Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™

Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™

21 noviembre - 18 diciembre

Catar 2022

El increíble 2019 de Akram Afif y Catar

AFC Player of the Year 2019 Qatari star Akram Afif
  • Akram Afif ganó la Copa Asiática 2019 con la selección catarí
  • El astro fue elegido mejor jugador de la AFC de 2019
  • Alberga grandes ambiciones para Catar 2022

Catar impuso su hegemonía en el panorama futbolístico continental en 2019, al conquistar la primera Copa Asiática de su historia. Gracias a los sensacionales resultados que obtuvo en la fase final de ese certamen y en la competición preliminar mundialista, además de su participación en la Copa América, era lógico que los Annabi (“Granates”) registrasen el mayor ascenso de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de 2019.

Este logro fue consecuencia de un duro trabajo y de una planificación acertada a largo plazo. No sorprendió pues que el país consiguiese unos éxitos sin precedentes, no solo colectivos, sino también en el plano individual: varios astros cataríes se adjudicaron distintos premios en el principal torneo de la AFC, y su gran promesa, Akram Afif, fue elegido mejor jugador del año de la confederación.

El país se ha volcado en los preparativos para organizar la Copa Mundial de la FIFA 2022™, y todo apunta a que está igualmente decidido a hacer un buen papel dentro de la cancha en la gran cita del deporte rey.

FIFA.com ha entrevistado a su estrella Akram Afif, quien nos habla, entre otras cosas, de los hitos alcanzados y de su propio reconocimiento como mejor jugador del año.

Qatar players celebrate their AFC Asian Cup final win
© Getty Images

Su 2019 ha sido histórico: campeón de Asia, premio al mejor jugador del continente y también ganó la liga catarí. ¿Cómo resumiría lo que ha logrado?

En una sola palabra, es fantástico, lo mejor que me ha pasado en toda mi carrera. Es poco habitual que un futbolista consiga todo esto en un año, pero gracias a Dios el 2019 me trajo muchas cosas positivas. Ganar el título asiático con Catar, por sí solo, es un logro suficiente para que yo y mis compañeros nos sintamos satisfechos durante muchos años. Es un gran honor ver ondear en lo más alto la bandera de nuestro país, y representa el fruto del esfuerzo y de la constancia, y de no perder de vista los objetivos que nos habíamos fijado. Para nosotros esto no es el final, sino el principio.

¿Y qué supuso para usted ser elegido mejor jugador de Asia?

Recibir este premio es un gran honor para cualquier jugador. Creo que se produjo después de años de duro trabajo y concentración en los entrenamientos y en los partidos. El mérito es de mi familia y de mis compañeros de equipo y de la selección, y de todas las personas que velan por el progreso de los futbolistas cataríes. Me alegré mucho cuando recibí la noticia, fue en la concentración de la Copa del Golfo, y luego viví momentos de gran alegría y orgullo cuando se me entregó el premio en Doha, entre la gente que me quiere. Este premio me motivará para hacer todavía más.

Pocos pensaban que Catar fuese a rendir a un gran nivel en el torneo asiático, pero usted ya adelantó que acudían con grandes ambiciones. ¿Cómo explica lo que hicieron allí?

Sí, ya sabíamos que partíamos con los pronósticos en contra. Y eso también nos sirvió de motivación para estar a la altura y hacer un buen torneo. Teníamos muchas ganas de demostrar a todo el mundo que Catar era capaz de hacer lo que algunos consideran que le resultaría imposible. Ya habíamos conseguido algunas cosas antes, como ganar la Copa del Golfo y el Campeonato Sub-19 de la AFC, además de la participación en el Mundial, pero la motivación de ganar el título asiático de categoría absoluta hizo que nos conjurásemos para desbaratar todos esos pronósticos negativos.

¿Y qué fue lo que les permitió ganar el título asiático?

Hubo muchos factores. En los últimos años, la planificación futbolística de Catar siguió una metodología sistemática. La mayoría de los jugadores de la selección nacional se entrenaron en la Aspire Academy, donde se les proporcionó una base sólida. Y también emprendimos un programa a largo plazo, incorporándonos a las categorías inferiores de la selección. Pasamos por muchas fases y puedo decir que estamos adelantados a nuestro tiempo.

