Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™

Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™

9 junio - 9 julio

Copa Mundial de la FIFA 2006™

"Lo bonito del fútbol son las sorpresas"

Klaus Wowereit, alcalde de Berlín

Klaus Wowereit nació en Berlín en 1953 y lleva en la política desde que estaba en el colegio. En 1972, se afilió al SPD (Partido Socialista Alemán) y posteriormente estudió Derecho. Obtuvo el título de licenciado en Derecho en 1981 y, hasta 1984, fue funcionario en el Ministerio del Interior del estado de Berlín. En 1984, Klaus Wowereit ingresó en el consejo municipal del distrito de Tempelhof y se convirtió en el concejal más joven de la corporación municipal de Berlín. Tras las elecciones de 1995, abandonó este cargo para entrar a formar parte del Congreso de los Diputados de Berlín, del que fue elegido Vicepresidente en funciones. En 1999 se convirtió en Presidente del SPD. Desde el 16 de junio de 2001, es el alcalde de la ciudad de Berlín.

Klaus Wowereit opina sobre el ambiente que se respira en la ciudad de Berlín y el choque entre Brasil y Croacia

El ambiente de Berlín ha sido sensacional desde el primer día. A diario acuden cientos de miles de personas a la Milla del Aficionado, junto a la Puerta de Brandeburgo. Es casi imposible ver una cafetería en la que no haya aficionados del mundo entero siguiendo los encuentros por televisión. La ciudad está llena de visitantes de todos los rincones del planeta, aunque en muchos casos no se sabe si, en realidad, son berlineses desde hace tiempo. Eso es lo bonito de la Copa Mundial en Berlín: en la ciudad, el colorido de sus visitantes se funde en un verdadero carnaval pacífico, alegre y, hasta la fecha, sin ningún tipo de violencia.

El primer encuentro en el Olympiastadion de Berlín fue todo un partidazo: Croacia – Brasil. Muchos suponían que Ronaldinho y compañía iban a barrer del campo a los croatas. Sin embargo, lo bonito del fútbol son las sorpresas. Brasil no desplegó su magia, pero el duelo fue muy emocionante y ofreció momentos inolvidables. Croacia jugó con mucha inteligencia y pasión. Su capitán, Niko Kovac, se convirtió en un auténtico héroe. Tanto él como su hermano Robert son berlineses hasta la médula.

Su esfuerzo se sintió incluso en el palco. También fue curiosa la actuación del guardameta brasileño, Dida. No tuvo necesidad de lucirse con paradas espectaculares, porque estuvo muy bien colocado en todo momento. También hay que recordar a Ronaldo, que al abandonar el partido se llevó los abucheos del público. De todas formas, no conviene infravalorarlo. Los grandes delanteros son así: después de una mala actuación pueden reaparecer y marcar los goles decisivos de un encuentro. Nadie se atreve a poner en duda que Ronaldo sea un gran delantero.

Volveremos a verlo en Berlín, posiblemente el 9 de julio en la gran final. Sólo espero que Ronaldo haya vivido experiencias mejores hasta entonces, pues en la final le toca enfrentarse a nuestro equipo, que se proclamará campeón del mundo al final del torneo.