Con una producción individual y colectiva de alto vuelo, Uruguay le ganó a Uzbekistán por 3-0 y, gracias a la posterior victoria de Ghana sobre Inglaterra, se aseguró un lugar entre los mejores 16 seleccionados de la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009. El partido, jugado este martes 29 de septiembre, abrió la segunda jornada del Grupo D en Ismailia.

¡Qué buen primer tiempo jugó la Celeste! Nicolás Lodeiro fue el principal intérprete del concierto, es verdad, pero tuvo varias segundas guitarras: Gastón Ramírez, con su inteligencia para aparecer siempre libre a la espaldas de los defensores rivales; Leandro Cabrera, para darle compañía por izquierda; Adrián Gunino, quien aró la cancha por la derecha...

Arriba, tanto Santiago García como Jonathan Urretaviscaya eran jeroglíficos indescifrables para la defensa uzbeca, que sencillamente no podía hacer pie. Si no llegó al entretiempo con una diferencia mayor a un gol fue por obra y gracias del destino, ya que generó no menos de diez situaciones clarísimas, pero pegó cuatro tiros en los postes y se encontró con una gran actuación del portero Sanjar Kuvvatov.

Incluso el gol de Lodeiro fue una pintura para poner en un marco: el capitán recibió un pase corto desde la izquierda, dejó venir el balón y, sin pararlo, sacó un zurdazo con rosca que dejó sin posibilidades a Kuvvatoy (28').

El panorama de Uzbekistán se oscureció aún más cuando Gulom Urunov vio la tarjeta roja apenas un minuto después. De hecho, hasta el pitazo final del árbitro, lo mejor que le pasó a los asiáticos fue un remate de Sanat Shikhov que Martín Rodríguez desvió con esfuerzo.

Jamás bajó el ritmo
Uruguay siguió siendo superior en el arranque del complemento. Es cierto que se llevó un gran de susto cuando Davron Mirzaev apareció demasiado solo en el área, pero por segunda vez en la noche aparecieron las manos de Rodríguez para mantener el cero en su arco.

Sin embargo, el conjunto sudamericano puso a uno de sus jugadores en posición de anotar cada vez que se lo propuso, y a nadie extrañó que ampliara la diferencia por intermedio de Urretaviscaya, quien apareció libre por el medio para recibir el centro de Tabaré Viudez y darle tranquilidad en el marcador a los suyos (62', 2-0). Incluso García tuvo su premio luego del penal que falló, al anotar el tercero a la salida de un tiro de esquina (83', 3-0).

Aunque suene extraño, el resultado tuvo gusto a poco para Uruguay, pero no su rendimiento. Y no sólo virtualmente clasificada para la próxima fase, sino que mandó un mensaje a todos: sus aspiraciones son tan reales como los cinco remates que pegó en los postes...