Con destellos de muy buen juego, Ghana derrotó a Inglaterra por 4-0 y se clasificó para los octavos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. El partido, jugado este martes 29 de septiembre, cerró la segunda jornada del Grupo D en Ismailia.

Salvo esos primeros diez minutos, durante los cuales Inglaterra pudo hacer correr el balón con cierta fluidez y Paul Marshall estrelló un cabezazo en el horizontal, Ghana siempre marcó el ritmo del primer tiempo. Con Ransford Osei y Andre Awye moviendo los hilos, bien secundados Emmanuel Agyemang-Badu y Mohammed Rabiu, las Estrellas Negras fueron acorralando a los ingleses, quienes no encontraban solución a los desbordes por las bandas.

Alguien esgrimirá, y con justa razón, que Ghana no generó oportunidades claras en proporción al tiempo que jugó en campo rival. Pero cada ataque de los africanos invitaba a creer que la apertura del tanteador estaba al caer. Por eso no extrañó a nadie cuando Dominic Adiyiah recibió un centro un centro desde la derecha y, con una fugaz media vuelta, abrió la cuenta para los suyos (38', 1-0).

Aceleró y goleó
El comienzo del segundo tiempo fue casi un calco del primero, porque Inglaterra, de la mano de de Febian Brandy y el ingresado Andrew Tutte, volvió a merodear el área ghanesa, sobre todo con pelotas áreas buscando a alguno de sus buenos cabeceadores. La más clara, sin embargo, la tuvo Martin Kelly con su pie izquierdo tras un tiro de esquina, pero su remate salió increíblemente desviado.

Para peor, cinco minutos después de esa jugada, Ghana aumentó la diferencia con un tremendo zapatazo de Aywe desde 25 metros, imposible para arquero inglés a pesar de su espectacular vuelo (57', 2-0). El segundo gol terminó por desarticular los esfuerzos ingleses, que extendieron su racha sin marcar goles a 761 minutos.

Ghana tuvo tiempo a intentar algunos lujos, como un precioso taco de Aywe que se fue apenas por arriba, y dos tantos más a su cuenta, el primero por cortesía de Osei (82', 3-0), el segundo por gentileza de Adiyiah (89', 4-0). En definitiva, se metió en la próxima fase por la puerta grande, dejando a los ingleses necesitados de un milagro para seguir en el torneo.