Serbia logró una merecida clasificación a las semifinales de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Nueva Zelanda 2015 al vencer por penales a Estados Unidos por 6-5 tras igualar sin goles en 120 minutos jugados el 14 de junio en el North Harbour Stadium, de Auckland.

Bajo un clima de viento y lluvia, los serbios fueron incrementando su presión y aumentando el volumen de opciones para poder llevarse el pase antes de llegar a la definición desde los 11 metros, aunque Zack Steffen tuvo un gran partido que estuvo a punto de coronarse al final con dos penales atajados en el desenlace.

Pero Nemanja Maksimovic convirtió la 18ª pena ejecutada –Serbia había estado tres veces por delante y no había podido festejar- y la locura se apoderó de los europeos, que como parte de Yugoslavia salieron campeones en el Mundial Sub-20 Chile 1987.

El fantasma de la ineficacia
Estados Unidos tuvo sus oportunidades durante el tiempo reglamentario a través de Thomas Thompson en dos ocasiones, pero fue demasiado poco para inquietar a una atenta defensa de los balcánicos.

Ante la falta de pericia de los delanteros serbios -lo que desperdiciaron Sergei Milinkovic y Ivan Saponjic es difícil de creer- y el fantasma de lo que ocurrió con Portugal ante Brasil, que mereció mucho más pero quedó eliminada, sobrevoló el estadio.

Para regocijo de Veljko Paunovic y de los hinchas serbios presentes en Auckland, la definición por penales le dio la derecha al que más hizo por ganar. Ahora, Serbia se medirá el 17 de junio, también en el North Harbour Stadium, ante Mali.