Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009

06 - 28 octubre

Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2009

Desconsolada Nigeria

© Getty Images

Fuegos artificiales iluminaban la noche de Abuja, mientras en lo alto del podio bailaban jóvenes futbolistas con los ojos vueltos al cielo, embriagados por la victoria y el alivio. Pero no eran los nigerianos, como todo el mundo esperaba, quienes saltaban de alegría, sino un grupo de muchachos por el que nadie había apostado: los debutantes suizos.

Los jóvenes Súper Águilas acababan de recibir sus medallas de plata y paseaban sin norte por el terreno de juego del Estadio Nacional, ya prácticamente vacío, con los ojos llenos de lágrimas y de desengaño. El trofeo parecía destinado a acabar en sus manos, como si el título les correspondiera casi por decreto. Más de 60.000 aficionados habían aplaudido a rabiar cada vez que los suyos tocaban el balón durante la gran final, adonde los tricampeones llegaron sin haber perdido ni un solo partido en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA desde 2003.

La cara de total desamparo de todos ellos demostraba a las claras que el fútbol puede ser cruel. "Es muy duro", declaró a FIFA.com Stanley Okoro, con los ojos empañados, cuando por fin accedió a hablar. "Nos ha abandonado la suerte, y también los goles. Tuvimos muchas ocasiones para marcar en todo el partido, pero no conseguimos que el balón entrara en ninguna de ellas".

Muy cerca se encontraba Sani Emmanuel, el revulsivo del equipo desde el banquillo, ganador del Balón de Oro adidas al mejor jugador de esta fase final. El muchacho parecía completamente aturdido, extrañado de haber sido incapaz, por primera vez en esta competición, de marcar un gol. Los suizos apenas atacaron, pero encontraron la manera de batir la meta rival una sola vez; y con eso tuvieron bastante. "Va a ser difícil conseguir que este equipo siga adelante", añadió Okoro, uno de los mejores jugadores de este certamen mundial. "Este ciclo se acaba aquí para todos nosotros. ¡Quién sabe dónde acabaremos! Puede ser el final de nuestro camino. Es algo que cuesta mucho digerir".

Ramón Azeez, conmocionado, caminaba sin rumbo sobre el césped como perdido y, en medio de su frustración, propinó una buena patada a una botella de agua. John Obuh, su entrenador, se acercó para concedernos unas palabras. "A veces, los goles no llegan", comentó el seleccionador con una sonrisa lastimera. "Creamos ocasiones, y la pelota no quiso entrar. La suerte también juega, pero si no marcas goles, no ganas partidos. Es así de sencillo".

Emmanuel y Abdul Ajagun estaban sentados en el banquillo del equipo, en el silencioso estadio que unos minutos antes se venía abajo por el ruido ensordecedor. Ambos habían disfrutado de un puñado de ocasiones de anotar el tanto que habría otorgado el triunfo al defensor del título, pero en esos momentos llevaban en la cara el dolor de la derrota. "Lo que sentimos ahora es tan intenso que no se puede describir", confesó el valiente Okoro a la vez que torcía el rostro en la típica mueca de quien intenta sorberse las lágrimas. "Creíamos que íbamos a ganar", sentenció. La medalla de plata lanzó un destello fugaz bajo el resplandor de los focos.

Explora este tema

Notas recomendadas

Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2009

FU17 WC 2009 Final - Switzerland - Nigeria

15 nov. 2009

Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2009

FU17 WC 2009 Final - Nigeria dejection

15 nov. 2009