Dentro de la cancha, practicamos un fútbol moderno basado en el juego en equipo como estilo principal, y tenemos varias cualidades que lo permiten: experiencia, fuerza y calidad, además del liderazgo técnico y táctico de nuestro seleccionador, [Félix] Sánchez. Cuando se cuenta con todos estos elementos, es posible triunfar y conseguir buenos resultados. Gracias a Dios, hicimos realidad nuestro sueño de proclamarnos campeones de Asia.

¿Qué partidos fueron los más difíciles de esa campaña histórica?

Creo que todos tuvieron distintos grados de dificultad, pero los afrontamos muy en serio, yendo siempre partido a partido, con un nivel de concentración muy alto. Aunque debo admitir que jugar la final tuvo un significado especial, al ser el partido que nos separa del título, y era ante Japón, un rival más experimentado en este tipo de situaciones. Aun así, todo el mundo pudo ver que jugamos con la misma confianza. Queríamos sorprender al adversario y lo logramos. Controlamos el partido, y con la seriedad y el entusiasmo que mostramos estábamos convencidos de que el desenlace iba a ser positivo. Para mí, marcar el tercer gol fue una recompensa personal, certificó la victoria y acabó con las esperanzas de Japón de remontar.

¿Qué sintió cuando sonó el pitido final?

Fue un momento histórico, sentimos verdadero orgullo. Sabíamos que los aficionados nos estaban viendo desde Catar, porque no habían podido venir a animarnos al estadio. Por eso la celebración después de alzar el trofeo no fue completa hasta que no volvimos a Doha. Nuestra mayor recompensa fue la recepción que nos brindó Su Alteza el Emir en el aeropuerto. Nos sentimos muy felices por haber hecho que se sintiese orgulloso de nosotros, de que enarbolásemos el pabellón de Catar en uno de los mayores torneos. El recibimiento que nos dio la gente por las calles de Catar fue espontáneo y maravilloso.

Santiago Arias of Colombia fights for the ball with Akram Afif of Qatar
© Getty Images

En 2019 también participaron en la Copa América. ¿Cuáles fueron las principales ventajas de acudir a aquel torneo?

Bueno, como vamos a organizar la próxima edición del Mundial, los directivos de la Federación ponen mucho empeño en ayudarnos a tener la mejor preparación posible. Creo que el balance global de jugar contra selecciones sudamericanas y participar en un torneo como ese fue positivo, aunque no tuviésemos buenos resultados. Antes del torneo jugamos un amistoso contra Brasil, y luego vinieron Argentina, Colombia y Paraguay. Fueron muy buenas experiencias, ya que nos encontramos con un nuevo estilo en cuanto a velocidad, fuerza y técnica.

¿Y qué esperan conseguir en su segunda participación, el año que viene?

Aprendimos mucho en la primera, y ahora tenemos un año entero para preparar la siguiente. Espero que extraigamos más cosas positivas, aunque el objetivo es conseguir buenos resultados. Como el formato ha cambiado, creo que tenemos más opciones de superar la fase de grupos. Vamos a darlo todo para alcanzar los cuartos de final, y si lo conseguimos intentaríamos llegar todavía más lejos.

Akram Afif of Al-Sadd against Hienghene at FIFA Club World Cup Qatar 2019
© Getty Images

Su equipo, el Al-Sadd estuvo cerca de ganar la Liga de Campeones de la AFC y participó en el Mundial de Clubes...

El Al-Sadd es un club que siempre aspira a ganar títulos. Queríamos conseguir la Liga de Campeones, pero nos quedamos fuera de la final por detalles, aunque demostramos que somos capaces de hacerlo bien en las circunstancias más difíciles. Sí, participamos en el Mundial de Clubes de Doha. En conjunto, fue una buena experiencia, nos llevamos lecciones muy positivas. Pero con unas circunstancias algo mejores probablemente los resultados también habrían sido mejores, aunque así es el fútbol. Todos los equipos del mundo atraviesan baches y a nosotros nos tocó en ese torneo.

Es uno de los pocos futbolistas cataríes que ha competido en Europa. ¿Cómo le ha ayudado a mejorar?

Las experiencias profesionales que hemos tenido en el extranjero también son resultado de una planificación futbolística organizada. A mí me llegó la oportunidad al principio de mi carrera, y me ayudó, igual que al resto de los compañeros que fueron al extranjero. Nos beneficiamos en el aspecto técnico y en el psicológico. En un futuro próximo procuraré tener experiencias mejores y más largas, para seguir contribuyendo a nuestro progreso y poder volver para servir a la selección nacional en el Mundial que tanto estamos esperando.

Explora este tema

Notas recomendadas