El regreso del “padrino de China”

Si experiencia era lo que buscaba, China no podía haber elegido a nadie mejor para el puesto de entrenador de la selección femenina que Shang Ruihua. Este técnico de 63 años de edad, que en 1991, condujo al combinado chino hasta los cuartos de final de la edición inaugural de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, ha vuelto a tomar las riendas de la selección, esta vez con el objetivos de dirigir a las anfitrionas hasta un puesto meritorio en los Juegos Olímpicos el próximo agosto.

Shang Ruihua es el hombre que puso los cimientos de aquel grupo de Rosas de Acero que se colgó la medalla de plata en Atlanta 1996 y también en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 1999. Por todo ello, en su tierra natal se le conoce como el padrino del fútbol femenino chino. FIFA.com se ha reunido recientemente con él para hablar de su nombramiento como sucesor de Elisabeth Loisel, de las posibilidades del equipo y de sus planes para la preparación de las jugadoras antes de Pekín 2008.

Acaba de regresar al cargo que ocupó hace 17 años. ¿Le parece emocionante?
Yo no diría emocionante... El mayor honor que existe es servir a tu país. De momento, lo que tengo en mente es el compromiso y la responsabilidad de llevar al equipo a cotas más altas.

Su segundo nombramiento como seleccionador nacional se ha producido después del decepcionante rendimiento del equipo en los recientes Campeonatos de la EAFF y de la Copa del Algarve, donde China terminó en la cuarta posición contando por la cola entre un total de 12 equipos. Parece que ha aceptado usted un gran reto.
Tiene razón al decir que el equipo está atravesando una época difícil en estos momentos. Pero después de haber trabajado como entrenador en el fútbol femenino durante tantos años, estoy absolutamente convencido de nuestra capacidad para competir con los mejores del mundo. Es cierto que China ha sufrido varios reveses en las competiciones regionales e internacionales que ha disputado recientemente, pero esos resultados no reflejan en absoluto sus virtudes ni su calidad. Lo habría hecho mucho mejor si todo hubiera ido bien.

¿Cuál es la labor más acuciante que le espera?
La primera prioridad de mi lista es reconstruir la fe del grupo. Para que esto ocurra, debemos esforzarnos al máximo y asegurarnos de que el equipo se emplee al máximo por la causa común. Debemos desterrar esa sensación de desconexión y volver a instaurar la armonía entre las jugadoras. Para que la táctica funcione, lo que más importa es el trabajo de equipo. El equipo tiene que jugar bien como grupo.

¿Qué opinión le merece el fútbol femenino actual si lo compara con el de hace 17 años, cuando estaba usted al cargo de la selección nacional?
Las cosas han mejorado muchísimo en todas las categorías de edad, pues actualmente disponemos de una cantera mucho mayor para formar el combinado nacional. Ahora muchas más chicas juegan al fútbol, y tenemos un total de 60 equipos en las diferentes categorías juveniles, incluidas la sub-16 y la sub-18. Sin embargo, a principios de la década de 1990, muchas jugadoras llegaron al fútbol procedentes de otros deportes en los que ya se habían distinguido. Sus dotes atléticas les permitieron convertirse muy rápidamente en buenas futbolistas. Por eso mismo, es lógico que en aquellos años produjéramos estrellas de talla mundial, como Sun Wen o Liu Ailing.

¿Está diciendo que China carece actualmente de jugadoras realmente buenas?
Las chicas de hoy en día han empezado a jugar al fútbol mucho más jóvenes y han recibido un buen entrenamiento básico. Lo que les falta tiene que ver con sus características físicas y atléticas, y ésos son precisamente los dos aspectos que debemos mejorar con un entrenamiento duro y específico.

Usted consiguió que las jóvenes Rosas de Acero se proclamaran subcampeonas de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Rusia 2006. ¿Cuántas jugadoras de aquel equipo figurarán ahora en su combinado absoluto?
Tenemos a ocho de ellas en el combinado actual, pero observaré y haré pruebas con las más jóvenes, que tendrán que ganarse el puesto en los entrenamientos y en los amistosos si quieren formar parte del equipo olímpico definitivo.

¿Cómo piensa prepararlas para la competición olímpica?
Convocaremos a las jugadoras a una serie de concentraciones, incluido un viaje a Holanda del 1 al 8 de mayo, donde entablaremos un par de amistosos con equipos del país. Además, la Copa Asiática Femenina (del 28 de mayo al 8 de junio) nos proporcionará una oportunidad única de probar a las jugadoras y de experimentar con diferentes formaciones durante nuestros preparativos para los Juegos Olímpicos.