En el primer partido del Grupo D, disputado en el Soccer Only Field de Gwangyang el domingo 19 de agosto de 2007, una sólida Nigeria, con un gol en cada periodo, se impuso a una Francia tenaz pero que falló en la finalización.

El duelo entre dos equipos que acudían como los más potentes de la liguilla se preveía reñido, y así fue exactamente. Aunque los franceses llevaron la batuta en los primeros compases, quien dio un vuelco al encuentro fue el nigeriano Macauley Chrisantus. Tras recibir un pase en profundidad de King Osanga, el delantero de los Golden Eaglets disparó a la portería defendida por el francés Joris Delle, que acertó a rechazar el esférico en un primer momento. Sin embargo, el africano estuvo más rápido que la retaguardia tricolor y se apresuró a fusilar al fondo de las mallas (1-0, 15'). El único peligro que rondó la meta nigeriana fue un testarazo de Thibaut Bourgeois un poco antes del descanso, pero Laide Okanlawon estuvo atento para neutralizarlo.

Tras la reanudación, los franceses presionaron más arriba, y dispusieron de varios lanzamientos de falta en las inmediaciones del área. En uno de ellos, el disparo con rosca de Henri Saivet no fue desviado por ningún defensor, y batió a Okanlawon (1-1, 51'). Los campeones de África restablecerían luego su ventaja en el marcador a raíz de otro golpe franco. Ibrahim Rabiu aprovechó una dejada de cabeza de un compañero para disparar a puerta, el balón cambió de trayectoria y sorprendió a Delle (2-1, 64').

Aunque aún no lo sabía, acababa de anotar el último tanto del partido, dando a su equipo la victoria y los tres primeros puntos.