El teléfono de Janine Beckie sonó, y al otro lado de la línea estaba Andrew Olivieri, responsable de las categorías inferiores de la Asociación Canadiense, que actuaba como cazatalentos. Su propuesta era que la talentosa delantera, nacida en Highlands Ranch (Colorado, Estados Unidos), considerase la posibilidad de jugar con el país de sus padres y sus tres hermanos. Por aquel entonces, Janine ya se entrenaba con la selección sub-20 estadounidense.

La joven reflexionó entonces acerca de su situación. “Me preguntó si quería incorporarme al equipo, participar en una fase de entrenamientos, sin ningún compromiso. Si no me gustaba, no habría ningún problema”, explica Janine a FIFA.com. “Pero me gustó. Me encantó, la verdad. Me sentí como en casa”.

La atacante no tardó en ser convocada para la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Canadá 2014. Y dos años después, ya estaba en São Paulo, lista para marcar el gol más rápido de la historia de los Juegos Olímpicos, transcurridos apenas 19 segundos, que encarriló la victoria por 2-0 de las suyas sobre Australia en el inicio del Grupo F del Torneo Olímpico de Fútbol femenino Río 2016.

Su apuesta —y la de Olivieri— ha funcionado. “Exactamente”, responde, sin ocultar su satisfacción, sobre todo al haber inscrito de momento su nombre en el libro de récords olímpicos. “Un récord es un récord. Es emocionante. Hoy podemos celebrarlo, aunque mañana ya hay que volver al trabajo”.

Confianza
Y la jornada pudo haber sido más memorable aún para Janine de no haber desperdiciado un penal en el segundo tiempo, cuando el marcador todavía señalaba un 1-0. Lo que pudo parecer cuando menos curioso a mucha gente es que la joven, de 21 años, asumiese esa responsabilidad estando en la cancha la mítica Christine Sinclair. “Yo soy una lanzadora de penales. Fallé, son cosas que ocurren, pero llevaba un tiempo sin fallar ninguno. Hubiera sido estupendo marcar otro gol. Si puedo, voy a seguir lanzando”, asegura la canadiense.

El seleccionador John Herdman asegura que su joven deportista está practicando constantemente la ejecución de tiros desde los once metros, y no ve ningún problema en la decisión tomada en el terreno de juego. “Está mostrando mucha confianza en los entrenamientos, y yo la animo a asumir ese tipo de responsabilidad”, dice el técnico, quien también considera el gesto de su capitana, Sinclair, algo muy positivo para el plantel. “Estoy seguro de que mucha gente se preguntó qué estaban haciendo. Quizás hubiera sido peor si el resultado del partido fuese otro. Pero Christine le dejó lanzar y demostró que no todo en nuestro equipo gira en torno a ella”.

Herdman también manifiesta su confianza en el desarrollo de la futbolista. “Ha mejorado mucho en el último año y medio que ha pasado en nuestro programa. Ya se ve que tiene más compostura dentro de la cancha. Y va a crecer a medida que avance el torneo”.

Aunque la prioridad de Janine con la selección canadiense sea atacar, las circunstancias del choque ante Australia la obligaron a asumir más responsabilidades aún. En este caso, ayudando al equipo a defender, a partir del momento en que se quedó en inferioridad numérica, a raíz de la expulsión de la lateral izquierda Shelina Zadorsky. Entonces la selección norteamericana se cerró formando dos líneas defensivas de cuatro jugadoras muy compactas, aunque sin retroceder demasiado. 

Ése fue un aspecto interesante de Canadá en su estreno. Al mismo tiempo que se “precipitó” para anotar el gol tempranero, tuvo mucha paciencia a la hora de defenderse, con la participación de Janine. “Era evidente que íbamos a tener que desplegar un juego más defensivo. Fue un cambio de mentalidad forzado. Yo tuve que retroceder, también porque el rival estaba jugando con laterales adelantadas. Si no hubiésemos jugado bien y si no nos hubiésemos cerrado en defensa, habría sido difícil ganar”.

Oír eso de boca de su pupila sin duda será un mayor motivo de orgullo para Herdman, ya entusiasmado con el desempeño global de un equipo renovado, en circunstancias complicadas. “Estoy muy orgulloso de lo que han hecho hoy las chicas. Nuestro segundo tiempo, por la dedicación táctica, fue maravilloso”, reconoce a FIFA.com. “Lo que me ha parecido estupendo de Janine es que siempre la animamos a que muestre más garra, a que juegue de una forma más física, y hoy lo ha hecho”, añade. La delantera ha demostrado además que aquella llamada telefónica de Andrew Olivieri no pudo haber sido más acertada.