Elisabeth Loisel se convirtió el pasado domingo en la nueva seleccionadora del combinado femenino de la RP China. La entrenadora francesa fue la elegida de una lista de candidatos que incluía nombres de la categoría de April Heinrichs, ex seleccionadora de Estados Unidos, o el brasileño Jorge Barcellos, que encandiló a la hinchada local al conducir a la canarinha hasta la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007.

La Asociación China de Fútbol (CFA) puso el martes fin a su relación contractual con la entrenadora sueca Marika Domanski-Lyfors y, cinco días después, anunció a la ex seleccionadora de Francia como su sucesora. Al aceptar el cargo, Loisel, sexta entrenadora de las Rosas de Acero desde su decepcionante actuación en Estados Unidos 2003, ha asumido el que es sin duda el reto más difícil de su carrera técnica, con el Torneo Olímpico de Fútbol femenino Pekín 2008 a la vuelta de la esquina.

"Somos un equipo joven, pero a nuestras jugadoras les sobra talento", declaró el domingo la entrenadora francesa a los medios de comunicación nacionales, en su primera rueda de prensa como seleccionadora de la RP China. "En el Torneo Olímpico de Fútbol femenino hay sólo tres medallas en juego y la lucha por subirse al podio será encarnizada. Nos emplearemos al máximo para lograr un buen resultado".

Historial de mérito
A sus 44 años, Loisel puede presumir de tener un currículo digno de admiración. A lo largo de sus diez años en el banquillo de la selección francesa, el cuadro galo realizó enormes progresos, que se tradujeron en una escalada de la 16ª a la 5ª plaza en la Clasificación Mundial Femenina de la FIFA.

"Mi carrera futbolística se remonta a 28 años atrás", explicó. "Jugué al fútbol durante nueve años, antes de aceptar un cargo de ayudante técnica que ocupé durante once temporadas. Mi experiencia en los banquillos culminó con la llegada a la selección francesa, a la que entrené desde 1997 hasta 2007".

El gusto de Loisel por la técnica depurada podría ser otra de las razones que han llevado a los directivos del fútbol chino a decantarse por ella, dado que la francesa planea convertir a las Rosas de Acero en un equipo que haga de la técnica su mayor virtud, algo que se ajusta a los criterios de la CFA. La nueva seleccionadora china no ha dudado en admitir que prefiere el estilo brasileño antes que el de su equipo, Francia.

"Me decantaría por el fútbol brasileño, ya que se basa en una técnica extraordinaria", añadió. "¿A quién no le gusta una jugadora como Marta? Espero que, durante mi titularidad en el cargo, la selección china tenga pronto su propia Marta".

Grandes retos
La aventura oriental de Loisel arrancará con una concentración que dará comienzo a finales de mes en Wuhan, la misma ciudad en la que su predecesora, Domanski-Lyfors, se hizo cargo del combinado chino hace casi siete meses. Con las expectativas por todo lo alto y a falta de menos de 300 días para la inauguración de Pekín 2008, el trabajo de la nueva seleccionadora estará sometido a una presión enorme por el compromiso contraído de aupar a China (que ocupa actualmente la 13ª posición de la clasificación mundial) al podio olímpico.

Las Rosas de Acero fracasaron en su intento por alcanzar las semifinales de la Copa Mundial Femenina de la FIFA disputada recientemente en su país, pero Loisel contempla el futuro con optimismo. "En el certamen mundialista observé al equipo, en calidad de integrante del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA", aseguró. "Las jugadoras son buenas técnicamente, y varias de ellas me impresionaron. En este aspecto, creo que con la selección china puedo adoptar prácticamente el mismo enfoque que utilicé con Francia".