En un partido que se vio interrumpido por un fuerte temporal, Nueva Zelanda y Burkina Faso igualaron 1-1 y aún mantienen vivas sus opciones de avanzar a los octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009. El encuentro, válido por el Grupo C, se jugó este miércoles 28 de octubre en la ciudad de Calabar.

Burkina Faso arrancó mucho más entonada en la primera etapa. De hecho, Bertrand Traore, el jugador más joven del torneo, estuvo a punto de abrir el marcador bien temprano, pero su remate fue algo flojo y el portero neozelandés Coey Turipa pudo evitar el tanto con algunos problemas.

La presión de los africanos en el campo rival dio sus frutos cuando Victor Nikiema le robó el balón al capitán kiwi Gordon Murie, en las inmediaciones del área, y batió a Turipa con un remate seco (12', 0-1). Cerca estuvo Aboubacar Traore de doblar la ventaja allá por la media hora, pero su disparo desde el punto penal saló por encima del larguero.

Con el paso de los minutos, el calor y la humedad hicieron mella en los jugadores, y tanto la intensidad como la velocidad del juego fueron decayendo. Aún así Nueva Zelanda se las arregló para mantener la posesión y hacer algunas incursiones de peligro en terreno burkinés.

Entretiempo, chaparrón y después...
En el segundo tiempo, comenzó a lloviznar y esto alivió a los jugadores, aunque el cambio de clima trajo mejores noticias para Nueva Zelanda, que inesperadamente alcanzó el empate por intermdio de Maurie, tras cabecar a la red un tiro libre de Zane Sole desde la derecha (57', 1-1).

La lluvia se volvió aguacero y el campo intransitable, con lo que el balón dejó de rodar rápidamente. Las acciones fueron interrumpidas entonces por una hora y cuarenta y cinco minutos...

Con los equipos nuevamente en la cancha, quedaban todavía 27 minutos para buscar la victoria. Y por eso, el entrenador de los Kiwis envió al campo a Tim Pilkington.

Diez minutos más tarde, Burkina Faso estuvo a un paso de recuperar la ventaja en una espectacular maniobra del goleador Abdoulaye Ibrango, que obligó a una excelente reacción de Turipa. Luego fue el palo el que salvó a Nueva Zelanda ante un remate de Fadil Sido. Los neocelandeses tuvieron a la suerte como aliada y la mantuvieron hasta el pitido final.

El 1-1 deja a ambos equipos con vida, aunque complicados de cara a la última fecha a disputarse el sábado 31 de octubre. Allí, Burkina Faso enfrentará a Costa Rica en Enugu, mientras que Nueva Zelanda hará lo propio con Turquía en Calabar.