España cumplió con los pronósticos, a ratos se exhibió, y goleó a Tahití  por 8-0 en el debut de ambas selecciones en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. Aaron Niguez, autor de dos goles y dos asistencias en apenas un tiempo, fue la gran figura de la noche. El partido, válido por el Grupo B, se disputó este viernes 25 de septiembre en el Estadio Al Salam de la ciudad El Cairo.

Consciente de su poderío, el seleccionado de Luis Milla salió decidido a ahogar a su rival pero sin desesperarse, usando todo el ancho del campo de juego y atacando por la bandas. Lionel Charbonnier, en cambio, plantó un equipo corto, con dos líneas de cuatro bien juntas, apenas separada por una pareja de volantes centrales, con la intención de evitar el libre tránsito del juego español.

Sin embargo, apenas pudo contener a la Furia Roja diez minutos. Porque luego de que Teaonui Tehau no pudiera cabecear a gol una desafortunada salida de Sergio Asenjo en un balón parado, España encontró la apertura del marcador. Jordi Alba desbordó por izquierda y sirvió un centro atrás para Fran Mérida, quien remató a la carrera desde el punto penal; si bien el arquero logró evitar la caída de su valla, el rebote le quedó servido a Aaron Niguez, quien vio puerta con un remate seco (11', 1-0).

España ni le dio tiempo a Tahití de asimilar el golpe y definió rápido el asunto, siempre con Aaron de protagonista. Primero, el mediocampista del Celta de Vigo recibió un saque largo de Asenjo, avanzó por derecha y volvió a marcar sin oposición (15', 2-0). Dos minutos después asistió a Emilio Nsué, quien estiró la diferencia con un toque de derecha (17', 3-0); la misma combinación le dio a los europeos el cuarto tanto (32', 4-0).

Todo siguió igual
Tahití en ningún momento cambió el plan, como era de suponer, por lo que el monólogo español continuó en el segundo tiempo. Haciendo circular el balón de un lado al otro, esperó los momentos precisos para lanzar sus ataques. Tardó un tiempo en encontrarlos, pero un zurdazo de Fran Mérida le permitió elevar a cinco la cuenta (74', 5-0).

Kike ampliaría el marcador dos veces más, primero tras una gran escalada de César Azpilicueta por la derecha (79', 6-0), y luego con una jugada personal por la izquierda (86', 7-0). El broche lo puso Ander, al definir con categoría en dos tiempos ante la desesperada salida del portero rival (89', 8-0).

Los muchachos tahitianos deberán barajar y dar de nuevo, luego de sufrir la peor derrota de un seleccionado de la OFC en la historia de la competición. España, en cambio, redondeó la victoria más holgada de la suya, una goleada que, no por imaginada, es menos valiosa de cara a sus aspiraciones a seguir avanzando en el torneo.