"De esta derrota aprendimos en primer lugar que Suiza, a diferencia de nosotras, está en condiciones de jugarles de tú a tú a las mejores selecciones. Aprendí también que con nuestra escasa experiencia es difícil mantener el nivel que mostramos durante los 30 primeros minutos. La lección que nos llevamos es que hace falta un campeonato más fuerte para poder ser competitivas en competición internacional. Pese al mal trago, el gol que marcamos, aunque no maquilla el resultado, sirve para convencerse de que el trabajo realizado tendrá frutos en el futuro. Cada partido es una etapa en nuestro proceso de crecimiento, y este último también lo fue. Ante una experiencia difícil como esta, hay que saber levantar cabeza para poder vivir cosas mejores en el futuro".
Vanessa Arauz, seleccionadora de Ecuador.


"No quiero parecer arrogante, pero contaba con que marcaríamos muchos goles. Al anotar el segundo, sabíamos lo que pasaría a continuación. Antes, sin embargo, no hicimos bien las cosas, estuvimos demasiado lentas, demasiado nerviosas, demasiado pasivas. Soy muy crítica, y mis jugadoras lo saben. Fue importante que en el descanso ellas mismas supieran qué era lo que no funcionaba. Si se pueden marcar diez goles, hay que marcar diez goles. Intentamos marcar una y otra vez, pensando siempre que estos tantos pueden resultar importantes en la clasificación final".
Martina Voss-Tecklenburg, seleccionadora de Suiza.