Fútbol femenino

La inversión en fútbol suscita nuevos sueños en Islandia

© Getty Images
  • El equipo femenino de Islandia, beneficiario del programa Forward de la FIFA
  • Está intentando acceder a su primera Copa Mundial Femenina de la FIFA
  • Tres EUROS seguidas y su sonado triunfo en Alemania reflejan sus progresos

La Federación Islandesa de Fútbol (KSI) nunca ha conocido nada semejante. Últimamente, apenas pasa un día sin que haya una recepción repleta de gente en su sede de Reikiavik, donde acuden directivos y técnicos de todo el mundo. Todos llegan buscando la misma respuesta: ¿cómo consigue este pequeño país rendir por encima de su caché de una forma tan espectacular y tan constante?

“Estos días tenemos muchísima gente que viene de otras federaciones”, afirma Klara Bjartmarz, secretaria general de la KSI. “Es maravilloso, y se trata de un gran reconocimiento a lo que se ha conseguido aquí”.

También resulta totalmente comprensible que se busque tan ávidamente el secreto del éxito islandés. Al fin y al cabo, su selección masculina ha hecho historia dos veces en los últimos años, erigiendo a Islandia en la nación menos poblada que logra clasificarse para la Eurocopa y, más recientemente, para la Copa Mundial de la FIFA™.

En cambio, no se ha informado tan ampliamente de que su selección femenina se ha mostrado igual de impresionante… o más. De hecho, ya había llegado dos veces a los cuartos de final de la Eurocopa antes de que sus homólogos masculinos asombrasen al mundo haciendo eso mismo en 2016; y, el año pasado, disputó la fase final continental por tercera vez consecutiva. El pasado octubre deparó un nuevo hito para las islandesas, que obtuvieron una sorprendente victoria en Alemania durante la fase de clasificación para la Copa Mundial Femenina de la FIFA, poniendo fin a la racha de 19 años y 63 partidos que llevaban las 8 veces campeonas de Europa sin conocer la derrota en partidos clasificatorios.

¡Qué sorpresa! Alemania 2-3 Islandia. 
Islandia gana un espectacular partido contra las alemanas.

Si a eso le añadimos algunos triunfos destacados de sus selecciones de categorías menores, no es de extrañar que se elogie a Islandia por gozar de uno de los mayores éxitos futbolísticos de la historia. “Llevo en la federación desde 1994 y, cuando pienso en lo lejos que hemos llegado, resulta casi increíble”, admite Bjarmarz. “Pero estos hechos grandiosos no han ocurrido por casualidad, ni de la noche a la mañana. Todos los logros de Islandia son la consecuencia de una seria planificación e inversión que, en gran parte, se remontan a hace varios años. Y no queremos que se detenga aquí”.

En efecto, mientras sus selecciones alcanzan nuevas cotas, también aumentan las inversiones que las impulsan hacia arriba. El combinado femenino se ha beneficiado especialmente de ellas en el último año, con un papel relevante del programa Forward de la FIFA (creado para mejorar la forma en que el organismo rector del deporte rey desarrolla y apoya al fútbol por todo el planeta).

En octubre del año pasado, la FIFA hizo un pago de 300.000 dólares (USD) para posibilitar una inversión global de más de 900.000 dólares en la selección femenina y su intento por acceder al Mundial femenino. Y no era la primera suma del programa Forward que ayudaba al fútbol femenino islandés; en 2016, la selección femenina B y la sub-18 recibieron 158.000 y 202.000 dólares respectivamente.

“La FIFA cree que, pese a los importantes avances de los últimos años, el fútbol femenino todavía tiene que desarrollar plenamente su potencial”, declaró Bjorn Vassallo, director de Federaciones Miembro Europeas de la FIFA. “A través del programa de desarrollo Forward de la FIFA, todas las federaciones miembro de todo el mundo pueden fomentar más el fútbol femenino; e Islandia, sin duda, ha sido una muestra viva de este avance. La KSI ha sabido poner en práctica uno de los mejores modelos de desarrollo técnico y educativo; y para nosotros, en la división de Federaciones Miembro, siempre es un placer apoyarla mediante los fondos de la FIFA, porque los resultados de las selecciones islandesas, dentro y fuera del campo, son siempre impecables”.

