Suecia conquistó el tercer puesto de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA EAU 2013 al vencer 4-1 a Argentina, en Abu Dabi. El partido, disputado el 8 de noviembre, mostró a un conjunto europeo compacto y contundente, mientras que los sudamericanos cometieron más errores de lo habitual. Con tres anotaciones, Valmir Berisha fue la gran figura del cotejo.

El partido comenzó muy favorable para los suecos. Se pusieron rápidamente en ventaja en una acción en la que Carlos Strandberg habilitó, con sombrero incluido, al goleador Berisha, quien definió entre las piernas del arquero (1-0, 7').

Argentina intentaba tomar el esférico, sin éxito. Los europeos se lo hicieron pagar con otra anotación. Gustav Engvall envió un centro para que Strandberg, figura en el inicio, ejecutara una media tijera que culminó con la pelota en las mallas (2-0, 20').

Y para aumentar el desconcierto de los sudamericanos, Engvall se escapó, ingresó en el área, remató y el balón dio en el poste derecho, pero Berisha estuvo atento para convertir (3-0, 24').

A partir de allí, la Albiceleste logró equilibrar el juego. Dispuso de un par de situaciones en los pies de Sebastián Driussi y hasta un cabezazo de Rodrigo Moreira, que dio en el travesaño. Ya sobre el final, y con una sorprendente posesión de pelota del 63% a esa altura, Argentina descontó a través de Lucio Compagnucci, con su parietal derecho, luego de que un tiro de cabeza de Driussi diera en el poste izquierdo de Sixten Mohlin (3-1, 44').

Todo sigue igual
En el complemento, Suecia manejó la ventaja y Argentina poco pudo hacer para remontar un encuentro que en ningún momento le resultó cómodo.

Por eso, los europeos incluso estiraron la diferencia, después de un centro que el artillero Berisha, sin marcación alguna, cabeceó a la red (4-1, 57').

Los sudamericanos fueron más voluntad que fútbol, y se ocuparon de tratar de hacer circular el balón para llegar con jugadas de participación colectiva al área. Pocas veces lo lograron, aunque tuvieron una ocasión muy clara por intermedio de Driussi, quien recibió un centro de Luis Leszczuk y remató de primera, pero el útil salió besando el poste izquierdo del golero.

Los minutos del desenlace exhibieron a dos equipos que ya sabían cómo terminaría el pleito, sin producirse daño alguno. Los suecos celebraron el tercer puesto, mientras que para los argentinos fue una triste despedida de un buen torneo.