Estados Unidos

Según muchos analistas, Estados Unidos ya se ha ganado el derecho a ser considerado el equipo a batir en Nueva Zelanda 2008. Por su categoría en el fútbol femenino, estaba claro que las norteamericanas iban a encontrarse entre las principales aspirantes al título, pero ha sido la forma en la que se han preparado y clasificado para esta competición lo que realmente ha llamado la atención del mundo.

La primera indicación de lo mucho que esta selección prometía se vio en Auckland, en la competición Futuras Estrellas disputada en enero. El equipo de Kazbek Tambi arrolló con total comodidad a Australia y a Nueva Zelanda, la anfitriona, de camino hacia la final contra Alemania, donde arrancó una victoria por 3-2. La hazaña fue impresionante, pero la forma que derrochó durante la competición preliminar de la CONCACAF resultó sencillamente imponente: una campaña de clasificación triunfal en la que las estadounidenses cosecharon 29 goles y sólo encajaron dos.

El combinado de Tambi se diferencia de sus homólogos mayores en su empeño por combinar contundencia con estilo y adherirse sin condiciones a una filosofía de juego basada en la creatividad y el pase elegante, en claro contraste con el planteamiento vertical y físico por el que siempre se han caracterizado las selecciones estadounidenses. Como el propio Tambi asegura: "No estamos buscando deportistas físicamente excepcionales, sino jugadoras que posean una creatividad y unos conocimientos extraordinarios y sepan jugar al fútbol".

Clasificación
Antes de partir hacia Trinidad y Tobago para disputar el Campeonato Femenino Sub-17 de la CONCACAF, Tambi llevó a sus pupilas al estadio de los Giants de New York para que presenciaran el partido entre la selección absoluta masculina de su país y Argentina. "Era un amistoso, pero prometía mucha rivalidad, y queríamos que nuestra chicas aprendieran a saltar al terreno de juego cada día con idéntico ímpetu", comentó.

Tambi vio cumplidos sus deseos desde el preciso comienzo de la competición. El equipo arrolló sin piedad a quien se interpuso en su desbocada carrera hasta la cima del grupo, con contundentes victorias contra la selección que a la postre se proclamaría subcampeona, Costa Rica (6-0); El Salvador (9-0); y la anfitriona, Trinidad y Tobago (9-1). México esperaba en semifinales. En un partido que ya a priori se intuía complicado, las estadounidenses tuvieron que emplearse a fondo para conquistar una victoria muy trabajada. Crystal Dunn marcó de cabeza en el tiempo añadido el agónico gol que otorgó al equipo la victoria y la clasificación para Nueva Zelanda 2008.

En la otra semifinal, Costa Rica se impuso por sorpresa a Canadá y convirtió la gran final en una reedición del encuentro disputado en la fase de grupos que se auguraba tan desigual como el anterior. Y así fue. Si bien las Ticas opusieron mayor resistencia para la ocasión, los goles de Kristen Mewis, Courtney Verloo y las dos dianas de Tani Costa otorgaron a las estadounidenses una cómoda victoria por 4-1 y el título de campeonas de la CONCACAF.

Seleccionador
En 1984, Kazbek Tambi jugó con el Cosmos de Nueva York la última temporada de la extinta liga norteamericana de fútbol, la NASL. En 1985, se ciñó el brazalete de capitán del equipo durante los compromisos internacionales que asumió su club después de la desaparición de la NASL. También militó como profesional en las filas del Eagles de Nueva Jersey y del Strikers de Minnesota, y representó a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984.

Tambi fue nombrado en 1998 segundo entrenador del equipo masculino de la Universidad de Seton Hall, donde se licenció en Derecho, la profesión que actualmente compagina con sus responsabilidades como seleccionador. El entrenador, de 46 años, lleva mucho tiempo trabajando en el fútbol femenino. Entre los años 2002 y 2004, accedió al cargo de director técnico del Stallions de Nueva Jersey, un equipo de la máxima división de la liga profesional femenina, la W-League. Fue nombrado seleccionador de los combinados sub-16 y sub-17 de Estados Unidos y sigue siendo una figura respetada en Seton Hall, donde actualmente prepara el equipo universitario femenino.

Jugadoras a seguir
Las hermanas Kristen y Samantha Mewis han acaparado la atención de la prensa y del público en general, que las comparan ya con algunas estrellas del pasado. Entre las dos anotaron seis goles en cuatro partidos de clasificación. La intuición de que hacen gala las hermanas para trenzar jugadas y pases con sus compañeras del mediocampo se convertirá sin duda en una de las características más fascinantes del juego de las estadounidenses, al igual que el estilo creativo e incisivo de su delantera estrella, Courtney Verloo. La joven de Oregón, fuerte, habilidosa y letal frente a la puerta rival, anotó seis tantos y cedió cuatro pases de gol durante la competición preliminar. Muchos creen que nos encontramos ante una gran estrella en ciernes.

Hemos oído...
"Es difícil predecir quién será dentro de dos o tres años la nueva Mia Hamm. Tengo la esperanza de que en el futuro haya varias Mia Hamms. Estoy muy ilusionado con estas muchachas. Forman un grupo muy motivado y de enorme talento, y compartimos el mismo sueño", Kazek Tambi, seleccionador de Estados Unidos.