Nigeria se consagró campeón de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA por cuarta vez en su historia al vencer por 3-0 al defensor del título, México, en una vibrante final disputada en Abu Dabi. Los africanos, que desplegaron un fútbol vistoso, exquisito y contundente, exhibieron marcada superioridad sobre los aztecas, a quienes habían derrotado también en el estreno de ambos en Emiratos Arabes Unidos 2013.

El primer tiempo fue una exhibición de toques, pases y buen fútbol por parte de los nigerianos, que maniataron a los mexicanos con la fórmula de la velocidad y la distinción. A los 3', los africanos tuvieron la oportunidad de convertir en un cabezazo de Musa Yahaya, que se fue por encima del larguero.

México contestó con un fuerte golpe de cabeza de Alejandro Díaz, y el portero Dele Alampasu debió esforzarse para sacar el esférico por arriba del travesaño. Pero instantes luego, Nigeria abrió el tanteador en una jugada rápida en la que Taiwo Awoniyi habilitó a Yahaya quien quedó frente al golero Raúl Gudiño, pero su compañero Erick Aguirre quiso rechazar y la mandó al fondo de la red en propia meta (1-0, 9').

A los 30', los norteamericanos pudieron haber empatado en un tiro libre de Ulises Rivas que cabeceó Ulises Jaimes. Alampasu se volvió a lucir para sacarla al tiro de esquina.

Pero los embates de los nigerianos eran constantes y México apenas hizo pie en los últimos minutos. Awoniyi recibió una buena asistencia de Kelechi Iheanacho, eludió a Gudiño y definió mal, al lado del poste izquierdo.

Y en los últimos cinco minutos, Yahaya reventó el larguero en un disparo de media luna y después Awoniyi ejecutó una magnífica chilena en el área que el guardavallas azteca logró desviar.

El estilo del nuevo campeón
La segunda mitad decayó en emociones. México no cambió su postura y los nigerianos continuaron con su estilo de hacer circular el balón, apelar al juego colectivo y mantener el orden defensivo.

Con esa manera de concebir el encuentro, los africanos no tardaron en convertir el segundo gol. El capitán Musa Mohammed sacó un fuerte remate de afuera de la zona defensiva mexicana, el arquero Gudiño rechazó para el medio y se la dejó servida a Ihenacho, quien definió sin oposición (2-0, 56').

Con pocas ideas, aturdido e impotente, México poco pudo hacer para torcer una historia que se mostraba muy difícil de remontar. Apeló al pelotazo y el balón parado como únicos argumentos para llegar al área. Y tuvo una ocasión, luego de un centro de Aguirre que Iván Ochoa cabeceó cerca del poste izquierdo.

El final, fue a pura orquesta, con Nigeria dominando y cercando a los aztecas. La fiesta fue completa con la anotación de Mohammed, emblema de este equipo, quien clavó el tercero en un exquisito tiro libre que se elevó por encima de la barrera e ingresó cerca del ángulo izquierdo de Gudiño (3-0, 81'). Delirio, alegría y merecido título para un equipo que en todo momento se dedicó a jugar bien al fútbol.