Fútbol & Acción Social

Los refugiados se ponen detrás de las cámaras con Goal Click

Bindia primary school students in Cameroon, who are refugees from Central African Republic (Photographer: Yvan Bikambo)
© Others
  • Refugiados de todo el mundo documentan con fotos su vinculación con el fútbol
  • "Goal Click Refugees" muestra el poder del deporte rey para romper barreras
  • Te traemos algunas de estas historias

Coincidiendo con el Día Mundial de los Refugiados, que se conmemora cada 20 de junio, Goal Click y ACNUR —el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados— estrenan una nueva serie fotográfica llamada “Goal Click Refugees”.

Esta serie especial colabora con refugiados y personas que buscan asilo de todo el mundo para documentar sus historias y experiencias vitales a través del fútbol, utilizando para ello una cámara analógica.

De los campos de refugiados de Jordania, Kenia y Sudán del Sur, así como de las canchas de Londres y Sídney, llegaron fotos muy personales e historias reales. Esta serie, que actúa de amplificador de esas voces que pasan inadvertidas y destaca las experiencias de los refugiados a través del idioma universal del fútbol, muestra a más de 25 refugiados, chicos y chicas, procedentes de los cinco continentes.

Shegofa Hassani of the Football United program in Australia
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📸 Shegofa Hassani

  • Nacionalidad: Afganistán
  • ONG: Football United
  • Lugar: Sídney (Australia)

“Me llamo Shegofa Rahimi, y aquí estoy en un entrenamiento del Sydney United. Mi pasión por el fútbol nació cuando era pequeña y jugaba con mis hermanos. No obstante, dudé si seguir adelante por culpa de las barreras culturales y de mi familia”.

“Hay mucha gente que todavía cree que las niñas afganas no deberían practicar deporte, y esto nos da la oportunidad de demostrar que se equivocan, así como de mantenernos en activo y relacionarnos socialmente. Quiero que cada vez sean más las niñas afganas que sueñen a lo grande y luchen por sus sueños. Son demasiadas las chicas que no luchan por sus sueños por culpa de las barreras culturales, familiares y económicas. Ninguna de nuestras chicas jugaba al fútbol en Afganistán, porque no se les permitía jugar”.

Austria's team at the Homeless World Cup (Photographer: Sofia)
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📸 Sofia

  • Nacionalidad: Afganistán
  • ONG: Cáritas
  • Lugar: Cardiff, Gales (Copa Mundial de los Sin Techo)

“Soy de Afganistán y crecí en Irán. Como era chica, en Irán no se me permitía jugar al fútbol. Nunca se me pasó por la cabeza jugar al fútbol, porque yo veía que solo jugaban los niños. Ahora estoy encantada de poder vivir en Austria. Aquí hay muchas oportunidades para las mujeres. A veces, esto me parece un paraíso, porque hay buenas oportunidades para todo”.

“Un día recibí una invitación para probarme en la selección que jugaría la Copa Mundial de los Sin Techo, y me eligieron para representar a Austria. Esto significa que todos me ven como un ser humano. En Irán no me aceptaban. Nadie me hablaba, me ignoraban más bien, pero aquí formo parte de un equipo y eso es algo que disfruto mucho y que me encanta. Ojalá algún día pueda ayudar a que las niñas de mi país puedan practicar deporte”.

Bindia primary school students in Cameroon, who are refugees from Central African Republic (Photographer: Yvan Bikambo)
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📸 Yvan Bikambo

  • Nacionalidad: Camerún (refugiados de la República Centroafricana)
  • ONG: Red Deporte
  • Lugar: Mandjou (Camerún)

“La escuela de primaria de Bindia es un colegio público en el que la mayoría de los alumnos vienen de familias de refugiados. En las aulas hay niños cameruneses y centroafricanos, y todos juegan juntos en el recreo. También quedan después de clase, porque viven en las mismas zonas y barrios de Mandjou. En Mandjou, los refugiados están bien integrados en su entorno social, porque muchos de ellos han montado sus negocios: venden cereales, verdura, carne y productos domésticos”.

