La selección brasileña consiguió su pasaje a la semifinal de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA al imponerse a España 4-2 en los penales en un emotivo encuentro disputado el 14 de agosto en Pereira. El partido, finalizado 2-2 en tiempo suplementario, contó con el portero Gabriel como gran figura ante un conjunto europeo que acumuló méritos para sentenciar la llave en los primeros 90 minutos de juego.

La Roja exhibió su dominio ya en la primera parte bajo un verdadero diluvio que agregó aún más emoción a la jornada. Arriba, la movilidad de Rodrigo y el buen pie de Sergio Canales se convirtieron en una pesadilla para la Seleção, que mantuvo el cero en su arco gracias a la fortuna y el buen desempeño de Gabriel bajo los tres palos.

El portero tuvo que revolcarse en varias oportunidades para impedir que Rodrigo, Isco y Oriol Romeu abrieran el marcador en respectivos intentos. Por el contrario, cuando Brasil pisó el área de Fernando Pacheco, no perdonó: Henrique recibió por izquierda y envió un gran remate al travesaño, con tanta fortuna que el rebote cayó justo para el ingreso de Willian. El delantero, con toque corto, abrió el marcador ante la sorpresa de todos (1-0, 35’).

La apertura sacudió a los españoles que casi sufren otro tanto antes del descanso, de no ser porque el remate franco de Fernando se desvió en un defensa antes de perderse apenas afuera.

Más emociones
Si había un jugador que merecía marcar en el bando europeo, era Rodrigo. Y fue justamente el atacante nacido en Brasil, naturalizado español, quien igualó las acciones con una brillante palomita tras un centro de Hugo Mallo (1-1, 57’).

El tanto fue un justo premio para el esfuerzo de los de Julen Lopetegui, que dominaron el balón y las acciones durante gran parte del partido. El resultado pudo cambiar antes del cierre del tiempo regular, pero Gabriel se lució de forma brillante en reiteradas oportunidades hasta convertirse en la figura de la noche. ¿Brasil? Preocupó con el ingreso de Negueba, quien fue importante con sus desbordes, pero no generó peligro concreto en la cara de Pacheco.

La lluvia, el cansancio y la ambición de ambos equipos sirvieron para vivir un tiempo suplementario de locura. Dudú puso en ventaja a la Seleção tras una buena pared con Henrique (2-1, 100’), pero la alegría duró apenas unos instantes: Álvaro Vázquez, con un toque oportuno en el área menor, volvió a empatar el juego para convertirse, además, en el máximo artillero del certamen (2-2, 102’).

En la angustiosa definición con remates desde el punto del penal, Gabriel volvió a ratificar su excelente nivel para detener los disparos de Jordi Amat y Álvaro Vázquez y enviar a los sudamericanos a la semifinal, en la que deberán enfrentar a México el próximo 17 de agosto en Pereira.