Fútbol femenino

Moore, la vida en un milímetro

(FIFA.com)
Jade Moore of England adjusts her hair band
© Getty Images

Los márgenes milimétricos y el fútbol forman un tándem con el que Jade Moore se ha acostumbrado a vivir desde que entró a formar parte de la selección de Inglaterra. Las inglesas recorrieron el camino al tercer puesto de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, primero con dolor y después con alegría, pero siempre al filo de la navaja; y Moore sabe bien que su puesto en el equipo se decidió por un margen todavía más mínimo si cabe.

Tras causar sensación desde muy joven con la camiseta de las Tres Leonas, Moore tomó la decisión de dar un paso adelante en su carrera justo antes de cumplir 17 años y abandonó el hogar familiar para entrar en el centro de formación de las selecciones nacionales. Sin embargo, una semana antes de emprender esa aventura juvenil, le diagnosticaron que tenía dos agujeros en el corazón.

“Cada vez que lo pienso, me digo que fue una cosa de locos”, explica Moore a FIFA.com durante los preparativos para la Copa SheBelieves en Filadelfia (Estados Unidos), a miles de kilómetros, tanto física como metafóricamente, de aquel descubrimiento que casi le cambia la vida hace una década.

“Si uno de los agujeros hubiera medido un milímetro más, habrían tenido que operarme [a corazón abierto], y mi vida habría sido una historia completamente diferente”.

Aquella medición de última hora resultó decisiva. Gracias a un dispositivo que se le colocó para regular su defecto cardíaco (a través de una vena de la ingle), la operación y la recuperación la mantuvieron fuera de los terrenos de juego menos de un mes. Sin embargo, por ser la inquieta mediocampista que es y por los medicamentos anticoagulantes, no todo fue coser y cantar.

“Cualquier golpe me dejaba fuera del campo más tiempo del normal. Con una mala patada se me hinchaba la pierna, terminaba llena de moratones y tenía molestias enormes. Pero por el corazón y por la operación estuve de baja solo unas tres o cuatro semanas”, explica.

Proyección sin techo
Desde entonces, la trayectoria de esta jugadora de 26 años no ha dejado de crecer y proyectarse, impulsada por sus evidentes ganas y energía. Fuera de los terrenos de juego, tras obtener la licenciatura en Terapia Deportiva y progresar hasta hacerse profesional, la estrella del Notts County ha convertido su formación académica en una empresa propia de fisioterapia.

Después de haber estado a punto de perder su carrera de futbolista, Moore no tiene dudas sobre la influencia que ejerció aquella cirugía cardíaca en esta aventura empresarial que empezó hace tres años. “Influyó muchísimo. No creo que de manera consciente, porque no me puse a planificarlo, pero creo que [la incertidumbre] alteró mi concepto del deporte y de la vida. Todo encaja, sobre todo cuando considero las decisiones que he tomado”.

Actualmente compagina seis días de entrenamiento con la jornada que dedica a los clientes en su consulta de fisioterapia. “Ya es bastante difícil solo jugar al fútbol”, admite. “Pero no lo cambiaría por nada. Disfruto enormemente yendo a trabajar, por raro que parezca. Me siento realmente afortunada”.

Ahora, sin embargo, con la selección nacional, se concentra exclusivamente en la Copa SheBelieves, que ofrece a Inglaterra la gran oportunidad de ponerse a punto contra Francia, Estados Unidos y Alemania, antes de la Eurocopa Femenina de la UEFA 2017.

Si bien durante la concentración de pretemporada en España el equipo de Mark Sampson no consiguió anotarse la victoria ni contra Noruega ni contra Suecia, Moore no pierde el optimismo y sigue pensando que las inglesas llegarán en muy buena forma a sus enfrentamientos contra los equipos que ocupan los tres primeros puestos de la Clasificación Mundial Femenina FIFA/Coca-Cola.

Una gran oportunidad
Como la selección de Inglaterra, situada en la quinta posición de la tabla mundial, dos puestos por debajo de Francia, no disputó el Torneo Olímpico, esta Copa le proporciona una oportunidad muy valiosa de regresar a un entorno competitivo y recuperar la mentalidad ganadora.

“Básicamente, es como un torneo de fase de grupos, ¿verdad?”, comenta. “Tres partidos muy complicados y una competición realmente beneficiosa. Para nosotras es un honor estar aquí y en esta situación, contra estos equipos. Notamos que nos han faltado esos amistosos en los que aprendes a jugar contra los mejores”.

En opinión de Moore, desde que se marcharon de Canadá 2015 con una medalla, la identidad del combinado inglés ha cambiado, y el grupo ambiciona la regularidad que poseen sus más ilustres rivales. “Queremos que nos conozcan y nos recuerden por esa ambición. Eso es lo que deseamos aprender de nuestros rivales y el motor que nos impulsa”.

“Vencer a un rival tan colosal en el partido por el tercer puesto supuso un gran paso adelante en la dirección correcta, porque nos permitió decir: ‘Inglaterra puede competir con equipos de la talla de Alemania’. No habíamos logrado imponernos a las alemanas en dios sabe cuántos años, y lo mismo con Francia. Son todos pequeños obstáculos contra los que luchamos como nación. En el transcurso de 90 minutos no significan mucho, pero desde el punto de vista de la historia, sí tienen mucha importancia”.

Si bien no era raro verla ayudando al fisio del Birmingham City, su club anterior, Moore asegura que no se dedicará a esos menesteres en los escenarios internacionales. “Con Inglaterra estoy como futbolista y como nada más”. No obstante, si alguna de sus compañeras tiene un calambre durante la Copa SheBelieves, está claro quién acudirá en su ayuda.

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