Fútbol femenino

Berger: "Aún no estoy entre las favoritas"

Ann-Katrin Berger Germany 
© imago images
  • Ann-Katrin Berger cumplió su sueño debutar con Alemania
  • Estuvo nominada al Premio The Best en 2020
  • "Fue un año muy bueno en lo personal", dice a FIFA.com

¿Quién no conoce los míticos álbumes de Panini de los Mundiales y las Eurocopas? Para muchos aficionados son un ritual obligado: coleccionan cromos y fotos, los pegan, los intercambian y, algunos de ellos, sueñan incluso con aparecer un día en el propio álbum. Pero Ann-Katrin Berger, que debutó con la selección alemana en el último partido del clasificatorio para la Eurocopa, no quería esperar tanto.

"Siempre tenía un póster tamaño A4 de la selección alemana. Luego recortaba una foto mía del colegio y pegaba mi cara encima de la de una de las arqueras. Eso fue en lo primero que pensé", cuenta Berger sobre el momento en el que saltó a la cancha en el choque contra República de Irlanda.

"Por fin había conseguido aquello para lo que había trabajado tantos años. Me llenó de orgullo y cumplí mi sueño de niña. También me sentí muy orgullosa por mi familia, porque ha hecho muchos esfuerzos por mí y ha aceptado que viva en el extranjero y que no podamos vernos mucho. Me habría encantado celebrar un momento así con ellos, pero los tuve presentes en mi corazón y, en mi interior, lo festejé a más no poder", añade Berger en su entrevista con FIFA.com.

La portera, de 30 años, también celebró su nominación al Premio The Best a la Guardameta de la FIFA 2020. Y lo hizo precisamente en un año en el que se ha echado de menos la normalidad y en el que las deportistas han tenido que afrontar retos completamente nuevos.

"Quitando la pandemia, para mí ha sido un año de muchos éxitos, tanto a nivel individual como colectivo. Por eso creo que, mientras ha durado la pandemia, he procurado no hacerle demasiado caso y centrarme más en el deporte. Ha sido mi refugio, por así decirlo. Para mí no había otra cosa. Tuve más tiempo todavía para prepararme", señala la arquera, que reconoce que estar entre las seis mejores ya fue un premio.

"No me desilusioné por no ganar, porque considero que aún no estoy entre las favoritas. Cuando me nominaron, yo era la única arquera que todavía no había debutado con la selección de su país. Por eso supuse que no iba a ganar y celebré aquello como un triunfo".

Berger es toda una luchadora. En 2014 abandonó la disciplina del Turbine Potsdam alemán para fichar por el París Saint-Germain francés. Dos años después, dejó la ciudad del Sena y recaló en el Birmingham City LFC inglés, equipo en el que se consolidó como la arquera titular y con el que fue finalista de la FA Cup en 2017. En noviembre de 2017 le diagnosticaron cáncer de tiroides y su vida cambió totalmente de un día para otro: tuvo que pasar por el quirófano y someterse a sesiones de radioterapia.

Apenas cuatro meses después del diagnóstico, Berger regresó a los terrenos de juego y, en 2019, aterrizó en el Chelsea FC, club que aspira a todos los títulos y en el que no tardó en hacerse con la titularidad.

"Es una futbolista con mucho nervio, pero tranquila por dentro, y eso lo transmite en la cancha", afirma la seleccionadora alemana Martina Voss-Tecklenburg sobre su internacional. Pero Berger es mucho más: irradia fuerza, confianza, valentía y un espíritu inquebrantable. Es todo un ejemplo, y no solo para las generaciones futuras.

"Yo entrené mucho tiempo con chicos. De hecho, hasta que cumplí los 14 años. Y es algo que recomendaría encarecidamente a todas las niñas, porque te hace más fuerte y aumenta tu fuerza de voluntad. Así fue en mi caso al menos. Yo quería tener la misma condición física que los chicos, aunque sea imposible para una niña. Es algo que entonces, cuando era pequeña, no entendía. ¿Por qué corren más rápido que yo? Pero no le di demasiadas vueltas y no me puse límites a mí misma. Intentaba dar el máximo y estar lo más cerca posible del nivel físico de los chicos".

Berger también quiere aprovechar al máximo todo lo que tienen a su disposición las arqueras de hoy en día. Las diferencias entre la época en la que Alemania ganó su segunda Copa Mundial en 2007 y el fútbol actual son enormes. El fútbol femenino se ha vuelto más rápido, más físico y más atractivo.

"Sin ir más lejos, las porteras han evolucionado. Ahora hay más material de entrenamiento y también más entrenadores específicos cualificados. Antes, en el fútbol femenino no había entrenadores de arqueras en todos los equipos. ¿Cómo iban a mejorar su nivel las guardametas si solo tenían un entrenador para ellas una o dos veces a la semana?", se pregunta.

"Ahora la diferencia es abismal. Esto es como montar en bicicleta: si solamente lo haces una vez a la semana tardarás más tiempo en aprender, pero, si practicas cada día, puede que en una semana aprendas a ir en bici. Lo mismo ocurre con el fútbol. Si entrenas cosas distintas a diario, enseguida notarás la diferencia", concluye esta arquera de 180 cm de estatura.

Ahora, el objetivo de Berger no es otro que mantenerse en esta buena línea y seguir creciendo: "Yo siempre he sido una persona que afronta los retos con tranquilidad, pero con ambición. Ya estoy entre las seis mejores arqueras del mundo, y en Inglaterra me incluyeron en el once ideal. Mi deseo ahora es consolidarme y demostrar que esto no es flor de un día. En el plano deportivo, el final del 2020 ha sido bueno, y quiero darle continuidad en el 2021".

Ann-Katrin Berger of Chelsea 
© Getty Images

Explora este tema

Notas recomendadas