Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™

9 junio - 9 julio

Copa Mundial de la FIFA 2006™

Iñaki Sáez cambia de opinión y renuncia en España

Tres días después de asegurar que continuaría al frente del equipo nacional español con el reto de clasificarlo para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, el técnico vasco Iñaki Sáez ha vuelto a comparecer ante los medios para anunciar su "decisión irrevocable de no entrenar a la selección".

Iñaki Sáez acudía esta mañana a la sede de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para entregar a la Junta Directiva "un informe técnico de la participación en el Campeonato Europeo de Portugal" y a continuación, como él mismo ha explicado, en una breve aparición en rueda de prensa, "he puesto a su disposición los motivos de mi decisión irrevocable de no entrenar a la selección. La Junta ha sido unánime y su respuesta es para sentirme orgulloso y emocionado".

El ya ex técnico de la selección española llegó serio y cariacontecido y se fue rápidamente de la sala sin dar opción a preguntas a los numerosos medios allí presentes, no sin antes agradecer a la prensa su aportación a la hora de crear un buen ambiente en torno al equipo nacional durante la corta estancia en Portugal.

Sáez seguirá en la casa del fútbol español

El presidente de la RFEF, Ángel María Villar, explicó, minutos después, los motivos que han llevado a Sáez a cambiar de opinión en tan sólo 24 horas. El miércoles por la tarde "él me manifestó que renunciaba al cargo porque los acontecimientos que se desarrollaron después de ese día (martes), eran muy duros para él y su familia. Le habían condenado, hiciese lo que hiciese", indicó.

La Junta Directiva reunida esta viernes durante más de dos horas, acordó que "Iñaki Sáez siga en la casa y se ha creado una comisión para nombrar nuevo seleccionador, que deberá proponer a la Junta Directiva un nombre, antes del 15 de julio". Como principal requisito para ocupar el puesto, el presidente solicita que quien venga lo haga con "muchísima ilusión".

Villar destacó que en la Junta, todos sus miembros, había "agradecido a Iñaki su trabajo al frente de la selección absoluta, con palabras de un gran sentimiento, del reconocimiento de su labor, y de admiración hacia él". "Es una de las personas más capacitadas del fútbol español", sentenció.

Además, calificó la labor del técnico vasco al frente de la selección absoluta durante los dos últimos años como "brillante" ya que cumplió los dos objetivos marcados "renovar el equipo y clasificarnos para la Eurocopa".

En lo relativo a la pobre actuación del conjunto español en esta competición, el presidente reconoció que "España no ha conseguido los objetivos marcados y hay que admitir que hemos fallado".

Por otra parte, quiso destacar "el resurgir de la afición, ya que en ninguna competición se había desplazado tantos seguidores como en esta Eurocopa para apoyar al equipo nacional". A esa numerosa Marea Roja agradeció "el comportamiento ejemplar" y el haber llenado las gradas de los estadios con sus colores. También les pidió disculpas por la decepción sufrida. "Su esfuerzo, haberse desplazado lejos de su casa, sus ánimos, habrían merecido otros resultados deportivos".

Sucesión de hechos

El domingo 20 de junio España caía eliminada en la fase de grupos de la UEFA Euro 2004 tras perder por 1-0 ante Portugal, cuando incluso el empate les hubiese dado la oportunidad de jugar los cuartos. La sensación de fracaso invadió a la Marea Roja que abandonó el estadio José Alvalade de Lisboa criticando la pobre imagen del equipo. Afición y prensa pidieron la dimisión del entrenador como máximo responsable de la decepcionante actuación de la Furia.

El presidente de la RFEF, Ángel María Villar, se apresuró a reiterar su confianza en el técnico vasco, asegurando que continuaría al frente de la selección absoluta.

El martes, horas después de la vuelta a casa, Iñaki Sáez citaba a los medios en una inesperada rueda de prensa en la que se aventuraba que anunciaría su adiós. Sorprendentemente no fue así y el vasco explicó que "dimitir sería de cobardes" y asumía "el reto" de llevar a España a la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006. La comparecencia ante los medios fue tensa. El técnico se mostró crispado por la presión de los periodistas que no escatimaron críticas y expusieron los deseos de la opinión pública como motivo suficiente para su partida.

No obstante, 24 horas más tarde las dudas asaltaron al seleccionador, que agobiado por la presión mediática y la opinión pública, puso su cargo a disposición del presidente de la Federación. Tras la reunión mantenida entre ambos, en la que se valoró la situación creada en torno a la decisión de continuar, Villar suspendió inmediatamente la rueda de prensa que tenía prevista para el jueves y convocó a la Junta Directiva de la Federación que, finalmente, ha decidido aceptar la dimisión del vasco.