“Para nosotros ha sido muy importante contar con el apoyo de la FIFA”, confirma Bjartmarz. “Económicamente resulta de gran ayuda, pero el apoyo moral es igual de importante, porque manda un mensaje rotundo a la gente que todavía no apoya al fútbol femenino. Cuando la FIFA envía un mensaje como éste –que el fútbol femenino es importante, y que la FIFA lo respalda firmemente–, tiene una poderosa influencia en todo el mundo”.

Las jugadoras islandesas antes de su partido de clasificación mundialista ante la República Checa, que terminó 1-1

Semejante inversión también reporta ventajas prácticas significativas. La defensa Sif Atladottir ha representado a su selección durante más de una década, y habla con autoridad al explicar cómo ha marcado la diferencia esa financiación.

“Las jugadoras, decididamente, han notado y apreciado lo que se ha hecho por nosotras”, señala a FIFA.com. “Por poner un ejemplo, nos permitió acudir a un torneo en China a finales de 2016, y también tuvimos una concentración de entrenamiento en enero, que no habíamos podido realizar durante muchos años. Asimismo, hemos aumentado a tres la cantidad de fisioterapeutas que tenemos. Cosas como ésa, aunque puedan parecer insignificantes a la gente de fuera, han sido muy importantes para construir y mejorar este equipo”.

“Cuando pienso en cómo era cuando empecé a venir, la diferencia es enorme”, añade Atladottir. “Entonces, ni siquiera sabías cuándo iba a jugar la selección su siguiente partido. Ahora, simplemente espero que podamos seguir mejorando. Hemos evolucionado muy deprisa, pero no podemos conformarnos con dónde estamos. Tenemos que seguir aprovechando el impulso que hemos generado”.

Ese es, por supuesto, el objetivo último de la KSI. Los torneos, las concentraciones, el equipamiento y el personal adicionales forman parte de una campaña para asegurarse de que Islandia acceda al único campeonato que le ha sido esquivo hasta ahora: el Mundial femenino.

Quedar primeras de grupo es lo único que les garantiza el pase y, no por primera vez, las islandesas vieron cómo todos las descartaban tras quedar encuadradas en el mismo quinteto que Alemania, la gran potencia del continente. Sin embargo, Islandia preservó su soberbia tradición reciente de matagigantes con un apasionante triunfo por 2-3 en Wiesbaden, que la ha dejado bien colocada para hacer historia.

El Alemania 2-3 Islandia en cifras  14: La cantidad de enfrentamientos anteriores entre ambas selecciones; y Alemania había ganado siempre
*
56-3:
El tanteo global de esos 14 partidos 
19: La cantidad de años que llevaba Alemania sin perder un partido de clasificación
21: La cantidad de años que llevaba sin perder un clasificatorio en casa 
27: La cantidad de victorias consecutivas en partidos clasificatorios que había acumulado antes de este encuentro
11: La cantidad de partidos clasificatorios seguidos que llevaban las alemanas sin recibir goles*

“Nací en Alemania y jugué allí, así que sé lo importantísimo que es vencerlas”, apunta Atladottir, cuyo padre, Atli Edvaldsson, jugó en equipos de la talla del Borussia Dortmund y el Fortuna Dusseldorf en la década de los 80'. “Creo que cuando me retire y piense en el pasado dentro de 10 o 15 años, ése será uno de los encuentros de los que estaré más orgullosa”.

“Cuando la gente se fija en la población de los países y su historial en el fútbol femenino, piensan que no deberíamos tener ninguna opción. Pero aunque Islandia es un país pequeño, tenemos una imagen de nosotros mismos como gente que pisa fuerte. Somos ambiciosos y siempre queremos demostrar que, aunque seamos pequeños, podemos hacer cosas importantes. Supongo que debe provenir de la época vikinga; ¡la fe en que podemos apoderarnos de Europa!”, concluye.

Primero Europa, y después el mundo. ¿Quién se atreve a apostar que Islandia no añadirá otro capítulo a su epopeya futbolística en Francia 2019?

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