Bajramaj vino, vio y venció
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Fatmire Bajramaj sólo había jugado 68 minutos en el Torneo Olímpico de Fútbol antes del choque de Alemania con Japón por la medalla de bronce en Pekín. Pero en el partido contra las niponas, la volante de 20 años marcó la diferencia.

Saltó al campo en la segunda mitad y, en un partido flojo, puso los dos tantos de la victoria por 2-0 sobre las asiáticas. "Estoy muy contenta de haber marcado otra vez", comentó con patente alivio en su conversación con FIFA.com en el epílogo. "Ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que pude hacerlo con la selección. Es una sensación indescriptible", exclamó una Bajramaj radiante.

En la segunda parte sí se ha visto que el equipo quería ganar. Queríamos colgarnos el bronce
Fatmire Bajramaj, sobre el partido ante Japón

Japón dominó la contienda en la primera mitad, en la que Alemania no apareció por ningún lado. "En la primera parte, no estuvimos concentradas. Japón apretó mucho. ", explica la centrocampista que solucionó la papeleta de las suyas por sus propios méritos. En el minuto 69 estaba en el momento justo y en el sitio adecuado para enviar a a la red desde una posición muy escorada un balón que Kerstin Garefrekes remató de cabeza y que la guardameta Miho Fukumoto sólo pudo despejar. Para hacer el 2-0, Fatmire se desembarazó con una preciosa finta de su rival japonesa para asestar con un golpe seco y raso el gol de la sentencia.

Este triunfo y la medalla de bronce han desviado un poco la atención de los problemas que el combinado alemán ha padecido desde el comienzo del torneo. Un empate sin goles contra Brasil y dos victorias por la mínima (1-0) sobre Nigeria y la República de Corea bastaron para certificar el pase a cuartos de final. Allí el once teutón tuvo que ir a la prórroga para superar a Suecia por 2-0. no Pero en la semifinal tuvo nada que hacer contra las poderosas brasileñas, que hicieron añicos los sueños dorados de las germanas con un estrepitoso mazazo (4-1).

"Algo nos ha faltado. Ni siquiera nosotras sabemos exactamente qué es. Aún lo estamos buscando. Nos ha faltado gol, y la chispa y el desparpajo no han sido los mismos que los del año pasado", señala Bajramaj en su empeño por desvelar las causas de esa caída.

En el vestuario se festejó la obtención de la medalla, aunque sólo fuera la de bronce. Porque las expectativas eran altas, tan altas como las de Bajramaj en lo concerniente a su futuro en la selección nacional. "Está claro que mi meta es, como es lógico, jugar desde el principio. Y eso ya llegará con el tiempo", anticipa confiada.

Ahora, lo primero de todo es celebrar la medalla de bronce y olvidar cuanto antes el torneo. "Pasar página y seguir adelante", concluye Fatmire Bajramaj, "ahora hay que dsfrutar del bronce".