Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

12 junio - 13 julio

Copa Mundial de la FIFA 2014™

Hermann Gerland, un técnico con muy buen ojo

© Getty Images

El Bayern de Múnich tuvo mucho que ver en la victoria de Alemania en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, y no solo porque Philipp Lahm, capitán del combinado germano durante la cita brasileña; Mario Götze, autor del gol del triunfo en la final; y Manuel Neuer, decisivo en la conquista mundialista con sus grandes actuaciones, jueguen en el club muniqués...

Lo hizo, sobre todo, porque cinco de los integrantes del once inicial que disputó la final de Maracaná se formaron en la cantera del Bayern, el club que tuvo más representación en el partido por el título.

Además del mencionado Lahm, el central Mats Hummels, el centrocampista Bastian Schweinsteiger y el delantero Thomas Mueller, segundo máximo goleador de Brasil 2014, se hicieron futbolistas en las categorías inferiores del Bayern, mientras que Toni Kroos jugó en el club bávaro desde juveniles. Todos ellos estuvieron en algún momento a las órdenes de Hermann Gerland, un técnico que es toda una institución en el Bayern de Múnich y que entrenó y preparó para el salto al fútbol profesional a estas jóvenes promesas hoy devenidas en campeones del mundo. Además, muchos otros talentos han pasado en su camino hacia el primer equipo por las manos de Gerland, que dirigió al filial del Bayern de 2001 a 2009.

Un hombre de Bochum idolatrado en Múnich
Sin embargo, Gerland rechaza atribuirse parte del título conquistado en Maracaná. “No soy tan atrevido como para hacer tal cosa, pero, como no podía ser de otra forma, me alegro de que los chicos lo hayan conseguido”, declaró durante una entrevista en exclusiva para FIFA.com.

Gerland es un hombre muy querido por la afición del Bayern, pero también por los jugadores y por los directivos del conjunto bávaro. “El Bayern tiene mucha suerte de poder contar con Hermann. En la vida he conocido a nadie más íntegro y leal”, afirmó en su día Uli Hoeneß en referencia al veterano entrenador. Gerland, que ya dirigió al filial del Bayern entre 1990 y 1995, jugó toda su carrera como futbolista en el Bochum, el club de su localidad natal. Durante esa etapa, su mayor logro en materia de resultados fue un octavo puesto en la Bundesliga. Aunque como jugador nunca alcanzó el estatus de estrella, Gerland está considerado un auténtico experto en lo que se refiere a descubrir y formar futbolistas.

En su primera etapa en la cantera del Bayern en los noventa, Gerland ya ayudó a dar el salto al fútbol profesional a jugadores como Uwe Gospodarek, Dietmar Hamann y Samuel Kouffour. Zvjezdan Misimovic, Owen Hargreaves, David Alaba y Holger Badstuber fueron otros de los jugadores que pasaron por las manos de El Tigre, apodo con que se bautizó en su día a Gerland por la fiereza con que se empleaba durante su etapa como zaguero del Bochum.

Los que conocen a Gerland lo describen como un técnico con “un muy buen ojo para descubrir jóvenes talentos”. Pero, ¿cómo es posible que de sus manos hayan salido tantos jugadores que han logrado hacerse un nombre en el fútbol profesional? “No es que llegue yo y los chicos se conviertan en grandes futbolistas de repente”, señala con modestia. “Todo esto ha sido más bien el resultado de un trabajo arduo y minucioso, de muchas conversaciones y, cómo no, de la calidad y el talento de los jugadores”, continúa el técnico, que matiza que su éxito también ha tenido mucho que ver con la buena disposición de los entrenadores del primer equipo, y de manera especial de Louis van Gaal, a la hora de echar mano de la cantera.

Un gran estratega
Sin embargo, hay más factores que pueden perfectamente haber contribuido al éxito de Gerland, un preparador apasionado que siempre ha mostrado el máximo compromiso en su trabajo y que acudía cada mañana a la residencia de los jugadores para asegurarse de que los chicos se levantaban a la hora apropiada.

Además, el técnico germano ha sabido explorar con éxito nuevos caminos, como en el caso de Hummels, al que Gerland hizo jugar en el centro del campo cuando el jugador pasaba por un momento complicado en el club. El cambio de posición permitió al hoy defensa internacional mejorar sus habilidades en la lectura del juego y en la construcción.

Cuando Hummels se fue al Borussia de Dortmund varios años después, Gerland no recibió de buen grado la noticia. Algo similar estuvo a punto de ocurrir con Badstuber y Mueller. El representante del máximo goleador de la Copa Mundial de la FIFA 2010 tenía ya apalabrado un acuerdo con el Hoffenheim, pero Gerland intervino para convencer a la directiva del Bayern de que el club no debía deshacerse de ninguno de los dos jugadores. “Su juego es poco ortodoxo, pero siempre hace goles”, argumentó entonces en favor de Mueller. El paso del tiempo y el devenir de los acontecimientos le han dado la razón.

El propio Mueller declaró en su día a FIFA.com que “el Tigre” ha sido muy importante para él y que todavía hoy se entiende bien con Gerland, aunque “tenía fama de entrenador con mano de hierro”. El técnico hizo honor a su reputación cuando tuvo a Schweinsteiger a sus órdenes.

El propio Gerland cuenta que en varias ocasiones le tocó hacer entrar en vereda al hoy centrocampista de la selección alemana, que era “un poco displicente. Un día apareció con el pelo teñido de negro y le dije lo iba a poner a correr hasta que lo tuviera rubio de nuevo”. El esfuerzo también resultó fructífero en el caso de Schweinsteiger, que fue uno de los jugadores más destacados de la final de Río de Janeiro.

Del filial al primer equipo
Por su parte, Philipp Lahm fue un jugador que nunca causó demasiados dolores de cabeza al veterano técnico, que conoció al capitán de la selección campeona del mundo cuando este tenía solo 17 años. Gerland se acuerda perfectamente del primer día que Lahm jugó a sus órdenes: “Fue un partido contra el Burghausen. Nunca he entrenado a un jugador tan bueno con 17 años como Philipp Lahm. No cometía ni un solo error, tanto en los entrenamientos como en los partidos”. Siguiendo los consejos de Gerland, Lahm jugó dos años cedido en el Stuttgart, donde demostró que era un futbolista llamado a lograr grandes metas.

Desde 2009, Gerland es técnico auxiliar del primer equipo del Bayern, aunque sigue actuando como vínculo con las categorías inferiores. La semana pasada, mientras los integrantes del primer equipo se encontraban concentrados con sus respectivas selecciones, Gerland se ocupó de integrar en el entrenamiento del plantel profesional a jóvenes promesas de la cantera. Según Guardiola, “la edad de los jugadores no importa, lo principal es que sepan jugar al fútbol”, así que, ni corto ni perezoso, Gerland se llevó a los entrenamientos a dos jugadores de 14 años, que no defraudaron frente a futbolistas de la talla de Lahm, Xabi Alonso y compañía.

Llegados a este punto, la pregunta que cabe plantearse es si la cantera del Bayern cuenta actualmente con jugadores capaces de seguir los pasos de los actuales campeones del mundo. “Sí, sin duda, pero no voy a dar nombres, porque si lo hiciera estaría sometiendo a los chicos a una presión enorme”, responde Gerland.

Así las cosas, el mundo del fútbol deberá tener paciencia y esperar para disfrutar de lo que la chistera de Gerland y sus colaboradores nos deparará en los próximos años.

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