Fútbol femenino

Un año inolvidable para Abbé

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El Bayern Múnich-SC Friburgo que se disputará el próximo fin de semana en la Bundesliga femenina será un partido muy especial para Caroline Abbé, defensa central del conjunto muniqués. No en vano, la internacional suiza llegó a Múnich en el verano boreal de 2014 procedente de la escuadra del distrito de Brisgovia. Con todo, no será la primera vez que la zaguera se mida a sus excompañeras, puesto que Abbé ya vivió esa experiencia dos veces la temporada pasada, a diferencia de lo que ocurre con otras de las novedosas vivencias que el año 2015 le ha deparado a la futbolista helvética.

Y es que, en los últimos diez meses, Caroline Abbé ha acumulado éxitos e hitos memorables en su carrera. En la Copa Algarve que se celebró el pasado mes de marzo, esta suiza de 27 años disputó su 100º partido con su selección y se convirtió así en la primera futbolista de su país que alcanza esta cifra. Unos meses más tarde, Abbé conquistó su primer título en el extranjero al proclamarse campeona de la Bundesliga con el Bayern, habiendo completado además los 90 minutos de cada uno de los 22 partidos que su equipo disputó en la competición.

Sin embargo, la Mejor futbolista suiza del año 2010 no dispuso de demasiado tiempo para grandes celebraciones, ya que tuvo que incorporarse de inmediato a la concentración de la selección suiza para participar en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, una cita que significó su debut en la competición más importante del fútbol internacional femenino. En declaraciones a FIFA.com, Abbé reconoció que el certamen mundialista supuso una experiencia inolvidable para ella. “Ha sido increíble. La experiencia ha resultado fantástica para nosotras, que hemos tenido el honor de representar a nuestra selección en su primer Mundial. Este está siendo por ahora un año magnífico. He trabajado mucho para que así sea y quiero seguir en esa línea”, aseguró.

Con el Mundial en el recuerdo
En un año de tantas emociones, ¿cuál ha sido entonces la experiencia más especial para la futbolista helvética? “El Mundial”, responde sin dudarlo Abbé, que actuó además como capitana de su selección. “Llevábamos mucho tiempo intentando clasificarnos para un gran certamen y lo logramos por fin. En Canadá vivimos una experiencia fantástica. Todo lo que tuvo que ver con la cita mundialista resultó simplemente magnífico”, rememora.

Lo único con lo que la inconformista futbolista de Ginebra no se muestra del todo satisfecha es con la actuación global de su equipo en la cita mundialista. En su debut, Suiza cayó por la mínima a manos de Japón, la por entonces vigente campeona del mundo, mientras que, en la segunda jornada, el combinado helvético se impuso a Ecuador por un aplastante 10-1. Ya en su último partido de la fase de grupos, la escuadra centroeuropea cayó frente a Camerún por un ajustado 2-1, aunque eso no le impidió lograr el billete para la siguiente ronda. Fue en octavos de final donde llegó el momento de la verdad, ya que a Suiza le tocó enfrentarse a la anfitriona Canadá en un estadio repleto y ante más de 50.000 almas.

“Todo el mundo se puso a cantar el himno canadiense y se me puso la piel de gallina ante un espectáculo de tal magnitud”, recuerda esta zaguera de 1,79 metros de estatura. En cualquier caso, el gran ambiente no resultó decisivo para el resultado del duelo, que se saldó con derrota helvética por 1-0. “Los espectadores no estaban en nuestra contra. Cuando hacíamos una buena jugada también recibíamos aplausos, y eso estuvo genial. Si perdimos el partido fue porque nos faltó eficacia”, explica.

La falta de acierto frente a la portería rival fue una tónica habitual en la participación de Suiza en la cita mundialista. El combinado centroeuropeo generó numerosas ocasiones en cada uno de sus compromisos, pero sólo fue capaz de aprovechar unas pocas. “El problema fue simplemente que nos faltó experiencia. No obstante, ahora ya sabemos de qué va el tema y podemos mirar hacia el futuro con optimismo”, zanja Abbé. Y es que los años venideros se presentan muy prometedores para Suiza. Para nuestra rubia protagonista, la principal artífice de todos los éxitos que el combinado helvético ha cosechado en los últimos tiempos no es otra que la seleccionadora Martina Voss-Tecklenburg.

Mentalidad ganadora al estilo alemán
Y es que, desde que llegó al cargo en febrero de 2012, la entrenadora alemana ha inculcado a la escuadra suiza una filosofía totalmente nueva: “Nos ha transmitido una mentalidad ganadora que no teníamos anteriormente, cuando pensábamos que éramos una selección pequeña y sin posibilidades. Saltábamos al terreno de juego con la única intención de que nos metiesen el menor número posible de goles. Ahora jugamos un fútbol más ofensivo y utilizamos para ello nuestras virtudes. La seleccionadora nos ha imbuido confianza y ahora pensamos que somos buenas futbolistas y que podemos llegar lejos. Creemos en nuestras posibilidades y, en el aspecto psicológico, este ha sido un paso muy importante para nosotras”.

Y es que el fútbol femenino suizo no ha hecho más que progresar desde la llegada de Voss-Tecklenburg al banquillo, y la participación en Canadá 2015 ha contribuido notablemente a potenciar esta tendencia ascendente. Tras la cita mundialista, las futbolistas disfrutan de una mayor atención por parte de la prensa y de la afición y, lo que es todavía más importante, como explica Abbé, “cada vez aparecen más talentos jóvenes y eso nos viene estupendamente, conque hay que seguir así”.

“Queremos que la presencia de Suiza en los grandes certámenes se convierta en algo habitual”, responde Abbé cuando se le pregunta por la hoja de ruta de cara al futuro. La próxima cita importante en el calendario es la Eurocopa que se disputará en 2017 en Países Bajos. Con el comienzo de la competición preliminar, en la que Suiza debutará próximamente, la zaguera helvética sabe ya lo que es experimentar una nueva sensación. “Se puede decir que ahora partimos más como favoritas que como una selección sin opciones”, afirma entre risas la capitana del combinado helvético, consciente de las consecuencias positivas que ha tenido la buena actuación de su equipo en Canadá 2014.

Pese a la cantidad de hitos y nuevas experiencias que ha acumulado en los últimos tiempos, Abbé no se conforma y se muestra confiada y ambiciosa de cara al futuro: “Canadá no puede ser un mero caso aislado, sino que debe convertirse en el principio de todo lo bueno que está por venir”.

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