Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Alemania 2010

Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Alemania 2010

13 julio - 1 agosto

COPA MUNDIAL FEMENINA SUB-20 DE LA FIFA 2010

Alemania, principal exportador de talento femenino

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© Others

Tras alzarse con el título europeo en su propio país en 2001, Doris Fitschen se atrevió a dar el salto a la liga profesional femenina de Estados Unidos. Fue la coronación perfecta de una magnífica carrera futbolística. Como capitana del Charge de Filadelfia, la 144 veces internacional con Alemania marcó el primer gol de la competición recién fundada, y lo hizo de penal contra el San Diego Spirit. Ya en la primera temporada, Fitschen fue elegida mejor defensa del año. "Jugar en Estados Unidos ha sido una experiencia maravillosa", declaró entusiasmada por aquel tiempo. Al fin y al cabo, había una gran diferencia entre jugar ante una concurrencia media de 8.000 espectadores a hacerlo ante los 200 más o menos que solían asistir entonces a los partidos de la Bundesliga femenina.

Las futbolistas alemanas, aun antes de la conquista del título mundial de la disciplina en 2003, ya eran codiciadas por numerosas entidades extranjeras, sobre todo en la WUSA, la extinta liga profesional de fútbol femenino de Estados Unidos. Igualmente en 2001, Bettina Wiegmann y Maren Meinert fueron transferidas del Brauweiler-Pulheim alemán al Breakers de Boston y, además de club, compartieron vivienda en Estados Unidos. Meinert, la figura en el mediocampo, fue elegida en 2003 jugadora más valiosa del campeonato.

La estrella más brillante de Alemania, Birgit Prinz, también emigró a América. El Courage de Carolina fue el hogar provisional de la tricampeona mundial. Prinz llegó a principios de 2002, y ese mismo año su equipo se ciñó la corona del campeonato estadounidense. En la segunda temporada, sin embargo, no pudo ni siquiera acceder a las eliminatorias. Sus antiguas compañeras en el FFC Fráncfort, Steffi Jones y Sandra Minnert, fueron quienes levantaron el trofeo vistiendo la camiseta del Freedom de Washington.

Una de las últimas jugadoras de la Bundesliga que hizo el viaje a Estados Unidos fue Conny Pohlers. La delantera se mudó en 2003 del Turbine de Potsdam al Atlanta. Para entonces, la WUSA ya había entrado en crisis. La conclusión del campeonato mundial de 2003 significó el fin de la liga profesional femenina estadounidense. Los patrocinadores abandonaron el proyecto, a pesar de que el fútbol femenino goza de gran popularidad en Estados Unidos. Con todo, Pohlers, que actualmente desempeña su oficio en el Fráncfort, ha manifestado: "Me gustaría volver a jugar en los Estados Unidos, si vuelve a haber una liga profesional allí".

En los últimos tiempos, Suecia se transformó en uno de los destinos preferidos de las futbolistas germanas. La liga sueca, en la que compite el campeón de la Copa de la UEFA en 2003 y 2004, el Umea IK, ha evolucionado durante años, ha alcanzado el más alto nivel y ha atraído entre otras a las internacionales germanas Bianca Rech, Anja Mittag y Ariane Hingst. Las alemanas aprovecharon su estancia entre las escandinavas y pudieron volver a jugar en la Bundesliga. Suecia fue asimismo la casa deportiva de la guardameta de la selección alemana Nadine Angerer. La antaño portera del FFC Turbine de Potsdam, que en la final de la Copa Mundial 2007 contra Brasil detuvo un penal lanzado por la que luego sería elegida mejor jugadora del certamen, Marta, defendió en 2008 la portería del equipo de la primera división sueca Djurgården Damfotboll. En diciembre de 2008 Angerer y Hingst retornaron a Alemania para fichar por el 1. FFC Frankfurt.

Por su parte, la actual cancerbera del Duisburgo, Lena Hohlfeld, ha seguido una trayectoria fuera de lo común. Esta jugadora de 26 años ha sido la primera alemana en competir en la liga polaca. Como no veía perspectivas de promoción en su puesto de portera suplente del Turbine de Potsdam a la sombra de Angerer, la guardameta titular, fichó en 2004 por el KS AZS Breslau, donde se forjó la reputación de ser la mejor portera de la liga. Dos años después tomó el camino de regreso al campeonato de su país.

Una de las primeras futbolistas alemanas que dio el salto al extranjero fue Monica Staab. Desde finales de la década de los setenta hasta principios de los ochenta, la actual entrenadora del FFC Fráncfort defendió los colores de clubes tan famosos como el Queens Park Rangers, el París Saint-Germain o el Southampton.