"Asumo toda la responsabilidad de este fracaso. Yo estaba convencido de que este grupo podía llegar más lejos; no sé si ganar el mundial, ciertamente, pero sí hacerlo mucho mejor. Pero cuando un equipo se presenta a un encuentro tan importante con el miedo en las entrañas y las piernas cortadas, es que su entrenador no los ha preparado lo suficiente en los planos psicológico, físico y táctico, sobre todo psicológico. Es evidente. Presento mis disculpas al mundo del deporte italiano, a los jugadores, a la Federación, a todo el mundo. Me da mucha tristeza que mi aventura con la Federación Italiana se termine de esta manera. Gracias a todos por estos años pasados al frente de la Nazionale. Buena suerte a mi sucesor". Marcello Lippi, seleccionador de Italia.

"Es un día fantástico para Eslovaquia. El segundo día más bonito de mi vida después de la fecha del nacimiento de mi hijo. Bajo la presión de tener que enfrentarnos al vigente campeón, hemos sabido preparar perfectamente este partido. Estoy orgulloso de mis jugadores. Han realizado una actuación de muy alto nivel, un partido fantástico. Doy las gracias a todos los seguidores eslovacos que se han desplazado hasta aquí". Vladimír Weiss, seleccionador de Eslovaquia.

"Es un éxito enorme. Hemos ensanchado los límites del fútbol eslovaco. Jamás nos habríamos atrevido a soñar con esto. Estoy enormemente feliz. Hemos demostrado que somos capaces de grandes cosas. Mi actuación importa poco; la que cuenta es la del equipo. Pero por supuesto que ser designado jugador del partido tiene mucho valor para mí. Es sólo que me gustaría romper en pedazos este trofeo y dar un cacho a cada uno de mis compañeros. Yo simplemente estuve en el lugar adecuado en el momento justo para marcar esos dos goles". Róbert Vittek, delantero de Eslovaquia y Jugador Budweiser del Partido.

"Hoy hemos probado que también sabemos fabricar un fútbol ofensivo. Italia se ha visto desde luego sorprendida por lo que hemos mostrado y por lo que sabíamos hacer. La diferencia entre este partido y los dos anteriores es que, además de intentar jugar al fútbol, esta vez lo hemos hecho con el corazón". Erik Jendrišek, delantero de Eslovaquia.

"Los fallos nos los repartimos entre todos. No hemos logrado en ningún momento hacer lo que el entrenador nos había pedido. Hoy el seleccionador nos pidió que los presionáramos, y en cambio nos hemos limitado a esperarlos. Lippi estaba muy decepcionado porque tenía mucha fe en este grupo. Y nosotros también teníamos esa misma fe. Es normal pedir perdón, porque no hemos logrado batir a equipos menos fuertes que nosotros. Pero lo hemos dado todo". Domenico Criscito, defensa de Italia.

"Si en tres partidos, dos de ellos contra Nueva Zelanda y Eslovaquia, no eres capaz de ganar al menos uno, significa que lo único que te queda por hacer es volver a casa y preguntarte qué es lo que no ha funcionado. A mí me ha parecido que estábamos bien en el aspecto físico; creo que lo que nos ha faltado ha sido ideas. En ningún momento hemos estado al nivel de nuestros adversarios". Gianluigi Buffon, guardameta de Italia.