Fútbol Femenino

Wiegman y Panico, conexión en Florencia

Patrizia Panico ha recibido a Sarina Wiegman en la “Casa Italia”, en su primer encuentro en persona desde la puesta en marcha del Programa de Formación de Entrenadoras de la FIFA, en octubre de 2018.

LAS ENTRENADORAS

Mentora: Sarina Wiegman

Seleccionadora femenina de los Países Bajos

  • Más de 100 internacionalidades con los Países Bajos como jugadora
  • Ganó el Campeonato Femenino de la UEFA 2017 como seleccionadora
  • Premio The Best al entrenador de la FIFA de fútbol femenino 2017

Discípula: Patrizia Panico

Seleccionadora masculina sub-15 de Italia

  • Más de 200 internacionalidades y 100 goles con Italia como futbolista
  • Obtuvo la Licencia A de la UEFA en 2017
  • Designada seleccionadora sub-15 tras ser asistente del combinado sub-16

Panico ha ejercido de anfitriona de la técnica neerlandesa durante una concentración intensiva de cinco días, en la que su equipo disputó dos partidos, contra Turquía. Wiegman observó ambos choques, así como los entrenamientos y las correspondientes sesiones de análisis.

“Hemos pasado unos días provechosos aquí en Florencia, intercambiando mucha información”, explica Wiegman a FIFA.com. “He podido ver todo lo que he querido, me han permitido estar en todo, ha sido estupendo venir a Coverciano. Es positivo ver cómo trabaja ella, y viceversa. También le he hecho muchas preguntas, algunas que quizás no se haya planteado aún, por las experiencias que yo he tenido, y así hemos entablado un debate muy positivo, que sirve para que aprendamos las dos”.

Wiegman señaló que esta colaboración específica difumina los límites entre mentora y pupila, ya que la propia Panico protagonizó una carrera extraordinaria como jugadora, con más de 200 internacionalidades y más de 100 goles vistiendo los colores de su país. Aun así, la italiana considera a Wiegman su “tutora”.

“Nos reunimos 45 minutos antes de que empiece el entrenamiento y le explico lo que voy a hacer dentro de la cancha”, cuenta Panico a FIFA.com. “Lo hablamos y luego ella viene a ver la práctica. Después comentamos cómo ha ido: qué aspectos se pueden mejorar, lo que ha funcionado... Lo tratamos todo”.

“Luego, en los partidos, hablamos de la convocatoria. Y charlamos después del partido. Ella me dice qué le pareció todo y me cuenta las cosas que no le gustaron”.

¿Y qué objetivos esperan haber alcanzado cuando termine el Programa de Formación de Entrenadoras en noviembre?

“Mejorar, simplemente”, dice Wiegman. “Patrizia quiere mejorar todos los días, yo también, y si somos capaces de ayudarnos la una a la otra, puede que un cinco por ciento, o un veinte por ciento, no lo sé, creo que entonces ya habremos conseguido algo”.

Panico añade otra meta: “¡Mejorar mi inglés!”, confiesa entre risas.

Véase también

¿Qué es el Programa de Formación de Entrenadoras de la FIFA?

Las dos entrenadoras cuentan con experiencia en el fútbol masculino. Wiegman ya desempeñó, en los equipos juvenil y reserva masculinos del Sparta de Rotterdam, un papel similar al de Panico. Sin embargo, a pesar de los progresos realizados en los últimos años, es evidente que las mujeres todavía se encuentran con obstáculos.

Puede que la mayor dificultad sea el escepticismo, que se ve más fuera que dentro del equipo”, apunta Panico. “A los jugadores no les importa que les entrene un hombre o una mujer. La Federación, Club Italia y Maurizio Viscidi [coordinador de las categorías inferiores de la FIGC] han demostrado que confían mucho en mí”.

“A lo mejor hay algo de miedo del exterior, el miedo de ver a una mujer en el banquillo en el fútbol masculino, de ver cómo se produce ese cambio. Cuando ocurre algo nuevo, siempre genera un poco de temor. En mi opinión, es más una cuestión de acostumbrar a la gente a ver a mujeres en el banquillo, igual que nos hemos acostumbrado a ver mujeres policías, abogadas y cirujanas”.

Esta relación mentora-discípula entre ambas pioneras continuará en la próxima visita, con Wiegman como anfitriona.

“Ahora estamos planificando que Patrizia venga a los Países Bajos, para asistir a una concentración de la selección”, concluye Wiegman. “Puedo enseñarle cómo trabajo con mi cuerpo técnico, y los demás asuntos de los que me ocupo, como los medios de comunicación, además de otras cosas que se pueden esperar, para que conozca mi situación y podamos compartir de nuevo cosas".

Véase también

Diacre y Chan, un par de pioneras

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