se recurrió a la tanda de penales para dirimir la contienda.

El espíritu de equipo, la llave del cielo

"Aún no me he hecho a la idea de que somos campeonas de Europa. Por supuesto que había fantaseado con la posibilidad de llegar hasta aquí y salir chorreando, porque estaba segura de que, si ganábamos, nos empaparían de agua", comentó Bernhard exultante en el epílogo de su triunfo ante los micrófonos de FIFA.com. "Llevo un año trabajando con esta promoción. Nuestros comienzos fueron pésimos. En verano del año pasado fuimos a la Copa Nórdica y quedamos séptimas. Jamás una selección alemana había terminado tan mal. Si alguien me hubiera dicho entonces que viviríamos un momento como el de hoy, de seguro lo habría tomado por loco. Por eso resulta tanto más increíble lo que hemos logrado", agregó la entrenadora de 41 años.

Fue precisamente el espíritu de equipo que desplegó el cuadro teutón a lo largo de la fase de clasificación lo que al final se vio recompensado no sólo con la corona de Europa, sino también con el billete para la Copa Mundial Femenina Sub-17 programada para septiembre y octubre. "Es un grupo orientado al trabajo en común. Son muy buenas futbolistas, pero deben funcionar en equipo. Al principio no supe transmitir muy bien ese mensaje. Pero a lo largo de toda la campaña de clasificación para la Eurocopa ha sido asombroso cómo se han puesto a trabajar juntas. Ahí nos dimos cuenta de que, si podíamos mantener esa actitud, seríamos muy difíciles de derrotar", replicó la estratega cuando le preguntamos por las virtudes de su combinado.

En efecto, las juveniles alemanas desplegaron en Nyon su formidable compenetración colectiva, su principal arma contra Francia, que a juicio de Bernhard dominó el encuentro y contaba con individualidades comparativamente superiores. "Naturalmente que tuvimos suerte en la tanda de penales. Pero hay que tener en cuenta lo que luchamos. Cuando nos marcaron el gol, faltaban unos 20 minutos por jugarse. En ningún momento bajamos la cabeza. Sabíamos que estábamos en una situación de ahora o nunca. Y nos lanzamos al ataque con criterio, y a veces también con rabia. Mis jugadoras lucharon como jabatas para conseguir el empate. Un par de ellas sólo llevaban 10 minutos sobre el terreno de juego. Esas piezas de refresco eran justo lo que necesitábamos para remontar el partido y lograr la igualada. Cuando sonó el pitido final, tuve la sensación de que la tanda de penales sería nuestra", relató Bernhard.

Aventura en Azerbaiyán
Francia y Alemania no tendrán mucho tiempo para recrearse en estos recuerdos. El viernes 6 de julio a las 19:00, hora local (16:00 CET), se escenificará en el Centro Internacional Mugam de Bakú, el sorteo de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, que determinará contra qué selecciones se las tendrán que ver las clasificadas europeas en la cita mundialista.

"Empezaremos nuestros preparativos para el Mundial de Azerbaiyán en agosto. Las jugadoras tendrán el mes de julio completamente libre. Tenemos unas ganas locas de ir. Bakú es una ciudad fascinante. Será el primer Mundial para todas nosotras, y estamos deseando de embarcarnos juntas en esta nueva aventura. Es muy bonito que podamos continuar nuestro recorrido, porque tenemos un equipo verdaderamente magnífico. Hasta octubre podremos seguir disfrutando de este sueño", expuso la simpática subcampeona de 1995 rebosante de ilusión.

"Como vigentes campeonas de Europa, nos gustaría, como es lógico, llegar lejos en el Mundial. No queremos apearnos en la fase de grupos después de sumar algún que otro punto. Aún no sabemos contra quién nos tocará jugar en la liguilla. Sencillamente queremos pasarlo muy bien juntas, hacer un buen fútbol y ser un buen equipo", resumió Bernhard.