Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™

Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™

11 junio - 11 julio

Copa Mundial de la FIFA 2010™

Brasil, a salvo con Julio César

A lo largo de los años, los porteros han desempeñado invariablemente un papel decisivo en el resultado final de la Copa Mundial de la FIFA. El uruguayo Enrique Ballesteros estableció el precedente en la edición inaugural del certamen (1930) y no se puede negar que Gianpiero Combi (Italia, 1934), Gordon Banks (Inglaterra, 1966), Sepp Maier (República Federal de Alemania, 1974), Ubaldo Fillol (Argentina, 1978), Dino Zoff (Italia, 1982), Fabien Barthez (Francia, 1998) y Gianluigi Buffon (Italia, 2006) fueron piezas decisivas en el triunfo de sus respectivos equipos.

No obstante, cuando se habla de los cinco títulos mundiales de Brasil, con frecuencia se pasa por alto la contribución de sus guardametas. La razón es bien sencilla. Lo que ha permanecido grabado en la retina de los aficionados es la magia que salió de las botas de los geniales delanteros brasileños. Pero, aunque Didi, Garrincha, Pelé, Jairzinho, Bebeto, Romario, Rivaldo y Ronaldo se convirtieron en las cabezas visibles de las cinco coronas mundiales de la Seleção, cuatro de esos triunfos se debieron, en gran medida, a las brillantes actuaciones de sus arqueros.

En 1958, Gilmar mantuvo su portería a cero a lo largo de seis partidos y, cuatro años más tarde, cuando Brasil revalidó su primer título mundial, su rendimiento volvió a ser magnífico. En Estados Unidos 1994, la Auriverde volvió a hacerse con el Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA y Taffarel fue uno de los héroes que contribuyó a su conquista. En 2002, Marcos sólo concedió un tanto en los 360 minutos de juego de la fase eliminatoria en la imparable trayectoria de los sudamericanos hasta el triunfo final.

Titularidad
Dunga, el actual seleccionador brasileño, es muy consciente de la importancia de tener un buen portero entre los palos y desde julio de 2006 ha estado probando diferentes candidatos, como Gomes del PSV Eindhoven, Helton del Oporto y Doni del Roma. Pero, finalmente, parece que ya ha decidido quién será su titular: Julio César del Inter de Milán.

A principios de octubre, cuando la selección brasileña se concentró en vísperas del comienzo de la competición preliminar sudamericana para la Copa Mundial de la FIFA 2010, el jugador de 28 años de edad sólo era un nombre más entre la plétora de superestrellas que conforman el combinado Auriverde. Sin embargo, de entre todos los integrantes del equipo, él es el que merece todo el mérito por los cuatro puntos que consiguió Brasil en los dos partidos disputados.

Julio César necesitó toda su pericia y su buen hacer contra Colombia en el choque celebrado en Bogotá el pasado 14 de octubre. Para alivio de su afición, el portero dio la talla y, aunque el césped estaba empapado, se las arregló para realizar algunas intervenciones providenciales. Cabe destacar las dos paradas con que atajó los dos cañonazos a quemarropa de Wason Rentería, que permitieron a Brasil conservar el empate a 0-0 ante un rival netamente superior.

Puede que el resultado del partido de la semana pasada contra Ecuador resulte impresionante, pero las cosas podrían haber sido muy distintas para Brasil si Julio César no se hubiese lanzado con valentía a los pies del ecuatoriano Cristian Benítez cuando éste disfrutó de una clara ocasión de marcar el empate a 1-1 en la segunda parte. Como se suele decir, el resto es historia. Ese día, más de 85,000 aficionados fueron testigos de cómo Kaká, Ronaldinho y Robinho formaron el tridente que otorgó una rotunda victoria por 5-0 a la selección brasileña en su regreso al estadio de Maracaná tras siete años de ausencia.

*Especialista en atajar penales * Jugar ante una multitud en el emblemático estadio de Río de Janeiro no es una novedad para Julio César, puesto que lo hizo con regularidad durante sus siete años en el Flamengo. En aquella época se ganó fama de especialista en detener penas máximas, algo que también ha podido demostrar en la escena internacional. En 2004, la final de la Copa América se decidió en los penales. Julio César detuvo el primero, lanzado por el argentino Andrés D'Alessandro y puso a Brasil en el buen camino para lograr la victoria por 4-2.

Pero ésta sólo es una de las muchas cualidades que atesora Julio César, y la selección brasileña no ha sido la única beneficiaria de su buen juego. En 2005, cuando estaba cedido al Chievo, el Inter de Milán volvió a reclamar sus servicios. En aquel momento, todo el mundo pensó que se vería relegado a ser el suplente del reputado Francesco Toldo. Pero el brasileño, oriundo de Duque de Caxias, tenía otros planes. Inmediatamente se consolidó como titular y se reveló como uno de los mejores guardametas de las ligas europeas. Un logro excepcional para un portero sudamericano.

El propio arquero opina que ha ido a más en Europa."Soy mucho mejor ahora que cuando salí de Brasil", admitió. "Italia es el sitio ideal para los porteros, es una escuela excelente. Algunos métodos de entrenamiento son diferentes y eso ha sido fundamental en mi formación". Tras ganar dos títulos de liga consecutivos, quiere contribuir a que el Inter logre el tercero esta temporada. Un objetivo para el que parece estar bien encaminado, tras ocho jornadas de competición.

Pero las ambiciones de Julio César no terminan aquí. "Quiero ser titular con la Seleção", afirmó a comienzos de año. "El sueño de todo jugador es ganar la Copa Mundial, y yo no soy una excepción. Quiero demostrar al seleccionador que yo soy el portero que puede ayudar a Brasil a clasificarse (para Sudáfrica 2010)".

El hecho de que sólo haya concedido un gol en casi 500 minutos de juego con el combinado brasileño en 2007 parece haber convencido a Dunga de que Julio César es el más indicado para ocupar el puesto.

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