Japón

Ayer
El estupendo registro que Japón se ha anotado en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA denota la creciente influencia que ejerce la nación en el fútbol femenino. Las japonesas, campeonas mundiales en la categoría absoluta, han disputado una final y han alcanzado dos veces los cuartos de final de esta competición juvenil. Hace seis años, en la edición inaugural celebrada en Nueva Zelanda, Japón quedó eliminada a manos de Inglaterra en la tanda de penales con la que se saldó el partido de cuartos. Mana Iwabuchi, su organizadora en el centro del campo, recibió el Balón de Oro adidas, el premio que se concede a la mejor jugadora del torneo. Dos años después, en Trinidad y Tobago, Japón llegó a la gran final, donde se enfrentó a la República de Corea, pero tuvo la mala suerte de sucumbir de nuevo en tanda de penales. Sin embargo, Kumi Yokoyama ganó el Balón de Plata y la Bota de Bronce por los seis goles anotados, incluido aquel tanto con el que remató una impresionante jugada en solitario y que figuró en la lista de candidatos al Premio Puskas de la FIFA. Hace dos años, en Azerbaiyán, Japón no tuvo rival en la fase de grupos, donde marcó 17 goles sin réplica, con abultadas victorias sobre Brasil, Nueva Zelanda y México. No obstante, quedó eliminada en cuartos de final, frente a Ghana.

Hoy
En la fase de clasificación, Japón se ha mostrado irrefrenable en ataque, hasta el punto de que llegó a acertar la friolera 34 goles en sólo tres partidos de camino a la final. Aunque este último obstáculo, contra un conocido rival, la RDP de Corea, se les puso muy cuesta arriba, las japonesas terminaron reeditando el título con una victoria en tanda de penales. Esta generación llegará a Costa Rica sometida a una presión añadida después de que la selección femenina sub-20 no haya conseguido el pase para Canadá 2014.

¿Y mañana?
La selección sub-17 ha desplegado todos los atributos clásicos de las Nadeshiko: un estilo fluido y un aguante que le han permitido defender con éxito la corona continental. Hina Sugita, su capitana, se proclamó Mejor Jugadora de la competición preliminar, de la que su compañera Rikako Kobayashi se convirtió en máxima goleadora. Formada en la misma escuela que lleva varios años produciendo tantas futbolistas de éxito en todas las categorías de edad del sistema de selecciones japonés, la generación de 2014 figurará entre las grandes aspirantes al podio en Costa Rica 2014.