En un partido emotivo, Suiza le ganó a Brasil por 1-0 y avanzó a los octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009 como ganadora del Grupo B. La derrota dejó a la Seleção a la espera de otros resultados para saber su suerte. El partido se disputó este viernes 30 de octubre en el Estadio Nacional de la ciudad de Abuja.

Los brasileños se mostraron más ambiciosos en el arranque del juego, sobre todo por la movilidad de Zizinho y Coutinho. De hecho, apenas habían pasado 20 segundos y el jugador del Juventude ya había generado dos situaciones claras para su equipo, pero la primera fue bien resuelta por Benjamin Siegrist y luego, levantó su remate desde una buena posición entrando por izquierda.

Los helvéticos comenzaron a amigarse con la pelota con el correr de los minutos y, de a poco, fueron disputándole el dominio a Brasil de la mano del atrevido Nassim Ben Khalif. El gran mérito suizo, como a lo largo del todo el torneo, fue ser efectivo en su mejor momento. Porque del tiro de esquina que cedió Alisson, tras un hermoso remate de Granit Xhaka, encontró la apertura del marcador por intermedio de Ben Khalif, quien aprovechó otra salvada del arquero, ésta ante un cabezazo de Frederic Veseli, para abrir el marcador (21', 1-0).

Brasil retomó rápidamente el control del juego, pero siguió dependiendo casi exclusivamente de la inventiva de Coutinho. A pesar de su soledad, el 10 verde-amarelo se las arregló para arañar la igualdad dos veces en la misma jugada, pero en ambas perdió con el arquero suizo.

Emoción y victoria suiza
La Seleção acentuó su presión en el arranque del complemento, y dos veces estuvo a punto del empate gracias al mismo Coutinho y a Joao Pedro, aunque a los dos les faltó puntería. Suiza, mientras tanto, se sentía cada vez más a gusto jugando al contragolpe, y casi encuentra el segundo por esa vía. Sin embargo, Alisson salvó milagrosamente su valla ante una entrada franca de Xhaka (63').

El ingreso de Wellington le dio a Coutinho el socio que necesitaba, y entre los dos, fueron haciendo figura a al arquero Siegrist. Sin embargo, la salvada del día le correspondió a Andre Goncalves, quien con su cabeza evitó el gol brasileño tras un remate a quemarropa de Willen.

A esta altura, el partido era de ida y vuelta. Zizinho estrelló un zurdazo en el palo desde un ángulo difícil (75'), pero cinco minutos después, el travesaño salvó a Brasil de un derechazo de Xhaka (80').

Suiza esperó alguna contra para dar la estocada final, más no estuvo fina  a la hora de definir las dos que tuvo. Brasil quemó las naves que le quedaban, pero no pudo quebrar la resistencia helvética y ahora deberá aguardar una ayuda de otros para seguir en la competición.