Girls’ football team training at refugee camp in Zaatari, Jordan (Photographer: Maram)
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📸 Maram

  • Nacionalidad: Siria
  • ONG: UNICEF
  • Lugar: Zaatari (Jordania)

“Nuestro equipo de fútbol femenino está en el campo de Zaatari. Quería mostrar nuestra habilidad para jugar al fútbol, un deporte que me da esperanza de cara al futuro. Aquí, la gente piensa que el fútbol es cosa de chicos y que las chicas no deberían jugar. A mí, jugar al fútbol me levanta el ánimo y me refuerza la confianza. Como soy chica, yo puedo ser la persona que cambie la percepción que tienen los demás del fútbol femenino y rompa el muro de la vergüenza”.

“Mi deseo es mejorar mi habilidad con el balón para cumplir mi sueño de ser una futbolista famosa, viajar con mi familia y jugar al fútbol lejos del campo de refugiados”.

Refugees in Yida, South Sudan (Photographer: David Philip)
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📸 David Philip

  • Nacionalidad: Sudán / Sudán del Sur
  • ONG: Green Kordofan
  • Lugar: Yeda (Sudán del Sur)

“Unas 60.000 personas desplazadas de sus hogares por culpa de la guerra viven en Yida. El fútbol me ha permitido hacer muchos amigos de tribus distintas y de todo el mundo. Me ha traído paz y unidad con los demás”.

MFC Foundation, Middlesbrough, UK (Photographer: Mehdi Rakhshandeh)
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📸 Mehdi Rakhshandeh

  • Nacionalidad: Irán
  • ONG: Fundación MFC
  • Lugar: Middlesbrough (Reino Unido)

“Hay una gran mezcla de gente de distintas razas y religiones en nuestras sesiones semanales de entrenamiento. En todas ellas hay personas de África, Irán, Siria y, cómo no, de Inglaterra. Todos los ingleses que he conocido han sido muy amables y hospitalarios conmigo”.

El fútbol fue muy importante en mi vida durante mi adaptación a mi nuevo entorno en el Reino Unido y en Middlesbrough, en particular. Cada semana jugaba con la Fundación MFC, y eso me ayudó a conocer gente nueva, a descubrir mi nuevo entorno y a mejorar mi inglés. El club de fútbol me recibió con los brazos abiertos y me hizo sentir parte de la comunidad”.

UNHCR refugee camp, Zaatari, Jordan (Photographer: Mahmoud)
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📸 Mahmoud

  • Nacionalidad: Siria
  • ONG: ACNUR
  • Lugar: Zaatari (Jordania)

“Los niños y la gente del campo de refugiados juegan al fútbol en la cancha y en las calles, y en un terreno de juego que hay fuera del recinto. El fútbol es muy importante y la gente de aquí lo aprecia”.

“Empezaron a gustarme los deportes cuando era niño y vivía en Daraa, en Siria. Ahora, practicar deporte me ayuda a paliar la depresión y la tristeza del campo de refugiados. En Siria, mi país, jugaba al fútbol con el equipo del colegio, pero lo tuve que dejar por culpa de la guerra. Me gusta jugar al fútbol, me da esperanza. Mi aspiración es jugar en un equipo europeo. El deporte es mi vida, no sé vivir sin él. Es una de mis válvulas de escape. Tengo la suerte de poder jugar en equipos jordanos. Esta experiencia me permitir ver el mundo que hay más allá del campo de refugiados”.

RIFA, New York City, USA (Photographer: Samuel Gedeon)
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📸 Samuel Gedeon

  • Nacionalidad: Haití
  • ONG: RIFA
  • Lugar: Nueva York (Estados Unidos)

La pasión por el fútbol ha unido a inmigrantes de distintos países y ha creado una comunidad. Como sus orígenes son distintos, todos han aprendido cosas los unos de los otros. Han empezado a pensar de manera diferente, y están ayudando a las distintas comunidades por medio de proyectos de acción social”.

“Yo soy de Haití, donde descubrí el fútbol, que es una de mis mayores aficiones. Jugaba al fútbol en la calle, al futsal, pasé por algunos clubes y jugué esporádicamente al fútbol de verdad con mis amigos. A veces, mis amigos y yo organizábamos partidos en la calle con gente de otros barrios. En 2015 me mudé a Nueva York con la esperanza de encontrar un buen equipo de fútbol, pero, al llegar aquí, vi que todo el mundo jugaba al baloncesto. Después de buscar mucho, en 2017 di con Rooklyn”.

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