Un gol de Toni Duggan en tiempo de descuento permitió a la selección de Inglaterra igualar un partido increíble ante Nueva Zelanda y asegurar in extremis su clasificación a los cuartos de final de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Chile 2008. El 1-1, sellado en Santiago por el Grupo A, deja a las valientes neozelandesas fuera del certamen.

El equipo británico necesitaba apenas un punto para meterse en la próxima ronda del certamen, aunque sus planes se complicaron de sobremanera con el tanto de Sarah McLaughlin en la primera parte. La delantera del Claudeland Rovers recibió el balón a 25 metros del arco inglés, realizó un buen movimiento personal y efectuó un remate que superó a la portera Rebecca Spencer antes de besar a la red (0-1; 27').

Las inglesas intentaron retomar el control del juego tras el sorpresivo tanto, pero sufrieron la presión y el orden del mediocampo de Nueva Zelanda. En ese contexto, las emociones no abundaron y ambos equipos se marcharon al descanso sin modificaciones en el marcador.

En el complemento, las chicas de Mo Marley intentaron forzar la igualdad aunque padecieron por la falta de claridad en los últimos metros. Duggan exigió a una atenta Charlotte Wood, y Danielle Buet careció de puntería en un remate lejano que buscaba sorprender a la portera neozelandesa.

Con el pasar de los minutos los nervios se apoderaron de las británicas, que chocaron una y otra vez con una defensa magistralmente liderada por la experimentada Abby Erceg. Sin embargo, esa calma en el conjunto de John Herdman se quebró con la expulsión de la capitana Katye Holie por doble amonestación.

Desde entonces, el juego se volvió vibrante y friccionado. Las inglesas se lanzaron con todas sus fuerzas en búsqueda del gol que les otorgara la clasificación, pero la emoción no llegaría sino hasta el cuarto minuto de descuento cuando Duggan, tras realizar una excelente maniobra individual, superó a Spencer con un notable remate que se incrustó en el ángulo derecho (1-1; 90' + 4').

El tanto desató la locura entre las chicas británicas, pero dejó envueltas en lágrimas a las futbolistas neozelandesas. No era para menos: Inglaterra jugará los cuartos de final ante Estados Unidos el próximo 30 de noviembre, mientras que las pupilas de Herdman se ven forzadas a emprender el camino de regreso a casa.