Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007 ™

Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007 ™

Copa Mundial Femenina de la FIFA 2007™

La dieta y la comida oriental

Uno de los principales atractivos de viajar a un país extranjero es disfrutar de la cultura culinaria de la región. Pero cuando el visitante es una deportista de elite que se juega nada menos que una Copa Mundial Femenina de la FIFA 2007, este pequeño placer no es tan accesible.

Como todo el mundo sabe, las futbolistas deben controlar su alimentación para que su rendimiento sobre el campo no se vea afectado. Los cambios drásticos de dieta no son recomendables, por eso la mayoría de las jugadoras que han viajado a China todavía no han podido hacer una incursión libre en la diversidad gastronómica del mayor país asiático.

La selección estadounidense ha sido previsora enviando hace meses los menús deseados a los hoteles donde se va a alojar en China, y se ha asegurado de que contará con las comidas que quería. Inglaterra cuenta con un chef que supervisa toda la acción en las cocinas. También las campeonas mundiales alemanas cuentan con una persona de confianza que vigila su dieta. Se trata de un cocinero chino que conocieron a principios de este año cuando visitaron China para disputar el Torneo de las Cuatro Naciones. La peculiaridad reside en que este experto trabaja habitualmente en su país de origen cocinando en ¡restaurantes alemanes! Seguro que Prinz, Lingor y compañía no echan de menos los sabores de su casa...

Las brasileñas sentían cierto recelo por la comida que podrían encontrarse. "Aquí comen de todo, serpiente, tortugas, ranas...", decía Marta con cierto gesto de aversión. Las jugadoras les han pedido expresamente a sus delegados evitar ese tipo de comidas exóticas. "¡No podemos comer carne de cachorro!", decía con risa la Jugadora Mundial de la FIFA 2006, "el personal del hotel se está esforzando para que todo esté bien". "La comida es diferente, pero no estamos acostumbrando", corrobora su técnico Jorge Barcellos.

Las argentinas tampoco se decidieron a lanzarse a por los platos típicos chinos, y se limitaron a probar distintos tipos de arroz que les ofrecía el buffet del hotel. Las danesas se permitieron un pequeño capricho antes de afrontar el decisivo ante Brasil y se fueron todas juntas de cena al ... McDonald's.

Para sentirse como en casa
El agradecimiento al trabajo del personal de los hoteles es común en todas las selecciones. "¡La gente de Chengdu ha sido tan buena con nosotros!", exclamaba el técnico estadounidense Greg Ryan. "Pero no consigo acostumbrarme a esta comida tan picante". En el equipaje del equipo no se han olvidado de meter varios paquetes de cookies y mantequilla de cacahuete. Parece que este tradicional dulce americano puede ser el suplemento de proteínas en caso de querer evitar la carne.

"La comida había sido una preocupación antes de llegar, pero en Hangzhou ha sido muy buena, en realidad. No tenemos un cocinero con nosotras, pero tenemos un nutricionista que indica al hotel lo que queremos. Han hecho un gran trabajo cocinando al estilo norteamericano, a la manera que estamos acostumbradas. ¡Además tenemos un Starbucks en la puerta! Eso es lo que más hubiera echado de menos", confesaba la delantera canadiense Christine Sinclair.

La dieta básica de las futbolistas apenas varía y la internacionalización ha permitido que aún lejos del hogar las chicas pueden permitirse pequeños caprichos que les devuelvan el sabor a hogar.

Aún así, les deseamos que tengan ocasión de disfrutar de las delicias de la gastronomía china.

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