Para una persona como Elisabeth Loisel que lleva tanto tiempo enamorada de la cultura china, establecerse en este país ha sido como un sueño hecho realidad. La francesa se ha convertido en la quinta persona extranjera que empuña las riendas de la selección nacional femenina del país. No obstante, conforme crecen el ambiente y la expectación, a falta de tan sólo siete meses para que comience el Torneo Olímpico de Fútbol femenino, aumenta la presión sobre los hombros de la seleccionadora, cuyo objetivo es llevar a las chinas al menos hasta las semifinales de Pekín 2008.

FIFA.com se reunió con la ex entrenadora de la selección francesa para hablar de su nuevo cargo y de las perspectivas de su equipo.

Señora Loisel, ¿qué se siente cuando se ocupa el puesto de seleccionadora nacional de China?
Sólo es posible sentir orgullo por el hecho de dirigir al equipo nacional del país más poblado del mundo. El combinado femenino chino se ha afianzado desde hace tiempo como una de las potencias mundiales del fútbol femenino, y yo estoy encantada de entrenar un equipo que goza de una arraigada tradición futbolística y del respeto de la comunidad internacional.

¿Qué razones la llevaron a aceptar el puesto que dejó vacante Marika Domanski-Lyfors a finales de octubre?
Mi interés por China nació hace ya muchos años, mucho antes de que me ofrecieran este empleo. Hace tiempo que me aficioné a la variada cultura de esta nación y a todo lo que tenga que ver con ella. Desde entonces, soy gran amante de China. Por eso, lógicamente, acepté inmediatamente en cuanto tuve ocasión.

Usted ha disfrutado de un estreno triunfal con las Rosas de Acero. El equipo se impuso a Nueva Zelanda en dos amistosos. ¿Han reforzado estas victorias la moral de su equipo y la suya propia?
Sí, por supuesto, estas victorias han reforzado enormemente la moral de mis jugadoras, especialmente porque se han conseguido contra una selección que ha participado en la Copa Mundial Femenina. Nueva Zelanda disfrutó de poquísimas ocasiones y no marcó ningún gol en esos amistosos; al contrario, mis jugadoras hicieron un trabajo estupendo, especialmente en el segundo partido. El equipo hizo gala de una técnica depurada y de un juego muy disciplinado. China será cada vez más competitiva, conforme acumule energía física y alcance un mejor estado de forma.

Después de dos meses en el puesto, ¿cuál es su opinión sobre el equipo?
Es un buen grupo en líneas generales, y muy especialmente en cuanto a técnica individual se refiere. De la buena técnica de las jugadoras y de su gran velocidad se infiere que serán capaces de combinar estupendamente entre sí y de ofrecer un buen juego de transición.

¿En qué aspectos cree usted que puede mejorar China?
Es preciso que las jugadoras sean más creativas e imaginativas para disponer de más ocasiones. Deberían emplearse a fondo en mejorar la definición y la puntería, y espero que aprendan a marcar más goles de cabeza. Si bien contamos con tres buenas guardametas, ninguna de ellas es excepcional. Es necesario que una de las tres se convierta en la número uno regular e indiscutible.

Ahora que ha superado con éxito su primera prueba, lo siguiente será disputar el Campeonato Femenino Cuatro Naciones y la Copa Algarve. ¿Qué objetivos se ha fijado para usted misma y para el equipo?
Como entrenadora, deseo que mi equipo gane todos los partidos, pero nuestro objetivo a largo plazo es tener éxito en los Juegos Olímpicos de Pekín el próximo mes de agosto. Haremos todo lo que podamos para conseguir buenos resultados y aprovecharemos las competiciones mencionadas como oportunidades excelentes para prepararnos para la gran prueba que suponen estos Juegos Olímpicos.

Su máxima goleadora, Ma Xiaoxu, sufrió una rotura del ligamento de la rodilla en el segundo amistoso contra Nueva Zelanda. ¿Cuánto tardará en recuperarse del todo?
A eso debería responderle su médico (sonríe). Por mi parte, sólo puedo decirle que confío en que se recupere y regrese al equipo lo más pronto posible. Tengo un trato secreto con ella: deberá regresar y liderar al equipo a tiempo para los Juegos Olímpicos.

China no llegó a las semifinales de la Copa Mundial Femenina de la FIFA celebrada el año pasado. ¿Qué debe hacer el equipo para preservar su tradicional prominencia en el fútbol femenino, donde la competencia está creciendo de forma regular y constante?
Una de las formas más eficaces es jugar tantos partidos como sea posible contra los mejores equipos, para detectar tus fallos, porque un equipo aprende de sus errores y mejora con ellos. Además, las jugadoras deben aprender a sentirse poderosas incluso contra las mejores del mundo. Sin seguridad ni amor propio, nadie puede ganar partidos.

¿Cree de verdad que podrá meter a China en las semifinales en los Juegos Olímpicos del próximo agosto?
Cuando accedí al cargo en octubre, me dieron diez meses de tiempo para preparar a las anfitrionas, cuyo objetivo es llegar a esas semifinales. Disponemos de muy poco tiempo, pero mi equipo tiene muchísimos motivos para conseguir esta meta. Confío en que mi estancia en China se convierta en una etapa memorable de mi carrera como entrenadora y espero que China alcance un gran éxito en los Juegos Olímpicos.