Irán, campeón de Asia, logró sus primeros tres puntos en la Copa Mundial de Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009 al imponerse el campeón africano, Gambia, en la primera jornada del Grupo C que se juega en Calabar. Los Escorpiones se veían con opciones, pero su juego aguerrido, desorden técnico y errores de la zaga permitieron a los iraníes llevarse el partido.

El partido comenzó igualado, con Gambia imponiendo su ritmo liderada por Ebrima Bojang, capitán y máximo anotador en la fase de clasificación africana, que contó con dos buenas ocasiones de gol.  Sin embargo, tres duras entradas en los primeros minutos fueron el preludio de la expulsión por doble amarilla de Buba Sama (33'), que dejó al equipo en minoría con más de 60 minutos en juego.

Irán producía pocas ocasiones de gol. Sólo en las jugadas de estrategia el capitán Payam Sadeghian intentaba poner en peligro la portería de Ousman Darboe. Pero, con un jugador menos, Gambia perdió el control del balón y los iraníes comandaron hasta el descanso. En el último minuto de la primera parte, Irán logró abrir el marcador tras un error garrafal de Darboe, en un falló incomprensiblemente en un saque de una infracción cerca de su área. Al intentar sacar el balón largo, lo que hizo fue cederlo a los pies de Payam Sadeghian. El iraní disparo con potencia para anotar a puerta vacía (1-0, 44').

Gambia se tuvo que conformar
En la segunda parte, Irán controló el partido con su superioridad numérica,  aunque Gambia intentó responder con valentía e incluso contó con algunas opciones en los pies de Bojang y Dawda Ceesay. Pero los iraníes cerraron toda opción a la remontada con el segundo tanto del partido, que llegó con un tiro raso, potente y colocado de Kaveh Rezaei (2-0, 84').

Irán suma sus primeros tres puntos del Grupo C y espera a Colombia el próximo 28 de octubre, mientras Gambia, que concluyó con nueve jugadores tras la expulsion de Dembah Janneh, intentará abrazar su primera victoria frente a Holanda.