En 1970, con su triunfo en Ciudad de México, Brasil lograba su tercera Copa Mundial de la FIFA, por lo que adquirió el derecho a conservar en propiedad la Copa Jules Rimet. La FIFA tuvo, pues, que encargar un nuevo trofeo para la décima edición de la Copa Mundial, la de 1974. Se recibieron un total de 53 diseños realizados por expertos de siete países y, finalmente, se optó por elegir la obra del artista italiano Silvio Gazzaniga.

Éste describió su creación del siguiente modo: "Las líneas brotan de la base, suben en espirales y se estiran para recibir al mundo. Desde las singulares tensiones dinámicas del cuerpo compacto de la escultura surgen las figuras de dos atletas en el emocionante momento de la victoria".

Ningún país podrá conservar definitivamente el trofeo actual de la Copa Mundial de la FIFA, ya que las normas establecen que permanecerá en posesión de la FIFA.

El nuevo trofeo mide 36.8 centímetros, está hecho de oro de 18 kilates y pesa 6,175 gramos. La base contiene dos anillos de malaquita semi-preciosa, mientras que en su parte inferior están inscriptos los nombres de los ganadores de la Copa Mundial de la FIFA desde 1974.