Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

12 junio - 13 julio

Copa Mundial de la FIFA 2014™

Con el espíritu del 98, en pos del milagro

© Getty Images

Sin una sola victoria obtenida en la última ronda de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA del año que viene, las esperanzas de Jamaica de acceder a la gran cita mundialista son escasas. El viernes, la selección caribeña afronta un choque en el que sólo le vale la victoria contra una superpotencia en forma, Estados Unidos, mientras la mayoría de sus aficionados ya la han descartado de cualquier opción. Matemáticamente, no obstante, los colistas Reggae Boyz todavía están vivos. Y al fútbol no se juega sobre el papel, ni en las pizarras, como te diría enseguida Winfried Schaefer (el segundo seleccionador que ha tenido el equipo en esta campaña).

“Tenemos que ganar”, declaró a FIFA.com el técnico alemán, que previamente había dirigido a las selecciones de Camerún y Tailandia, o a clubes como el Stuttgart. “Tenemos que ganar todos nuestros partidos; es tan sencillo como eso. No nos queda otra opción”. Se trata de una valoración sincera por parte de un entrenador sensato que sabe lo exiguas que son las esperanzas de su equipo de colarse en la cuarta posición y, con ello, en una repesca intercontinental contra Nueva Zelanda. Aun así, recalcó: “¡Nunca habría aceptado este trabajo si pensase que no había ninguna esperanza!”.

Las estadísticas son muy elocuentes sobre los problemas que ha tenido Jamaica hasta ahora. En sus 8 encuentros en este Hexagonal, solamente ha metido 3 goles; un rédito ínfimo desde cualquier punto de vista. Asimismo, es la única selección entre las seis en liza que no ha ganado ningún partido. Pero Schaefer, que llevó las riendas en los dos últimos encuentros del equipo, ha sumado dos puntos tras sendos empates; los mismos puntos que su predecesor invirtió seis partidos en conseguir…

Un balance sincero
“El primer encuentro contra México fue una buena actuación”, afirmó Schaefer, recordando el prometedor comienzo de Jamaica en la última ronda, donde, gracias a una hermética defensa, los isleños arrancaron el primer empate de su historia en el intimidatorio Estadio Azteca de México. Pero incluso en aquel gran éxito se plantaron las semillas de futuros problemas para el combinado entrenado entonces por Theodore Whitmore. Ante la baja de su máximo goleador Luton Shelton, su recambio en la delantera, Ryan Johnson, falló un par de ocasiones de oro que acabaron determinando la diferencia entre un punto y tres; con un histórico empate en lugar de una victoria antológica.

Los problemas persistieron a las órdenes de Whitmore, incapaz de hacer que el equipo marcase con regularidad. La confianza se agotó, y el antiguo ídolo como jugador fue destituido a finales de julio. El nuevo seleccionador, Schaefer, pese a disponer apenas de tres sesiones de entrenamiento antes de dirigir su primer encuentro contra Panamá el pasado mes, supo abordar algunos de esos problemas.

Schaefer cambió el esquema del equipo para sacar partido de la considerable velocidad y capacidad atlética de sus hombres. Asimismo, hizo especial hincapié en las jugadas a balón parado, e intentó conservar la sólida defensa erigida por Whitmore. Los cambios funcionaron, y los jamaicanos aguantaron un empate sin goles en su visita a Panamá, antes de igualar un gol adverso ante Costa Rica para arañar un punto en su feudo de Kingston. El tanto de última hora de Jermaine Anderson sorprendió a los Ticos, ya clasificados para la fase final del próximo año y que atraviesan por un momento dulce de forma.

Aún vivos y con mejoras visibles
Los dos empates fueron un paso adelante para un combinado jamaicano que tenía pocos motivos para sonreír desde aquel empate en México de febrero, y mejoraron un poco la alicaída confianza de sus seguidores. Sólo un pequeño núcleo de incondicionales desafiaron a la lluvia en Kingston para animar al equipo contra los costarricenses, y los que lo hicieron necesitaban urgentemente motivos para jalear a sus jugadores. 

Tras haber degustado los dulces frutos del cambio, Schaefer pretende seguir modificando cosas en los días previos al choque del viernes contra Estados Unidos. El alemán se ha pasado este último mes escudriñando el talento local por la isla con la esperanza de resucitar un espíritu similar al que hizo que los Reggae Boyz conmocionasen a la región clasificándose para su único Mundial, en Francia 1998. Así, ha llamado nada menos que a cinco jugadores de la liga nacional (no hubo ninguno en la lista contra Panamá y Costa Rica), incluido Romario ‘Rom Rom’ Campbell, muy pregonado últimamente.

Además, Schaefer ha tenido la osadía de dejar fuera a algunos veteranos y favoritos de la afición. El rey del gol Luton Shelton no viajará a Kansas City para medirse a los estadounidenses, que atraviesan por una forma espléndida y ya están clasificados para la cita brasileña del próximo año. Marlon King y Jermaine Beckford también han sido descartados y se perderán este compromiso junto al portero titular, Donovan Ricketts, lesionado en un dedo.

Aunque las ilusiones de los hinchas jamaicanos puedan haber sufrido un duro golpe en estos tiempos difíciles, un vistazo más detenido a la bola de cristal podría darles motivos para un optimismo prudente. El equipo actual presenta similitudes con el que inspiró al mundo en 1998: un entrenador foráneo identificando los mejores elementos del fútbol caribeño, una mezcla en la plantilla de jugadores afincados en el extranjero y en la liga nacional, y una percepción clara de lo que hay que hacer. Pero insistimos: al fútbol no se juega sobre el papel, se juega en un campo; en esta ocasión en Kansas City. Y lo que se necesita es una victoria en Estados Unidos, una hazaña que Jamaica nunca ha conseguido anteriormente…

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