La campeona defensora Estados Unidos envió un mensaje a las aspirantes a su trono: con oficio, superó a la República de Corea por 1-0 y se adjudicó el Grupo D de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Alemania 2010. El partido entre estas dos selecciones que ya estaban clasificadas para cuartos de final se jugó el miércoles 21 de julio en Bielefeld.

Las formaciones iniciales dieron una pista de las intenciones de cada equipo: mientras la entrenadora surcoreana ensayó cuatro cambios con respecto a las que vencieron a Ghana, dejando en el banco entre otras a Ji So-Yun, su máxima artillera con cinco tantos, la norteamericana alistó a las mismas 11 que golearon a Suiza en la jornada anterior.

Así, no extrañó que Estados Unidos contara con la primera situación a los 2’ en los pies de Christine Nairn, aunque su remate se perdió cerca de uno de los postes del arco rival. Las asiáticas apenas si inquietaron a Bianca Henninger con un par de centros envenenado de Jeoun Eun-Ha y poco más.

De hecho, tres minutos después de merodear el gol, Sydney Leroux se sacó las ganas de abrir el tanteador, al definir con frialdad tras un muy buen pase de Amber Brooks (0-1, 21). Esta fue la quinta diana de la atacante en la competición.

La República de Corea tardó unos minutos en asimilar la desventaja, y recién sobre el final de la etapa hizo méritos para la igualdad, pero Henninger se mostró confiable ante sendos intentos de Kang Yumi (37’) y Jung Hae-In (41’). 

El oficio suficiente
Aquella tendencia del final de la primera etapa se acentuó en el complemento con la entrada de Ji So-Yun, quien enseguida hizo sentir su presencia dos veces: primero, con un tiro libre que pasó erca de la valla de Henninger; luego al perder un mano a mano con la arquera, quien evitó la igualdad con sus pies.

Si bien las surcoreanas manejaron más la pelota durante todo el segundo tiempo, las norteamericanas siguieron siendo picantes cada que cruzaron la mitad de la cancha. Tanto Leroux como Teresa Noyola estuvieron cerca de marcar el segundo, pero Moon So Ri les negó el festejo a ambas.

Los minutos finales encontraron a los dos equipos regulando las energías de cara a lo que vendrá: el próximo domingo 25 de julio, mientras las norteamericanas buscarán un lugar en semifinales ante Nigeria en Augsburgo, las surcoreanas harán lo propio frente México en Dresde.