Fútbol femenino

Bai: “Para las futbolistas, la clave es un desarrollo integral”

Bai Lili(Middle) in 2017 AFC U-16 Women's Championship
© AFC
  • Bai Lili dirige el Departamento de Fútbol Femenino de la AFC
  • Su carrera como jugadora terminó de forma abrupta por una lesión
  • Exinternacional de la RP China, ahora brilla ejerciendo funciones de desarrollo

Ludwig van Beethoven habló una vez de “agarrar el destino por el cuello”. Aunque hayan transcurrido algo menos de dos siglos tras la muerte del célebre compositor, sus palabras siguen resonando entre las personas que afrontan la adversidad, también los futbolistas, como la exinternacional de la RP China Bai Lili, quien se ha forjado un nuevo destino después de que su carrera dentro de los terrenos de juego tuviese un cruel y abrupto final debido a una grave lesión de ligamentos.

Sucedió durante la campaña de la Copa Asiática Femenina de la AFC 2006, en la que su selección acabaría alzando el trofeo. Bai era una pieza fundamental en el once titular de Ma Liangxing y brilló en las filas de un combinado que fue arrollando a sus adversarios hasta llegar a las semifinales, ronda en la que venció por 1-0 a la RDP de Corea, defensora del título. No obstante, aquel acabaría siendo su último partido.

Bai tuvo que ver desde las gradas el choque en el que sus compañeras superaron a Australia en los penales y se adjudicaron su octavo título asiático. A pesar de perderse el encuentro, exteriorizó su alegría y sostuvo el trofeo en una silla de ruedas rodeada de sus compañeras, además de ser elogiada durante las celebraciones posteriores.

“Para ser franca, no era consciente de la gravedad de la lesión”, confiesa a FIFA.com la exjugadora, de 42 años, actual directora del Departamento de Fútbol Femenino de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). “Tenía grandes esperanzas de recuperarme pronto y muchísimas ganas, porque al año siguiente [2007] iba a celebrarse la Copa Mundial Femenina de la FIFA en China”.

Bai ya había representado a su país en la Copa Asiática Femenina de la AFC 2002 y en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino 2004, por lo que un Mundial ante su público iba a representar la cima de su carrera. No obstante, se trataba de una lesión irreparable. Se sometió a cuatro operaciones en los dos años siguientes, pero sus esperanzas de volver a pisar la cancha fueron desvaneciéndose poco a poco.

“Hice todo lo que pude por recuperar mi forma de juego, pero acabé dándome cuenta de que nunca iba a volver a ser la de antes”, reconoce. “Estaba en mi mejor momento [antes de la lesión], pero tuve que dejarlo. Fue muy cruel”.

Bai Lili lectures in a workshop
© AFC

Un nuevo capítulo

Con la perspectiva que da el tiempo, la fotografía de Bai celebrando el título en silla de ruedas parece doblemente emotiva. Y más conmovedora aún, sin embargo, es la historia de la lucha contra su mayor adversidad para acabar emprendiendo una nueva y emocionante carrera.

Bai sabía que no podría despedirse por completo del deporte rey, de modo que optó por contribuir a su desarrollo. Fundó una empresa con la que entrenaba a niños, participó en programas de fútbol universitarios y trabajó como asistente en proyectos de las categorías de base tanto de la FIFA como de la AFC en China.

“No vale de nada lamentarse por el pasado”, señala. “Hay que hacer algo sensato, poner las ideas en práctica, así surgirán oportunidades de cumplir tus aspiraciones”.

Y con el fin de prepararse mejor para esta nueva fase de su carrera, hizo los cursos para entrenadores de la AFC. Fue subiendo poco a poco de nivel hasta conseguir la licencia profesional en 2016.

Sus esfuerzos y progresos no pasaron desapercibidos, y se incorporaría al cuerpo técnico de la selección sub-17 china que compitió en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Costa Rica 2014. Luego, un año más tarde, asumió el cargo de directora del Departamento de Fútbol Femenino de la AFC.

“Volviendo la vista atrás, durante esos años como entrenadora de categorías juveniles desarrollé mis nuevas aptitudes tras colgar las botas. Además de enseñarles a las jóvenes, conseguí mucha experiencia en el aspecto de la gestión y de interactuar con la gente. Creo que la AFC me estuvo siguiendo durante años [antes de ofrecerle el puesto]”, afirma.

Bai Lili (Middle) celebrates on a wheelchair with teammates after winning the 2016 AFC Women's Asian Cup
© AFC

Un ejemplo brillante

El reto que plantea su trabajo en la AFC sin duda es distinto a los que había tenido antes, como jugadora o como técnica. Bai es consciente de que ser la encargada del desarrollo del fútbol femenino en el continente más grande del mundo entraña una gran responsabilidad.

“La AFC tiene 47 federaciones miembro y hay que informarse de la situación en la que está cada una de ellas. Hay que visitarlas a todas y reunirse con la gente, ver cuáles son sus necesidades y ofrecer ayuda. Hace falta proporcionar soluciones y planes, a través de la comunicación”.

“En términos generales, el fútbol femenino ha progresado mucho en toda Asia, aunque los niveles de desarrollo son muy desiguales. Los equipos de la zona oriental son relativamente potentes, aunque otras regiones todavía tienen mucho trabajo por delante. Dicho esto, nuestro continente es el más poblado y tenemos un gran potencial”.

“En Asia hay muchas culturas distintas. Para nosotros supone otra ventaja, porque gracias a eso el fútbol femenino asiático tiene muchísima diversidad. Vemos jugar a equipos de estilos radicalmente diferentes”.

El trabajo de Bai le ha granjeado respeto y admiración. “Bai es una gran inspiración, yo la admiro mucho: por su capacidad de recuperación, su disposición a contribuir y la determinación que tiene de ver al fútbol femenino de Asia alcanzar nuevas cumbres”, dice Sarai Bareman, directora de la División de Fútbol Femenino de la FIFA, a FIFA.com. “Es un ejemplo fantástico de cómo la experiencia y los conocimientos adquiridos dentro del terreno de juego pueden aportar muchísimo a nuestro deporte fuera de la cancha. Confío en ver a más exjugadoras como Bai implicarse en la administración del fútbol femenino, en beneficio de las mujeres y las niñas en todas partes”.

Y no cabe duda de que puede haber más ejemplos motivadores para las jóvenes futbolistas de Asia y de otros continentes. La propia Bai lo admite: “Como exjugadora, estoy en situación de demostrar con el ejemplo que las chicas pueden tener un futuro brillante a través del fútbol. Lo que hace falta es mejorar las aptitudes dentro y fuera del campo. Las futbolistas tienen que alcanzar un desarrollo integral”, concluye.

Bai Lili talks during the FIFA Women's Football Regional Coaching Workshop on September 29, 2016 in Amman, Jordan.
© Getty Images

Este artículo es parte de nuestra serie centrada en el fútbol femenino, y las mujeres en el fútbol, con la que celebramos el Día Internacional de la Mujer 2021. Para conocer más sobre los Programas de Estrategia y Desarrollo del Fútbol Femenino de la FIFA, y leer más artículos como este, pincha aquí.

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