En un partido muy emocionante, Francia derrotó 2-1 a Japón y consiguió una dramática clasificación a los octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Los bleus se recuperaron de una desventaja al medio tiempo y, con una valiente reacción se mantuvieron con vida en el torneo.

Desde el silbatazo inicial del primer tiempo los franceses, urgidos por la victoria, comenzaron a presionar el marco de Ryotaro Hironaga. Así, se procuraron varias oportunidades, la más importante, un disparo al poste al 19'. Sin embargo, Japón nunca dejó de ser peligroso gracias al deslumbrante Yoichiro Kakitani. Y fue precisamente este último quien le puso número a la casa al 45' con un espectacular disparo desde media cancha que sorprendió por completo al portero Abdoulaye Keita.

Para la segunda mitad, el técnico François Blacquart decidió jugarse el todo por el todo y mandó a la cancha a dos jugadores de ataque. La apuesta le resultó perfectamente. En sólo dos minutos, al 63' y 65', su equipo le dio la vuelta al marcador. Primero fue el capitán Said Mehamha con un inteligente disparo, y luego Emmanuel Rivière con un sólido frentazo los que regresaron a la vida al conjunto galo que ahora, con tranquilidad, esperará a su rival de la segunda ronda, mientras que Japón deberá hacer cuentas y esperar resultados.